La Selección de Fútbol desbarató lo que Milei había ordenado: que no se diga nada del tema Malvinas en el partido contra Inglaterra, demostrando que las torpezas siempre se pagan caro. Termina el Mundial y los problemas sociales comenzarán a acorralar a la gestión mileísta.
DANIEL SALMORAL.- En el gobierno, más que en cualquier otro hogar argentino, ruegan y esperan que la Selección de Futbol gane su cuarto campeonato del mundo porque entienden que si es así el humor social les dará una tregua más, antes que la gente salga a la calle a manifestar su malestar por la situación económica que, a pesar de los números de la macro, siguen golpeando duramente sus bolsillos llevando la paciencia a niveles inaguantables.
Según la consultora Analytica que analizó datos del BCRA, muestra claramente el nivel de endeudamiento familiar que alcanzaría situaciones insostenibles.
«La irregularidad de la cartera de crédito a las familias volvió a subir en mayo y llegó al 15,9%. El crédito se extiende por fuera de las entidades financieras tradicionales: se registran 19,8 millones de personas con algún crédito en el total del sistema ampliado. La deuda total de los hogares alcanza los $ 74,9 billones (6,6% del PBI), donde el 82,7% corresponde a bancos, el 10,5% a Fintech y el 6,8% al resto de entidades», dice el informe.
Esto no hace más que exponer la real situación de las familias argentinas en el sector de «clase media», sobre todo, que cada día pierde una porción importante que pasa a un status de pobreza que el gobierno de los Milei niega sistemáticamente, construyendo relatos increíbles como los que Patricia Bullrich repitió estos días en declaraciones públicas.
La ahora senadora nacional afirmó en manifestaciones a la prensa que «hasta julio de 2026 el Gobierno sacó a millones de personas de la pobreza y que no es verdad que la gente se esté muriendo de hambre, porque los argentinos están mejor ya que hay estabilidad económica y la gente sabe en qué gasta su sueldo».
Sus dichos muestran un nivel de cinismo pocas veces visto en política, a la vez que exhibe un desprecio por el sufrimiento de millones de argentinos/as que deben hacer frente a sus tristes realidades de manera diaria, mientras el Presidente habla de logros que solo sirven para las estadísticas, como la permanencia del superávit fiscal.
«De qué sirve hablar de esos temas a gente de clase media y escasos ingresos cuando todos los días su familia tiene que sacrificar algo esencial para vivir como alimentación o abrigo», le dijo a este diarioweb un ex funcionario de Economía en la provincia.
La soberbia del gobierno libertario alcanzo niveles intolerables mientras la situación social empeora, por eso ruega por un triunfo de Messi y sus compañeros en la cancha de Nueva York esta tarde de domingo, para que la queja social no le estalle en la cara en cuestión de semanas.
Ante esto, desde la Casa Rosada y los bloques oficiales del Congreso de lo que elijen hablar es de la reelección de Javier Milei con la esperanza que eso actúe como un disimulador de los verdaderos temas que le importan a la sociedad.
Diego Santilli, el jefe de Gabinete, es por estas horas el funcionario a cargo de instalar el tema de un nuevo gobierno libertario, por eso Karina Milei le encargó no descuidar a los gobernadores cercanos y eventuales socios políticos el año que viene, por lo que ha lanzado una campaña de «disciplinamiento» hacia la dirigencia libertaria en las provincias,para que se allanen a la estrategia planteada para la reelección, y no ataquen a los mandatarios provinciales «amigos», aún cuando eso implique resignar sus propias aspiraciones políticas para otro momento.
«Los/as dirigentes libertarios en las provincias están que trinan pero se las tendrán que aguantar. Karina personalmente y también a través de Santilli y Lule Menem, ha sido muy clara y directa: no jodan a los amigos porque de alguna manera iremos juntos en las elecciones que vienen». contó que se escuchó en el despacho de un cercano a la poderosa funcionaria nacional esta semana pasada en Balcarce 50.
Si esta situación ya complica al gobierno, como ayuda extra aparece la pelea interna que lejos de cesar se incrementó porque no son pocos los funcionarios y legisladores que ya olfatean que su permanencia en el poder no sería eterna como imaginaron, y comenzaron a buscar lugares donde aterrizar para lo que viene.
Para colmo, algunas encuestas de los últimos días dicen que ahora la imagen de Bullrich supera a la de Javier Milei lo que despierta la furia de su hermana, pero que no podrá hacer nada si no quiere que la fragilidad en la que está el gobierno lo vuele por los aires.
Plan de Lucha social y gremial
En la vereda de enfrente, más precisamente en organizaciones sociales y gremios, preparan movidas para los primeros días de agosto que todavía no llaman la atención de los siempre lerdos funcionarios mileístas.
Las centrales sindicales y movimientos sociales, programaron un nuevo plan de lucha con marchas frente al Ministerio de Economía y protestas en el Consejo del Salario.
Hasta ahora, esta previsto que el 22 de julio se lleve adelante una movilización frente al Congreso en respaldo a los reclamos de los jubilados.
El 7 de agosto, en la tradicional marcha de San Cayetano, CGT, CTA y UTEP marcharán bajo la consigna «Paz, Pan, Tierra, Techo y Trabajo» junto a movimientos populares y reclamarán contra el ajuste económico y la pérdida de empleos.
Esto permite imaginar que los días de tranquilidad social para el gobierno estarían llegando a su fin.
Epílogo
Párrafo final para la Selección Nacional de Fútbol que con un simple «trapo pintado» puso en apuros a quien se auto considera el mejor presidente del mundo.
Los jugadores, luego del triunfo ante Inglaterra, mostraron una bandera con la simple frase «las Malvinas son argentinas» y eso bastó para reinstalar un tema que el gobierno de Milei había buscado evitar a toda costa.
Cómo seria, que hasta llegó a cometer la torpeza de instruir a su ministra de Seguridad para que pidiera a FIFA que evite ingresar al estadio nada que hable de la cuestión, pero el tema le explotó por el lugar menos esperado: los propios jugadores argentinos en el campo de juego, después del tremendo logro de volver a humillar a los ingleses a través de una pelota de fútbol. Con un «trapo» reinstalaron la causa Malvinas y dijeron sin palabras lo que Milei pretendió silenciar.
La vicepresidenta Victoria Villarruel, con mucho mayor olfato e inteligencia, ya se había expresado sobre el asunto publicando en redes: “jugamos contra los piratas usurpadores”, generando masivas adhesiones lo que despertó la ira del Presidente y sus ministros.
De esta manera, el gesto de los futbolistas escribió un nuevo capítulo de admiración y agradecimiento de parte de una sociedad que, como dijo el propio Messi «no llega a fin de mes», provocando la ira de los serviles a Milei que pretenden con palabras borrar el dolor que millones de personas sienten en sus panzas todos los días.
«Una imagen vale más que mil palabras» se dijo siempre y esta vez, la Selección de Fútbol, volvió a demostrar que es cierto…






