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Javier Milei inauguró el busto de Carlos Menem en la Casa Rosada: “Fue el mejor Presidente de los últimos 40 años”

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La fecha fue elegida porque se cumplen 35 años del triunfo electoral del exmandatario. La actividad contó con la participación de familiares y viejos colaboradores del ex dirigente riojano.

DANIEL SALMORAL.- En el ingreso a la Casa Rosada, en el centro del Salón de Honor, el busto de Carlos Saúl Menem sonríe de manera inconfundible. Su escultura es la única de la veintena imágenes de presidentes que no luce seria ni solemne.

La obra de Fernando Pugliese que Javier Milei inauguró este martes reemplazó a otra escultura del mismo artista: el busto de Néstor Kirchner, que fue corrido a un costado de la Escalera Italia que jamás transita el Presidente. La parábola que grafica la historia pendular del país y la paradoja de que ni éste ni el anterior gobierno cumplen con el Decreto 1872/2006 que firmó el mandatario santacruceño para los bustos sean ubicados en orden cronológico, aunque falten los de Isabel Perón y Fernando de la Rúa.

A exactamente 35 años del triunfo de Menem en las elecciones de 1989, el Presidente inauguró el mármol del mandatario riojano al que volvió a definir como “el mejor presidente de la historia”. El mármol había sido encargado durante la administración de Alberto Fernández, quien deberá esperar por lo menos hasta 2031 para llegar al mismo salón.

La pandemia, primero, y la muerte del propio Menem, en 2021, impidieron la reivindicación del riojano y el busto -donado por el artista, pero financiado por Eduardo Eurnekian, ex empleador del ahora Presidente en AA2000– quedó guardado en el depósito del Museo del Bicentenario, que ahora recuperó su nombre de Museo Casa Rosada..

Milei se mira en el espejo de Menem, cuyo retrato ya había colocado en el renombrado Salón de los Próceres, ex Salón de las Mujeres. Durante la elegía a sobre el fallecido presidente trazó supuestas coincidencias entre su fulgurante aparición en la vida pública y la del tres veces gobernador, dos veces presidente y tres veces senador.

“Su primer cargo público fue gobernador, no tuvo escala previa en el Estado, no fue subsecretario, ni asesor, ni director, ni viceministro, ni diputado, ni ninguna otra cosa. Directo a la gobernación. Esto describe, en parte, su audacia”, señaló el economista que saltó a la política en 2021 y dos años después se convirtió en presidente.

Lo aplaudían en primera fila la primera plana del Gobierno; Zulemita y Eduardo Menem, los otros dos oradores del acto; y una decena de ex funcionarios icónicos del menemismo que volvieron a pisar la Casa Rosada después de muchos años (aunque tuvieron escalas y reuniones reservadas durante la administración de Mauricio Macri y la de Alberto Fernández). La ex esposa de Menem, Zulema Yoma, no estuvo por razones médicas.

Entre los presentes se contaron el ex ministro del Interior Carlos Corach, el ex secretario general de Presidencia Alberto Kohan y del ex vicepresidente Carlos Ruckauf, quien se abrazó efusivamente con Milei. También se dejaron ver el ex jefe de Gabinete Jorge Rodríguez y el ex secretario privado del mandatario riojano Ramón Hernández. El mecenas Eurnekian fue uno de los últimos en llegar; Rodolfo D`Onofrio -pareja de Zulemita- también fue de la partida.

En la lista de 90 invitados que confeccionó la hija del ex mandatario, no solo hubo altos funcionarios del gobierno menemista. Sorprendió la presencia del ex locutor oficial Carlos Flores y de custodios y personal de seguridad que sirvieron al riojano. En otro guiño histórico, el homónimo hijo del custodio de Menem, Guillermo Armentano, custodia ahora a Milei

Milei también apuesta, como Menem, a “reformar” y modernizar el Estado y suele reiterar que uno de sus primeros logros fue evitar una hiperinflación. “No podemos olvidar que Menem recibió una catástrofe hiperinflacionaria y entregó a su sucesor en 1999 un país ordenado, estable y con un PBI per cápita 60% más alto que el del ‘89. Logró ubicar a la Argentina entre los protagonistas emergentes de la nueva globalización. Modernizó las instituciones en 1994 a través de la Reforma Constitucional más consensuada de la historia. Lideró con audacia, intuición y pragmatismo. Nos inspiró a quienes creemos en la libertad a seguir su ejemplo. Por todo esto hoy estamos haciendo homenaje al mejor presidente de los últimos 40 años, al menos”, reiteró el Presidente, que evocó el trabajo Gerardo Della PaoleraPassing the buck” que traza un índice sobre la presión macroeconómica de todos los gobiernos.

La voz del jefe de Estado se quebró cuando recordó el episodio en el que represor Albano Harguindeguy no permitió en plena dictadura que Menem pudiera asistir al funeral de su madre. Acto seguido y, sin pausa, reivindicó los indultos a militares y a los jefes guerrilleros. “Tomó la decisión de pacificar la Argentina”, dijo.

El reflejo de Menem también le sirvió al Presidente para cargar contra los críticos del riojano y los propios, que rechazan nuevas privatizaciones. “Frente a las críticas y el tema de la joya de la abuela, y todo, digamos, las críticas que hacen los mediocres para desprestigiar las cosas buenas que se hacen (…) les duela o no, ha sido el mejor presidente de la historia», señaló. La figura de Menem es otra de las diferencias que lo separan de la vice Victoria Villarruel, que no estuvo presente y en 2020 lo acusó de encubrir el atentado a la AMIA.

En la segundo bloque de su intervención, tras cerrar una carpeta en la que leyó la primera parte de su discurso, Milei recordó cuando conoció personalmente a Menem, tras defender al ex senador Eduardo Menem en un programa de televisión “A modo pirañas, salieron varios progres a atacar a Eduardo”, sostuvo. Rememoró que en la intimidad el ex presidente le aseguró que al economista que sería electo presidente, aunque el entonces asiduo panelista de TV le juraba que era imposible, porque “odiaba la política”. “Yo no me equivoco”, le contestó “el Carlos” (sic) como Milei se refirió al ex presidente en el segundo tramo .más íntimo- de su alocución. “Mi visión no estuvo muy acertada. No importa, lo importante es que haga los goles ahora. Y a la inflación le estamos ganando, quédense tranquilos”, señaló el jefe de Estado entre más aplausos.

El Presidente no fue el único que se emocionó, a Zulemita -la encargada de romper el hielo- también se le quebró la voz, cuando recordó las acusaciones contra su padre, condenado en primera instancia por contrabando de armas. “Su nombre fue sometido a injurias que nunca contestó”, dijo. Su tío Eduardo –padre del titular de la Cámara de Diputados y tío de “Lule” Menem, el segundo de Karina Milei- responsablizó por eso al kirchnerismo y al gobierno de la Alianza.

Mientras confirma y pone en duda la realización del Pacto de Mayo, que imagina como refundacional, Milei -como todos sus antecesores- también pone al servicio de su narrativa usos del pasado para colarse en una tradición. Por eso ordenó que el busto de Bartolomé Mitre dominara el ingreso a la Rosada, antes que Menem, que está enfrentado al la imagen de Julio Argentino Roca, el segundo mejor presidente “por culpa de El Carlos”, según el podio del libertario. De frente ubicó a Domingo Sarmiento -“a quien también le decían loco”, como recordó el mandatario- y a Carlos Pellegrini -“el piloto de tormentas” que, en sus palabras, “hizo lo que tenía que hacer sin que importaran las consecuencias políticas”- miraran la puerta de frente cada vez que llega a la Rosada. Al más liberal de los radicales Marcelo T. de Alvear, que tiene un lugar de privilegio frente a Mitre, en cambio, no lo mencionó.

Con el espejo retrovisor y un mensaje de optimismo de cara al futuro, el Presidente blanqueó que le gustaría imitar el gobierno de Menem. “En lo que puedo estar más cerca de poder copiarlo es en rodearme de los mejores. Estoy verdaderamente orgulloso del equipo económico y de todo el equipo de gabinete que tengo, con el cual vamos a sacar a la Argentina adelante”, prometió entre aplausos. Su hermana Karina -que, como él, se dio un abrazo largo con cada uno de los Menem– fue las más requeridas al terminar el acto.

Fuente: Clarín