Inicio Editorial Para La Cámpora, el país son ellos… – Por: Daniel Salmoral

Para La Cámpora, el país son ellos… – Por: Daniel Salmoral

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DANIEL SALMORAL.- La movilización de La Cámpora el 24 de Marzo, dejó en claro que para esa agrupación política que lidera Máximo Kirchner con la tutela de su madre, Cristina Fernández, el país, es decir la Argentina, son ellos.

El resto, según sus dichos verbales y gestuales son antipatrias, gorilas, liberales, endeudadores seriales, categoría en la que amontonan a Mauricio Macri, su partido el PRO, la UCR, Lilita Carrió, los peronistas federales como Juan Carlos Romero, Javier Milei, empresarios, productores agropecuarios, ciudadanos que votan a estas expresiones políticas, porteños y ahora también, quienes se identifican con el presidente Alberto Fernández y buscan salvar a un gobierno que hace agua por todos lados y que amenaza con repetir la triste historia de un Presidente que no completa su mandato constitucional.

Para los «pibes para la liberación», como se autodenominan, son ellos y solamente ellos quienes tienen la posibilidad de llevar a los argentinos al «paraiso terrenal», por eso atacan ferozmente a todo lo que no sea ellos mismos.

Manejando cajas del Estado millonarias y sin otro compromiso que con ellos mismos y sus intereses, pretenden instalar en la sociedad toda que libran una batalla sin cuartel contra «el imperialismo», ahora encarnado en el FMI, cuando en realidad lo único que les interesa es seguir manejando los recursos estatales sin control alguno y apretar a los otros poderes, sobre todo al Judicial, para que libere a Cristina y su gavilla de ladrones de las graves acusaciones que pesa sobre ellos después del saqueo que llevaron adelante en tiempos en que la ahora vicepresidente gobernaba a sus anchas el país.

24 de marzo: el tuit de Cristina Kirchner en apoyo a la marcha de La Cámpora

 

La grave descalificación que hicieron sobre como votan los ciudadanos de la CABA, territorio hostil desde siempre para el peronismo pero particularmente para el kirchnerismo, indica que su comportamiento antidemocrático y fascista es en realidad su verdadera manera de interpretar y ejecutar la política.

Ahora, ofendidos por las acciones políticas del primer mandatario, sobre todo por su acuerdo con el FMI, se sienten «obligados», según sus propias palabras, a «reencauzar» una gestión que a su criterio perdió el rumbo y por eso terminó acordando con el Fondo Monetario Internacional, lo que de acuerdo a su interpretación frenará la ilusoria «revolución libertadora» que venía llevando adelante Cristina Fernández.

Obvio que nada dicen sobre las numerosas causas judiciales por gravísimos hechos de corrupción que duermen en los juzgados a la espera de llegar a jucios orales y públicos, donde quedaría demostrado que la verdadera razón del matrimonio Kirchner por acceder al poder, fue para apropiarse de lo más posible y luego quedar impunes para disfrutar del botín.

Por estos días, buscan esmerilar lo más posible la figura y la gestión presidencial, y a partir de las declaraciones de referentes de la agrupación no cederán hasta que Martín Guzmán, el ministro de Economía y su segundo enemigo total después de Alberto, deje su cargo y vuelva a ser La Cámpora quien tome el control de la economía y le marque otro rumbo al país.

La guerra entre Cristina y Alberto, si bien por ahora no está declarada formalmente, de diferentes maneras se libra en los medios de comunicación, en las redes sociales y ahora también en las calles a través de afiches que descalifican figuras de uno y otro lado.

Ahora fue el turno de Cristina, a quién desde afiches anónimos se la acusa de «asesina» por la muerte de 35 mil argentinos que no accedieron a las vacunas contra el Covid-19 a tiempo.

Los carteles contra Cristina en la vía pública

Ante eso, rápidamente el Presidente salió a defender a su Vice diciendo que «muchos se empeñan en dividirnos y recurren a las mayores bajezas. Lamento el daño que causan a personas de bien. Sepan que viéndolos actuar, solo me comprometen más con la unidad del Frente de Todos”, como una forma de desprenderse del brutal ataque.

No obstante sus aclaraciones, para los camporistas la idea nació en las usinas de la Casa Rosada y ya adelantaron que intensificarán sus ataques a la figura presidencial y sus funcionarios más cercanos, abriendo un panorama de incertidumbre sobre los tiempos políticos que se avecinan.

Gobernadores en retirada

Con este panorama en el horizonte, ya son varios los gobernadores, entre ellos el de Salta, Gustavo Sáenz, que ya dejaron trascender que en 2023 desdoblarán las elecciones provinciales de las nacionales.

«Con este escenario, sería suicida ir juntos a las elecciones nacionales del mes de Octubre del año que viene», le confió a este Portal un operador político del gobernador Sáenz y amplió diciendo que «ese tema (Sáenz) ya lo habló con Sergio Massa cuando estuvo estos días visitando la provincia, y ambos coincidieron en la necesidad política de hacerlo pero a la vez también hablaron del escenario nacional donde en base a estos últimos hechos políticos, la figura de Sergio (Massa) volvió a ganar protagonismo y reaparece como un opción presidencial para 2023», dijo el informante.

Otros mandatarios provinciales, tanto de Juntos por el Cambio como del Frente de Todos, también ya analizan separar las elecciones en sus terruños.

«Nadie querrá pagar el pato por las cagad… del gobierno nacional», dicen.

 

El Presidente dialogó con gobernadores, antes de su paso por el Congreso

Sáenz, ya había revelado su intención de adelantar los comicios para abril o mayo del año próximo, por eso ahora, ante tan confuso y enrarecido tablado nacional, su idea cobra fuerza real.

Esto, tal como lo adelantaramos desde esta columna en meses anteriores, obligará a que el reacomodamiento interno en cada tienda política provincial se acelere, porque ya se habla que la campaña política, aunque informalmente, comience en Salta luego del receso escolar de invierno.

La Cámpora en tanto, seguro seguirá tensando la cuerda hasta que se corte y la gobernabilidad vuele por los aires.

Ya se sabe que para estos oportunistas y mercenarios de la política, su credo es que «mientras peor mejor», y qué mejor que ellos para generar caos e incertidumbre.