DANIEL SALMORAL.- Las últimas apariciones y anuncios que realizaron juntos el gobernador Gustavo Sáenz y la intendenta Bettina Romero, pusieron nerviosos a más de uno que de inmediato comenzaron a operar para instalar la idea que entre ellos hay serias diferencias y que no continuarán trabajando juntos en política como lo vienen haciendo desde el año 2015.
La sociedad Sáenz – Romero, que le ha permitido a uno y a otro acceder en 2019 a los lugares que aspiraban, provoca temblores en algunos dirigentes y operadores políticos que consideran que si siguen juntos, algunos de sus planes a futuro se irán por el resumidero, por eso se alteran y empiezan a llenar el aire de dimes, diretes y versiones carentes de todo dato de la realidad, con la esperanza que el binomio se separe y les otorgue alguna chance de quedar posicionados para el 2023.
Lo cierto, más allá de estas operaciones de baja estofa, es que Gustavo Sáenz y Bettina Romero siguen trabajando juntos sin descuidar lo electoral del año que viene, pero por ahora poniendo toda la energía en la gestión que es lo que en realidad los ciudadanos esperan y valoran.
El Gobernador, en las últimas semanas, ha vuelto a recorrer el espinel nacional y ha traído de nuevo recursos para seguir con el ambicioso plan de obras para toda la geografía provincial y que fueron detallados ante diputados y senadores, por los ministros de Economía y Servicios Públicos, Roberto Dib Ashur y de Infraestructura, Sergio Camacho, cuando visitaron la Casa de los Leones en las pasadas semanas.
Algunas que ya se encuentran en ejecución como las tareas complementarias en circunvalación, además de otras en diferentes departamentos y comunas del interior, hablan de un claro objetivo que no es otro que recuperar, en materia de obra pública, los doce años perdidos por parte de la gestión anterior.
La Intendenta, por su parte, acaba de presentar ante el Concejo Deliberante, el plan estratégico y el banco de proyectos en el que se detallan las obras de infraestructura que estima son necesarias para cambiar el perfil citadino, llevando, por sobre todo, bienestar y mejor calidad de vida a miles de salteños.
El puente sobre calle Ayacucho que significará un importante desahogo en el tránsito que por ahora fluye solamente por avenida Paraguay, sumado al ya anunciado junto al gobernador nuevo canal Alvear, más el «eje Irigoyen», por el que se modificará totalmente el viejo canal que comunica la zona sudeste de la ciudad con el centro y el norte, además de las tareas que comenzarán próximamente junto a Aguas del Norte para resolver el problema de los baches en la ciudad, también muestran voluntad en la gestión y disposición para conseguir los recursos y el financiamiento necesario, para llevarlos a cabo.
En ambos casos, además de la labor conjunta, provincia – municipio, tanto Sáenz como Romero reconocen y agradecen al gobierno nacional por el decidido apoyo para que obras de tamaña envergadura se puedan llevar adelante en toda Salta.
«Gracias al apoyo del gobierno nacional», se les escucha decir a ambos, cada vez que inician o finalizan una obra en la provincia y la ciudad.
También, por parte de Bettina Romero, hay un agradecimiento al acompañamiento por parte del gobernador Gustavo Sáenz, lo que implica, como lo dijo muy claramente en el programa «7 PM», la secretaria de Gobierno Municipal, Frida Fonseca que «cuándo los tres poderes (nación, provincia y municipio) trabajan juntos, los beneficiados son los vecinos».
Eso es lo que Sáenz y Romero han entendido por eso es que avanzan rápidamente en la concreción de numerosas y trascendentales obras para la provincia y la ciudad.
¿Y la política?
En lo político, ha sido la propia jefa comunal quien ha dicho, meses atrás, que desde su partido «Salta nos Une» y desde su gestión municipal, acompañarán a Gustavo Sáenz en 2023 cuando vaya en la búsqueda de un segundo mandato, por eso adelantó que su partido seguirá en el frente que comparten desde hace ya 7 años, a la vez que dejó ver que también ella buscará otro turno de gobierno al frente del municipio, tal como lo autoriza la reformada Constitución Provincial.
Ambos saben, también, que será lógico que aparezcan en el escenario político otros dirigentes que aspiren a removerlos de sus despachos, por eso se esfuerzan en que sus gestiones actuales, los muestren como funcionarios idóneos y honestos para que de esa forma los ciudadanos les renueven su confianza.
La tarea, para quienes aspiren desplazarlos teniendo en cuenta lo que han hecho hasta aquí y lo que harán hasta la finalización de sus primeros mandatos, no resultará sencilla porque ambos mantienen una vara muy alta, como se dice, cosa que con promesas electorales nada más será difícil de superar.
Dirigentes del espectro político provincial de diferentes sectores políticos y despojados de fanatismos, reconocen que será una labor complicada erradicarlos de sus sillones porque las gestiones que exhibirán hacia el año electoral, los mostrará con un importante nivel de cumplimiento en la ecuación promesas y hechos concretados.
No obstante, siempre en política queda abierta la posibilidad que aparezcan nuevos actores que despierten expectativas pero eso, al menos por ahora, no aparece.
La forma de conducir la provincia del gobernador Sáenz, en la que busca apoyos de distintos sectores políticos para poder cumplir con las necesidades postergadas durante años de los salteños, demostró que es lo que la gente quiere.
Pedirles a todos los diputados nacionales, más allá de pertenencias partidarias que trabajen juntos para que Salta no sufra las asimetrías en el otorgamiento de subsidios por parte del gobierno nacional, por ejemplo, es una muestra que en su cabeza está primero conseguir lo que la provincia y su gente necesita, antes que las cuestiones electoralistas.
Eso, a los ojos de la gente, es ponderable y obliga a sus adversarios a no caer en chicanas groseras con el fin de esmerilar su labor de gobierno.
Lo mismo sucede con la Intendenta que en cada proyecto, busca sumar al Concejo Deliberante en su conjunto para así optimizar proyectos e ideas.
La tremenda crisis que atraviesa la sociedad toda pero que castiga en demasía a los más desvalidos, obliga a que quienes gobiernan busquen consensos y no disensos, coincidencias antes que diferencias y eso es lo que Gustavo Sáenz y Bettina Romero están haciendo por los salteños.
Para el cierre de este despacho, solo queda decir que algunos/as que aspiran ocupar cargos y para ello creen que descalificando acortarán camino, se miren un poco para adentro y escuchen ese tango maravilloso, «Corrientes y Esmeralda», que en una parte de su letra dice, «cualquier cacatúa sueña con la pinta de Carlos Gardel».






