No descartan una reunión entre el jefe de Estado y el líder del PRO o entre Santiago Caputo y Cristian Ritondo, pero no hay planes concretos de cerrar los términos del pacto. Nuevos cuestionamientos desde el entorno de Karina Milei.
DANIEL SALMORAL.- Después de los dos guiños entre Javier Milei y Mauricio Macri para propiciar un acuerdo entre La Libertad Avanza y el PRO, en la Casa Rosada ratifican las intenciones de acordar, pero no tienen planeado responderle al líder aliado, que intenta apurar un encuentro para diseñar las condiciones de un armado electoral conjunto y los términos de pacto. En cambio, aseguran que esas conversaciones se propiciarían recién entre abril y mayo, cuando esté más cerca el cierre de listas, y bajo los términos que imponga el oficialismo.
Las señales contradictorias del Gobierno hacia sus socios del PRO se mantienen luego de que Milei y Macri ratificaran, por segunda vez, sus intenciones de acordar de cara a las próximas elecciones legislativas. Desde las oficinas de Karina Milei, proclive a mantener la independencia de LLA, se reiteraron, por lo bajo, los cuestionamientos hacia el líder de PRO. “A Macri no le da nafta. Es un acto de rendición”, dijeron susurrando en Balcarce 50 cerca de la secretaria general. “PRO es algo añejo”, agregaron.
No obstante esos reparos, en la Casa Rosada admiten que la voluntad de Milei es, efectivamente, cerrar un pacto. “Nuestra voluntad de un acuerdo con el PRO es independiente de nuestra valoración electoral de lo que conviene y lo que no. El Presidente quiere que haya un reordenamiento ideológico del sistema político. Las ideas de la libertad tienen que trabajar juntos y no importa cuánto mide cada uno, con tal de que defiendan las ideas y la posición filosófica de lo que conviene”, dijo un funcionario.
Sin embargo, cerca del primer mandatario advirtieron que la agenda “no es negociable” y que “será la del Gobierno”, y que los tiempos también serán impuestos por los libertarios. “Claramente no tenemos el mismo peso. (En el PRO) apuran la discusión porque saben que no les conviene esperar. A nosotros sí”, deslizaron, sobre los inciertos plazos del eventual acuerdo. E insistieron: “Lo único que hay que discutir son candidaturas, porque la agenda es la nuestra”.

Más allá de la postergación de cualquier definición para dentro de cuatro meses, en un encumbrado despacho de la Casa de Gobierno no descartaron que Milei pueda propiciar una conversación presencial con Macri próximamente. Y Santiago Caputo podría volver este fin de semana a Pinamar, donde estuvo en el inicio de enero, y podría encontrarse con Cristian Ritondo, que pasa los fines de semana en la ciudad costera, y a quien considera su principal interlocutor con el PRO. “Seguramente van a hablar en los próximos días”, dijeron desde ambos lados. Allí también reside el ex intendente local, muy cercano a Macri, Martín Yeza, con quien con Caputo se cruzaron hace unos días, pero no intercambiaron más que un saludo.
Cerca de Macri buscaban relativizar los niveles de impaciencia que se imponen en sus filas. “Puede haber alguna reunión, sí, entre Mauricio y Javier o entre Cristian y Santiago, pero no necesariamente ahora”, deslizó un cacique de la fuerza amarilla.
Mientras tanto, se prepara para dar un discurso en Villa Pueyrredón Jorge Macri, el primo del ex mandatario y alcalde porteño, que lleva la posición más dura contra los libertarios en respuesta a la animosidad que perciben de parte de los alfiles de Karina Milei en las discusiones del distrito. Para las 19 se espera una arenga para la tropa propia, y es posible que haya algún dardo para los violetas. Pero en la cúpula del PRO nacional llamaron a “separar” sus palabras del posicionamiento de Mauricio Macri. “Son cosas distintas”, dijeron cerca del líder partidario.
Fuente: Infobae





