A lo largo de nuestras vidas pasamos por distintos momentos difíciles, felices, dubitativos y de otras índoles de los cuales podemos salir bien parados, muy doloridos o hasta con muchas heridas que el tiempo sólo con nuestra ayuda lograra cerrar.
DANIEL SALMORAL.- A lo largo de nuestras vidas hemos intentado que cada decisión y cada paso sean lo más claro o lo más cercano a lo que sentíamos o estábamos dispuestos a vivir, pero indudablemente muchos de ellos fueron, son y seguirán siendo, un prueba – error a nuestra manera.
Pero en todas estas instancias sentimos que hay un tiempo, uno que está entre lo hecho y el resultado, la causa y el efecto, el principio y el final de alguna situación y eso dicen los que saben, se llama proceso.
Si vamos al diccionario nos dice que puede ser «acción de ir hacia delante o el transcurso del tiempo o un conjunto de las fases sucesivas de un fenómeno natural o de una operación artificial».
Nuestros procesos tal vez no se sientan así, observemos a nuestro alrededor nuestra familia, amigos, compañeros de trabajo, nuestro si se quiere pequeño mundo.
Parece que siempre hay personas en proceso por distintos motivos, algo pasa en nuestro interior o en nuestro exterior y si a ello le sumamos, que formamos de alguna manera una sociedad y de algo más grande, como una ciudad, un país. ¿Cuánto más este proceso puede ser activado?… en una magnitud inimaginable para muchos, se llamaría el efecto mariposa, como dice su definición, la idea de que pequeñas variaciones pueden tener consecuencias importantes.
Estamos a menos de 30 días de concluir un proceso, uno electoral, de volver a las urnas en nuestra provincia, un proceso de selección que nos importe o no, se llevará a cabo porque está estipulado y forma parte de lo que muchos ayudaron con sus vidas a conseguir luchando por los derechos de este país.
¡¡Siempre son los mismos!!, ¡¡Siempre el mismo discurso, hasta las mismas peleas con otros tonos o más o menos vocabulario!!…
Es posible, pero puede ser que los candidatos también están en procesos y nosotros también.
Con tanta información en las redes sociales, los canales de tv, radios, diarios webs y de papel, todo suena a lo mismo, tan lejano y monótono…
Es posible que los procesos se hayan bifurcado y que por un lado los políticos miren sus necesidades, sus vidas y sus futuros, diferentes a nosotros simples mortales de carne y hueso en búsqueda de algo un poco mejor para este ser humano y nuestras familias, a costo de nuestros horarios complejos, rutinas agobiantes, psiquis a punto de estallar porque lo que está mal, está mal, aunque parezca que en Argentina eso de
estar mal quedó demodé.
Muchos analistas vienen hace tiempo avisando, hablando de esta disociación de la realidad, de este no mirar la falta de la «real realidad».
Sabemos que en todos lados se cuecen habas y que todos tenemos buenas y malas, pero es necesario que no crean, piensen o se les cruce la idea de que nos la creemos.
Estuvimos haciendo focus group, una técnica de consulta sin carácter de encuesta ni mucho menos, base de muestreo sobre algunos temas: ¡vas a ir a votar: respuesta mayoritaria ¡para qué?, ¡servirá de algo?
Que decirte persona que estás leyendo estas líneas, ¿especular que haya voto “castigo”? esperar que los ciudadanos vayan a votar, diría yo…
Me duele ver a quienes hoy pintan muchas canas y que vibraron en la búsqueda de la DEMOCRACIA que hoy vivimos, que dejaron sangre en suelo argentino con el sueño de un futuro mejor, el sueño de que como ya se vivió, finalmente aprendamos a valorar aquellas ideas y acciones que ellos pusieron en juego y por la cual se enfrentaron de muchas maneras… no aprendimos nada o lo aprendimos mal…
Hay esperanzas… siempre… todavía nacen niños que serán jóvenes y más tarde adultos, jóvenes que quizás al estudiar nuestra historia intenten mejorarla…
Mientras tanto estamos en este proceso, sin un objetivo claro, sin un destino próximo más que una máquina, una boleta y una urna con gente que conocemos tal vez de vista, que dice que hay esperanzas, que nos conoce y sabe qué necesitamos.
Mientras pelean entre ellos, se ofenden y nos relatan como en telenovela historias que distan mucho de nuestro diario vivir.
Permítanme recordarles que de este lado hay personas inteligentes, llenas de ideas, ingeniosas, que muchas veces se van a dormir rogando que mañana sea un día mejor solamente para ver crecer a sus infancias con algo de felicidad, valorando lo poco que les pudieron dar y que estén «sanitos» con personas que los amen de verdad.
Nicolás Maquiavelo dejó muchas frases en su haber… aquí una de ellas:
«La mejor fortaleza se encuentra en el amor del pueblo»…
Sin palabras…
Fuente: danielsalmoral.com





