Una tras otras las derrotas se acumulan en el regazo presidencial haciendo que su poder comience a licuarse. Ante eso, el planeta K se ilusiona con un rápido regreso a los despachos oficiales mientras la desilusión social sigue creciendo. La realidad nuevamente muestra que amateurs, oportunistas y corruptos no son los indicados para gobernar.
DANIEL SALMORAL.- Una nueva y contundente derrota legislativa tanto en Diputados como en Senadores, dejó al gobierno de Javier Milei en estado de desesperación permanente porque este nuevo fracaso, como buena parte de los anteriores, se debió a la improvisación y falta de «expertice» de su círculo más cercano que obedece a pie justilla las directivas de su hermana Karina.
Lo números de votos en contra que consiguieron los rechazos a los vetos de emergencia pediátrica, «Ley Garrahan», fondos para universidades públicas y ATN fueron de tal magnitud, que descolocaron la precaria administración libertaria compuesta por un coctel peligroso de amateurs y oportunistas que son los causantes de la gran cantidad de «errores no forzados» que generan dudas sobre la estabilidad de una gestión frágil e improvisada desde el origen.
Si a los graves errores en lo político se suma la preocupante situación económica y financiera, el combo que se armó pone en duda que se logren los objetivos prometidos por el Presidente al inicio de su gestión.
Como era de esperarse, desde la oposición se han comenzado a agitar fantasmas desestabilizadores con la esperanza que la gestión libertaria, por decisión propia, abandone lo antes posible los despachos de Balcarce 50.
Lo escuchado y visto en las últimas horas está advirtiendo que la idea del «helicóptero» sigue merodeando los hábitat cristinistas que intentan sumar apoyos sin importar de adónde vengan.
Cristina Kirchner presa, sin posibilidad de volver a la política pero con un desbordado deseo que todo siga girando alrededor ahora de su tobillera electrónica, ha dicho que ya escucha «el tic tac» de la bomba que hará volar por los aires la gestión mileísta más temprano que tarde.
Sin reacción
Después de las vergonzantes derrotas en el Congreso tanto del miércoles como del jueves, en los círculos cercanos al Presidente a través de las redes sociales, trasciende que si se pierde la elección del 26 de Octubre Milei estaría dispuesto a dejar el cargo.
«Para qué quedarse en la Rosada si no podrá hacer nada de lo importante que se propuso», se dice entre la tropa libertaria.
La versión no corroborada ni negada por el «inner circle» presidencial y en la medida que no haya reacciones rápidas para salir de la crisis, irá ganando espacio y asomará con fuerza el síndrome del «pato rengo» que es la figura que refiere a un gobernante cuando empieza a perder poder en mitad de su mandato.
Las dos palabras, «pato rengo», también se repiten en campamentos cristinistas quienes estiman que le será difícil a escapar de esa premonición, por eso dicen que habría que esperar que la depresión presidencial se agudice para que el hombre caiga sin necesidad de que nadie lo empuje.
«Será su propia decisión la que lo saque de la presidencia», dicen dirigentes K que piensan que la suma de derrotas en diversos campos acelerará su partida.
«La gestión de LLA sabe, aunque no lo digan, que como espada de Damocles el tema de abandonar el barco ya se instaló sobre sus cabezas», sostienen sin pudores para sincerar lo que esperan ocurra pronto para acelerar un rápido regreso al poder.
Los días que vienen serán clave para que el gobierno recupere la centralidad política, pero para eso será necesario que Milei lleve adelante cambios que la sociedad le está reclamando de manera contundente.
No solamente en hechos de gestión sino también en figuras de gobierno a los que la gente ya les «pico el boleto» hace rato.
Lo de su hermana Karina y los primos Menem; lo del vocero Manuel Adorni y las legisladoras Emilia Orozco; Lilian Lemoine y Marcela Pagano, entre otras y otros, es una muestra que ya saturaron a quienes no soportan sus formas y actitudes mientras ellos se tragan el «garrón» de los ajustes.
El corrimiento de Lule Menem de la campaña y la llegada de Pilar Ramírez en su lugar, seguramente no ayudará porque es «un cambio» que no cambia nada.
En una red social se publicó que el mileísmo estaría pensando en una solución a la «Fuyimori», (Alberto, el ex presidente peruano) que consistiría en quitarle funciones al Congreso y luego cerrarlo, algo muy difícil que pueda ocurrir en Argentina.
«Los que proponen esto no conocen a la sociedad argentina», dicen voces de todo el arco político, judicial y social del país porque consideran que si es cierto que el Presidente amenazó con renunciar si pierde las elecciones legislativas de Octubre, sería un pésimo consejo del lumpenaje intelectual que lo rodea.
Epílogo
Mientras tanto, la gente de carne y hueso que soporta los efectos de los duros ajustes que no cesan y los graves errores políticos y económicos de la gestión, observa desencantada que se quedó sin opciones para la elección que viene.
«Si volvemos a votar a los candidatos de Milei estaríamos reeligiendo a los verdugos que nos torturaron y mataron todo este tiempo pero si votamos al kirchnerismo, devolveríamos al poder a la banda delincuencial más peligrosa que pasó por los despachos oficiales», dicen con dolor desde la calle.
En Salta, haciéndose los «perros que han volteado la olla» como se dice en el norte, los tres diputados de La Libertad Avanza que responden a su «líder y conductor» Alfredo Olmedo, siguen atacando la gestión de Gustavo Sáenz pero nada dicen de las votaciones inhumanas que llevan adelante mientras gastan millones que le faltan a discapacitados y jubilados en videos de campaña electoral que nada dicen.
«Estamos mal y sin salida porque parecería que tendremos que elegir si seguimos con estos aventureros desalmados y corruptos, o volvemos a quienes ya nos afanaron y engañaron durante más de dos décadas» dice «la gentecita», que destaca la propuesta de los candidatos del gobernador Sáenz que consideran una opción seria y favorable para los salteños y la provincia.
«Quedarse con mileístas o kirchneristas sería suicida», sostiene una trabajadora salteña independiente que sufrió con los dos.
Este comentario grafica la triste realidad que transita un país que lo tiene todo, menos una dirigencia capaz y honesta capaz de llevarlo, con la gente adentro, al estado de bienestar tantas veces prometido e incumplido.






