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Yendo hacia el abismo… – Por: Daniel Salmoral

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El Presidente debe estar convencido que la mejor defensa es un buen ataque, por eso ordenó a sus mercenarios insultar a periodistas no obsecuentes, a quienes volvió a calificar como «soretes ensobrados» e «hijos de puta». Las consultoras alertan al gobierno de un peligroso «cansancio social».

DANIEL SALMORAL.- La mayoría de las encuestas que se han conocido en los últimos días de Setiembre, coincidieron en señalar que la situación social se agravó de manera alarmante debido al aumento de los niveles de pobreza e indigencia, pero a pesar de eso el presidente Javier Milei ha ratificado su política de ajuste para sostener el déficit fiscal cero, mostrando así que ese es el objetivo primordial de su gestión.

Los indicadores lapidarios indicaron que casi el 53% de los argentinos son pobres y el 18% indigentes, cuestión que se agrava considerablemente en el interior profundo del país.

No obstante ello, desde la Casa Rosada se dejó ver que el tema que en verdad los ocupa es el electoral por eso el Presidente y su hermana Karina encabezaron un acto partidario de LLA el fin de semana pasado, donde dejaron en claro que su objetivo es ganar las elecciones legislativas del año que viene, por lo que harán lo necesario para ello, cómo por ejemplo apelar a los peores modos de «la casta» que había prometido desterrar para siempre.

Los insultos al periodismo en ese acto, se sumaron al desprecio que evidenció con jubilados y universitarios, además de la descalificación permanente que hace a todos aquellos que expresen una posición diferente a lo que son sus ideas, dichos y actos.

Vamos por más carajo…

Ahora, con el proyecto de Presupuesto 2025 en el Congreso, ha enviado a sus operadores a buscar, «como sea», los votos que hagan falta para que se apruebe con las menores concesiones posibles, de manera de garantizar más ajuste aunque eso signifique tirar por la borda a más gente, esta vez de la otrora orgullosa clase media argentina, quien diariamente va cayendo en la escala social y engrosa las estadísticas que indican un aumento de los marginados.

Milei, un personaje llegado a la política criticando el fracaso de la dirigencia tradicional, ha dado muestras de aprender rápido los vicios de los  «carcamanes», quienes desde hace cuatro décadas vienen sacando provecho propio a costa del sufrimiento de millones solamente para sostener sus privilegios.

Las mentiras a las que apela cada vez con mayor frecuencia, como las que usa para defender la llegada del cuestionado Ariel Lijo a la Suprema Corte de Justicia de la Nación son una muestra de eso, indicando a la vez que no tiene escrúpulos con tal de lograr lo que se propone, aún cuando esto sea invadir instituciones esenciales de la Democracia como lo es el máximo Tribunal de Justicia.

A eso, hay que agregar el respaldo que otorga a personajes desprendidos de todo respeto democrático como lo son José Luis Espert y Bertie Benegas Lynch, mientras que a la oposición la sigue calificando como «ratas» pero que usa descaradamente en su beneficio cada vez que la necesita.

Pero en verdad, quién es Milei?

Hay quienes aseguran que detrás de sus gestos y pelos, está escondida su verdadera personalidad que es la de un hombre débil e inseguro que todavía no ha logrado superar sus traumas de la infancia y sus miedos, que son lo que cada vez con mayor frecuencia asoman en su vida diaria.

Sus gritos desaforados en el acto de su partido en Parque Lezama y la arenga a «sus barras bravas» que fueron movilizados a cambio de «guita» como siempre hizo «la casta» para que le canten «hijos de puta» a los periodistas que no le rinden pleitesía y califica como «soretes ensobrados», es la clara muestra de alguien que no vive en equilibrio y es peligroso porque puede colapsar en cualquier momento.

El rol que asumió como embajador libertario y desde el cuál insultó a todos desde el atril en Naciones Unidas, lo exhibió como alguien poco confiable que ayer puteó a China pero que ahora, «escupidera en mano», va a visitar para que lo salven con un swap de monedas, así su pretendido éxito en el BCRA no se le va al carajo.

A todo esto, los pobres hartos ya de aguantar el día a día, le dicen a los encuestadores que la paciencia se les está acabando y ya queda poco margen para seguir soportando hambre y enfermedades.

Los obsecuentes que el Presidente tiene a la vuelta, son quienes deberían dejar de hacerle «el diario de Yrigoyen» y contarle que millones de chicos se van a dormir cada noche sin un pedazo de pan en la panza.

Puede haber algo más cruel que eso?…

Ajenos a esto, en palacio, los Milei están en otra cosa y planifican ir por todo.

Qué es ir por todo?: 1) ganar la elección legislativa el año que viene; 2) que Javier vaya por un segundo período presidencial en 2027 y 3) que Karina en ese mismo año, llegue a la gobernación de la provincia de Buenos Aires. 

El problema es que para eso hace falta tiempo, y eso es lo que la gente de carne y hueso ya no tiene.

Epilogo

Un dirigente barrial salteño que aportó durante décadas al ANSES desde su oficio de electricista y hoy tiene una jubilación miserable, preguntaba con sincera inocencia: «hacia adónde nos lleva Milei con su gobierno?… Es cierto que había que ordenar las cuentas publicas pero no al costo que más de la mitad de los argentinos mueran en el intento. Yo veo que el abismo está muy cerca y el Presidente en vez de evitar que lleguemos al borde nos está empujando para que caigamos más rápido. Menos mal que tenemos a Villarroel (Victoria) porque ella es lo que viene», comentó en una mesa del mítico Bar Tribunales una pasada mañana, dejando a varios con la boca abierta.

Milei, quien afirma estar acompañado por las «fuerzas del cielo» y el alma de su perro muerto, no será el primero en creer que podrá hacer lo que quiera a costa del dolor de muchos.

Aquí en el norte, hay un viejo dicho popular que dice: «jugá con el coya pero no con la alforja».

Algún dirigente libertario de la zona, se lo debería acercar a su jefe político…