A cargo del 5to Distrito de Vialidad Nacional, siguen los trabajos en la Circunvalación de Vaqueros y se reactiva la autopista Rosario de la Frontera-Yatasto, mientras que la pavimentación de la RN 51 se consolida como salida al Pacífico, con financiamiento provincial para el tramo más complejo.
DANIEL SALMORAL.- La reactivación de la obra pública vuelve a hacerse notar en Salta después de años de reclamos por el deterioro de la infraestructura vial.
En distintos corredores estratégicos se observan tareas que incluyen repavimentaciones, avances de autopistas y obras largamente postergadas. Los primeros movimientos se ven en el norte de la ciudad, donde toma forma la nueva circunvalación de Vaqueros, un proyecto muy esperado por los vecinos de la zona.
De acuerdo con la planificación de la Dirección Nacional de Vialidad, la obra pública en Vaqueros avanza con la finalización de los pilotes del primer puente y la conformación del terraplén para una autopista de cuatro kilómetros. La obra, cuya culminación está prevista para 2027, busca descomprimir el tránsito del acceso norte y mejorar la conexión con La Caldera. En paralelo, en la ruta nacional 51 comenzaron trabajos en sectores claves para acompañar el creciente movimiento vinculado al desarrollo minero.

El impulso a la obra pública también se manifiesta en el inicio del Tramo 2 entre Mina Poma y Alto Chorrillos, tras la firma de un nuevo convenio entre el Gobierno provincial y Vialidad Nacional.
Allí se encara una de las secciones más complejas de la ruta 51, considerada estratégica para consolidar la salida al Pacífico a través del paso de Sico. Su mejora resultará clave para el traslado de la producción minera, así como para el comercio regional con destino a mercados asiáticos.
Otro frente activo de la obra pública es la ruta nacional 9/34, donde comenzó la construcción de la autopista entre Rosario de la Frontera y Yatasto.
El proyecto, anunciado en administraciones anteriores pero nunca concretado, ahora avanza con obras de movimiento de suelo, alcantarillas y procesos de expropiación. La futura platabanda y los cruces a distinto nivel buscan aumentar la seguridad vial en uno de los corredores con mayor flujo de tránsito pesado en el NOA.

La ruta nacional 16 también integra el mapa de la obra pública con un tramo en ejecución entre El Galpón y El Tunal, donde se realizan tareas de reconstrucción y mantenimiento.
Para diciembre se prevé reactivar el siguiente segmento hasta el cruce con la 9/34, proyectando así 80 kilómetros repavimentados para comienzos de 2026. Estas intervenciones se complementan con los contratos CREMA activos en rutas de alto tránsito como la 34, la 50, la 51 y la 68.
Finalmente, la situación es distinta en la ruta nacional 40, donde dos obras continúan paralizadas desde hace más de dos años. El tramo Molinos–Seclantás será finalizado por administración, mientras que Payogasta–Finca Palermo aguarda su reactivación para marzo de 2026.
Pese a esas demoras, la reactivación general de la obra pública marca un cambio de escenario en la infraestructura vial salteña, con avances concretos en varios frentes que habían quedado relegados.
Fuente: Voces Críticas/El Tribuno





