El dirigente libertario, Carlos Maslatón, señaló varios casos donde pidieron miles de dólares para conseguir candidaturas en La Libertad Avanza.
DANIEL SALMORAL.- El dirigente libertario, Carlos Maslatón declaró como testigo en la causa preliminar que abrió el fiscal Ramiro González para determinar si abre una causa judicial sobre la venta de candidaturas en la alianza que encabeza Javier Milei, La Libertad Avanza.
Maslatón contó que militó en esa alianza hasta junio del año pasado y que empezó a «captar que existe selección de candidatos por el dinero que puedan aportar. Ese aporte va desde los candidatos al entorno, la hermana o los operadores que mencioné», aseguró Maslatón al fiscal González, en referencia a Karina Milei, Carlos Kikuchi y Sebastián Pareja.
«Si no pagan y se hace una publicación con Milei, se encargan de decir que esa publicidad no es cierta. Así mataron a la militancia. Yo llamo a esto franquiciado político», dijo el dirigente libertario en su declaración judicial, a la que tuvo acceso Clarín.
Los casos que mencionó Maslatón fueron los de «Pablo Bonapelch, abogado del Foro de Morón, dice que está a disposición, el candidato Ariel Diwan le paga semanalmente a Sebastián Pareja 300.000 pesos durante los últimos cinco meses».
«También tengo otro caso, Silvina Soria, de Avellaneda, me escribió a mí diciendo que se va del movimiento porque le pidieron 60.000 dólares para ser candidata en Avellaneda», dijo Maslatón. Y agregó: «Otro caso, María Laura Montenegro habló de ventas de candidaturas por 30.000 dólares y mencionó a un dirigente de General Pueyrredón, Alejandro Carrancio, como el recaudador. Otro caso, Liliana Salinas, de Entre Ríos, habla de 10.000 a 40.000 dólares por candidatura», dijo Maslatón en sede judicial.
«Me da la impresión de que alguien le puso precio a las candidaturas» sostuvo el dirigente libertario, además de plantear el caso de Carlos Eguía, quien fue candidato a gobernador de la provincia de Neuquén, este año, en la alianza La Libertad Avanza, quien «introduce otro elemento que es la renta del cargo una vez elegido. Parece que lo promueve Karina Milei, que consiste en decirle al que salió elegido para un cargo que le dé contratos que dependan de ese cargo. Es decir, se quedan con los frutos de esos contratos. Hay una concepción de que el cargo público electo a través de la fórmula que apoyó a Milei debe compartir los frutos con el entorno de Milei».
Fuente: Clarín





