Inicio Destacadas Reflexiones Citadinas: Baldosas Flojas – Por: Alejandra Segura

Reflexiones Citadinas: Baldosas Flojas – Por: Alejandra Segura

371
0

DANIEL SALMORAL.- En las ciudades existen muchas veredas que en un día de lluvia suelen darnos una sorpresa.

Son las conocidas baldosas que están flojas o rotas y acumulan agua que en algún momento nos termina mojando.

En ese momento, inoportuno por cierto, nos acordamos de quienes nos gobiernan, de su familia y del dueño de casa o negocio donde sucedió el hecho, y hasta renegamos con nosotros mismos por no prestar atención a nuestros pasos y ser confiados o descuidados, porque pensamos que «todo está bien».

¿Cuántas cosas en general y en muchos ámbitos «parecen estar bien» ? ¿Cuántas veces creemos que en verdad «todo está bien»?, y no percibimos esas «baldosas flojas» que después nos sorprenden en diferentes aspectos de la vida.. 

Veamos: si vamos por distintos planos, por ejemplo en el político, hasta no hace mucho tiempo votabamos a alguien y en el recuento de votos y por el sistema D’ Hont, esa persona terminaba no llegando a la banca legislativa sino que lo hacía otra.

Otro ejemplo, es hay partidos o agrupaciones políticas que parecen estar bien pero sufren procesos internos que, como las «baldosas flojas», hacia adentro parecen una cosa pero hacia afuera son otra. 

Socialmente estamos aprendiendo que hay sub sociedades, tribus urbanas, comunidades más pequeñas que coexisten y que cada vez se visibilizan y conjugan un nuevo panorama con más fuerza.

Si no entendemos que este proceso se está dando y no lo miramos atentamente y con cuidado, corremos el riesgo de equivocarnos por pensar que todo es igual o que sigue igual a aquel «status quo» de décadas pasadas 

El conglomerado social y activo está cambiando y no es a las nuevas generaciones solamente a quienes hay que atribuirles este cambio.

Los que analizan estos fenómenos sociales desde distintos angulos, sostienen que se trata de un cambio cuántico, un salto que se da con mente propia, con sentir propio por parte de cada individuo, y que inexorablemente terminará modificando estructuras que se pensaron fuertes, aunque anquilosadas.

¿Todo lo pasado fue mejor?  Para la época en la que se planteaba seguramente si, pero para aplicarlas ahora habrá que aggiornarlas, acomodarlas de otra manera y ensamblarlas.  

Mucho viene por descubrir. Muchos cambios se avecinan que tal vez no paren, y tal vez no se parezcan al «Delorean», de «Volver al Futuro», o a lo anunciado por la serie «Los Supersónicos» del año 1962, creación de «Hanna &Barbera» u otras tantas imágenes que nos hablan de futuros cada vez más cercanos.

Todo esto, nuevo, es probable que estén en cosas más comunes, más diarias pero no por eso menos importantes y se muestren cada vez con más fuerza.

La idea de «cambios» a muchos les puede provocar urticaria o arranque pensamientos de acciones no muy constructivas, pero más allá de eso los cambios significarán  sacarnos de la zona de confort que a veces nos adormece, nos hace perder y bajar ritmos y por eso es necesario que se necesite un nuevo despertar, una sorpresa como aquella que nos llevamos y nos despabila cuando pisamos una «baldosa floja». 

Siempre tendremos la decisión de mirar a nuestro alrededor y tomar conciencia de estos cambios y asimilarlos a nuestro ritmo o hacer de cuenta que no están y que falta mucho para que lleguen, pero entonces tendremos que ir considerando sufrir las consecuencias por no haberlos percibido a tiempo. 

Fuente: danielsalmoral.com.ar