DANIEL SALMORAL.- La Corte Suprema de Justicia dispuso una feria judicial extraordinaria hasta el 31 de marzo próximo en coincidencia con el decreto del Poder Ejecutivo que estableció el aislamiento social para evitar la propagación del coronavirus .
La decisión lleva las firmas de tres de los cinco jueces de la Corte: Carlos Rosenkrantz, Horacio Rosatti y Helena Highton . Juan Carlos Maqueda regresó de Estados Unidos y está en cuarentena y Ricardo Lorenzetti no firmó porque está en Rafaela, Santa Fe. En la acordada se menciona que ambos «han informado su conformidad con las medidas que se establecen en la presente». Los jueces dijeron que esta feria se puede prorrogar si el Poder Ejecutivo extiende la cuarentena.
La Corte encomendó a las cámaras a que organicen las guardias con las que se cubrirá la atención durante la feria, y les recordó a los jueces que solo ellos pueden tomar decisiones que no admiten demoras y que para cumplirlas los tribunales de feria deben reducir al mínimo la asistencia del personal estrictamente necesario y convocar preferentemente a los que vivan más cerca del tribunal.
Se deberán tener especialmente en consideración cuestiones vinculadas a las prisiones, violencia doméstica, delitos contra la salud, delitos migratorios, interrupción de las comunicaciones, habeas corpus, delitos contra las personas, contra la integridad sexual, contra la seguridad pública y contra el orden público y asuntos urgentes de familia urgentes, resguardo de menores, violencia de género y amparos de salud.
La Corte dispuso que la Oficina de Violencia Doméstica del Tribunal tenga una dotación de personal suficiente y profesionales para la atención remota, previendo que la cuarentena puede traducirse en un aumento de casos de violencia de género en el hogar.
La Corte indicó que los jueces y empleados no afectados a las guardias están habilitados para trabajar en forma remota desde sus hogares si es que el juez a cargo lo dispone. «Habilitar el trabajo desde sus hogares en el ámbito del Poder Judicial de Ia Nación a fin de que los magistrados, funcionarios y empleados que no sean convocados a prestar servicio en los tribunales de guardia puedan seguir prestándolos desde su domicilio, ello de acuerdo a lo que disponga el titular de Ia dependencia», dijeron los jueces.
La Corte dispuso que todos los jueces y funcionarios de las instancias y fueros deben «permanecer a disposición de lo que puedan disponer» las cámaras o el propio máximo tribunal.
La decisión se tomó en medio de pujas internas en el tribunal entre el presidente Rosenkrantz y el juez Lorenzetti. Hasta ahora la Corte había dispuesto la prestación de un «servicio mínimo de justicia» y disponer de 40 millones de pesos del fondo anticíclico para atender los gastos de la pandemia. Ahora se dictó la feria extraordinaria y no hay nueva afectación de fondos.
La discordia surgió porque hubo opiniones contrapuestas sobre dos situaciones: el uso del dinero del fondo anticiclico, si se gastaba o no y si la Corte podía disponer sus propias políticas mas allá del Poder Ejecutivo o si por el contrario debía seguir las políticas sanitarias del Poder Ejecutivo que es quien tiene el conocimiento sanitario.
Fuente: La Nación





