Inicio Editorial Cuarentena 4ta fase: La hora de los gobernadores… – Por: Daniel Salmoral

Cuarentena 4ta fase: La hora de los gobernadores… – Por: Daniel Salmoral

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DANIEL SALMORAL.- Los gobernantes miran con un ojo los números de casos de COVID-19, y con el otro las mediciones que les indican cómo está recibiendo la gente, es decir los votantes del año que viene, cada una de las medidas que adoptan ahora.

Con el anuncio del sábado a la noche del presidente Alberto Fernández de prorrogar oficialmente la cuarentena o el aislamiento social preventivo hasta el próximo 10 de mayo, aunque la fecha nunca fue mencionada en el anuncio por él, la mayor responsabilidad sobre las actividades que se podrán empezar a reactivar y las que no, quedaron ahora en manos de los gobernadores, por lo que cada uno de ellos deberá desde este momento poner en juego su propio pellejo a la hora de decidir quienes vuelven a las tareas y quienes tendrán que seguir esperando.

Si bien el Presidente dijo que para localidades con más de 500 mil habitantes, que es el caso del gran Salta que supera ampliamente esa cifra, las cosas deberán seguir igual que hasta hora, en las otras localidades los jefes provinciales deberán elegir, junto a los jefes comunales se supone, cuáles tareas volverán y eso implica, más allá del tema sanitario, una clara cuestión política que va a repercutir necesariamente en las elecciones del año que viene, aunque hoy hablar de procesos electorales suene absolutamente quimérico.

Es sabido que los efectos de las cuarentenas hasta aquí han sido terribles, y eso es lo que viven muchos salteños/as a causa de la inactividad productiva y que los va llevando a la pobreza a algunos y a la indigencia a otros.

Las cifras de pobres e indigentes reveladas por el Observatorio de la Deuda Social de la UCA (Universidad Católica Argentina) días atrás y que indica que más del 45% de los argentinos ahora son pobres, porcentaje que creció notablemente a partir del 20 de marzo cuando se decretó el cese obligatorio de las labores por parte de prácticamente toda la población económicamente activa, determinó este nuevo indicador de pobres y más que pobres que costará enormes esfuerzos revertir una vez que la pandemia decida retirarse.

Por estos días, son pocos, muy pocos en verdad, los que tienen garantizada una fuente laboral post coronavirus.

Muchos de los que estaban en el mercado del trabajo, ahora no tienen la certeza de seguir perteneciendo a ese segmento porque sus empleos ya han desaparecido y no hay indicios ciertos que digan que los volverán a tener.

Casi todo el mundo del cuentapropismo está desaparecido o a punto de hacerlo.

Ninguna de las más humildes tareas, hoy se están realizando: pochocleros, lustrabotas, floristas, mozos, canillitas y otros, no están en las calles en estos días con el consiguiente perjuicio económico que eso implica para ellos y sus familias.

En la misma situación se encuentran otros comercios formales y legales, aunque algunos de ellos ya han iniciado, a «media máquina», y eso ya significó un breve alivio.

Otros no tuvieron esa suerte y aguardan, como los aborígenes del norte un poco de agua, que el gobernador Gustavo Sáenz los habilite este domingo para volver a sus quehaceres y a la vida.

Los trabajadores de la construcción, tanto pública como privada, serán uno de ellos desde este lunes 27.

Para eso, tuvo mucho que ver la enorme tarea que desplegó el ministro de Infraestructura de la provincia, el ingeniero Sergio Camacho, quién se reunió innumerable cantidad de veces con empresarios y gremialistas del sector, de quienes obtuvo el compromiso de cumplir acabadamente con los protocolos de seguridad establecidos para evitar contagios de coronavirus.

La actividad, absolutamente dinamizadora, significará un tremendo alivio para un importante sector productivo y laboral de Salta.

Lo mismo ya está ocurriendo con la actividad minera.

El secretario del área, el geólogo, Ricardo Alonso, también desplegó una intensa tarea para que los primeros trabajos ya se comiencen a llevar adelante en la puna salteña, siguiendo puntuales y estrictos protocolos de bioseguridad.

Junto a ellos, las profesiones independientes también volverán desde este lunes y eso de igual manera acarrea consuelo a otro sector social y económico.

Pero los que están en verdad sin respuesta hasta ahora y en Salta tiene una incidencia por demás importante, es el comercio.

Después del empleo público, la provincia tiene en los empleados de comercio una gran masa laboral que, por estas horas, pasa junto a los suyos con justificada angustia sus días.

Abril será un mes completo en el que muchas actividades no vieron ingresar un peso a sus bolsillos y dependerán de manera absoluta de la asistencia del Estado.

Lo que muchos se preguntan con absoluta razón, es si éste podrá llegar en tiempo y forma para impedir que miles y miles de trabajadores queden a la intemperie.

Este domingo, día en que termina la tercera fase de este aislamiento social, muchos salteños, por no decir todos, aguardarán con una expectativa enorme lo que el primer mandatario salteño diga sobre las labores que podrán volver desde el lunes 27.

Cada trabajador/a junto a sus familias, esperará que Gustavo Sáenz les anuncie que ahora les toca a ellos, y eso estará indicando, sin dudas, que la hora de los gobernadores ha llegado.

Serán ellos quienes deberán decidir y eso es en verdad saludable.

¿Quiénes mejor que ellos conocen la realidad de lo que pasa en sus tierras y con su gente?.

En cada hogar, ya hay y seguirá habiendo una vela encendida frente a la imagen de un santo o de una virgen.

Para muchos, demasiados en verdad, rezar con un rosario entre sus dedos frente a esas estampas, es la única esperanza que les queda en estas horas, para no caer en la más absoluta desesperación.