El Presidente irá contento al Congreso este domingo 1ero de marzo a inaugurar un nuevo período legislativo. Sus éxitos en leyes de Glaciares, Reforma Laboral y nuevo Régimen Penal Juvenil lo entusiasman y no mira datos sobre cómo vive y siente la gente de carne y hueso. Allí en sus vivencias está la realidad, pero Javier Milei no quiere ni le interesa verla.
DANIEL SALMORAL.- En medio de la euforia oficialista por logros en el Senado, apareció la encuesta de AtlasIntel y Bloomberg que amargó los festejos libertarios con números alarmantes e inesperados para el gobierno, sumando otro dato muy preocupante: el regreso de la corrupción como la principal preocupación de los argentinos, algo que en el planeta libertario genera temblores porque en voz baja dicen: «cada día nuestro gobierno se parece más al de los kukas».
Los números de la consultora que hasta ahora siempre había llevado tranquilidad a la Casa Rosada, en esta ocasión generaron angustia.
El estudio -de 4.761 casos- arrojó datos sorprendentes.
El primer dato indica que la imagen negativa del Presidente llegó al 57% su peor registro desde finales de 2024, siendo el 55.3% quienes desaprueban en general a Milei, una cifra que creció seis puntos respecto de enero/26 frente a un 41.5% de aprobación.
De esta forma se ratifican porcentajes que desde finales de 2025 esta empresa viene marcando y que indican un sostenido crecimiento en el rechazo a la gestión libertaria.
El 53.1% considera la gestión Milei como “malo o muy malo”, mientras que solo el 35% la califica como «buena”.
Por otro lado, el 62% de los argentinos tiene una “mala”percepción sobre la economía.
El estudio refleja también un marcado pesimismo en la población: el 50% cree que la economía empeorará durante los próximos meses y el 55% aguarda lo mismo para el mercado laboral, contradiciendo así el optimismo oficial que asegura que con la Reforma Laboral aprobada, el optimismo social respecto a generación de empleo se disparará hasta las nubes.
Otra pésima noticia de la encuesta de AtlasIntel y Bloomberg para el gobierno, es el regreso de la corrupción como principal preocupación de los argentinos con un 43.9%, mientras le siguen el desempleo (37.8%), los altos precios e inflación (33.5%) y la situación económica general (30.0%).
Otras malas para el Presidente son que el 71.4% de los encuestados cree que el nivel de criminalidad es “muy alto”mientras que 78.7% sospecha que las organizaciones criminales “controlan esferas importantes de la política y la justicia”.
Lo único que trae alivio al gobierno de esta medición es que el 61.3% apoya la baja en la edad de imputabilidad de 16 a 14 años en menores que delincan, frente a un 33,9% que está en contra.
Optimismo preocupante
A pesar de estos datos que cualquier gobernante sensato tendría en cuenta para corregir rumbos en la gestión, para Milei pasan desapercibidos siguiendo su lógica desde que está en el gobierno: los dichos o números que no le gustan los ignora, convencido que si no habla de ello desaparecen, exhibiendo una actitud infantil preocupante que sin embargo en el intestino del gobierno no preocupa. Sobre eso, los fanáticos mileístas se limitan a decir: «Tranquilos, Javier es así».
Ahora, motivado por los resultados obtenidos en el Congreso con las leyes de Glaciares, Reforma Laboral y el nuevo Régimen Penal Juvenil, avanza con Karina Milei al frente en el armado de acuerdos políticos mirando lo electoral en 2027, donde buscará tener a algunos gobernadores como nuevos aliados.
Satisfecho con el armado de una nueva «liga de gobernadores» que le quitó el kirchnerismo su lugar en el manejo del Senado, el Presidente apuesta a conformar una nueva estructura electoral que le garantice su continuidad en Balcarce 50 por otros cuatro años.
Gustavo Sáenz, gobernador de Salta, es quien asoma como el principal referente de este armado de mandatarios provinciales que le asestó un duro golpe a Cristina Kirchner en la Cámara Alta, y el que asoma como un eventual nuevo aliado presidencial para los comicios de 2027, más allá de la bronca que esta posibilidad genera entre la tropa libertaria salteña.
La hermana presidencial Karina, que se sabe tendrá a cargo la construcción del tablado electoral para el año que viene, se sabe que observa con atención los movimientos del gobernador de Salta ya que entiende que a través de él pueden asegurar una presencia positiva para el gobierno liberal en la región.
Si bien todavía falta mucho para ir a las urnas el año que viene, la confección del marco de alianzas sabe que debe arrancar ahora para sobre eso elaborar estrategias que conduzcan al éxito electoral de su aliados en provincias y el de ellos a nivel nacional.
Pero toda esta alquimia servirá y será exitosa en 2027 si la «gestión Milei» mantiene aceptación en los votantes para que sigan apostando a los candidatos que finalmente lleguen a presentar en todo del país.
Por eso cuando las encuestas advierten baja en apoyos a su figura y gestión, el mismo, su hermana y su Mesa política deberían prestarle atención y corregir rumbos en cuestiones que, en los últimos meses, la sociedad comenzó a cuestionar y a hacer pública su insatisfacción.
«Karina no debería prestar atención solamente lo que le dicen sus periodistas y consultoras pagos, sino sobre todo atender los datos negativos porque de no hacerlo, lo que hoy parece un seguro triunfo en 2027 puede en realidad convertirse en su Waterloo», le dijo un experimentado hombre de la política en la provincia a este diarioweb.
Epílogo
Este domingo 1ero de marzo la actividad legislativa será formalmente lanzada en la mayoría de los ámbitos legislativos y esa ceremonia institucional, también servirá para ver cómo quedará el tablero político nacional en la previa a los comicios que vienen.
En el PJ, hasta ahora, es indudable que Cristina Kirchner es quien sigue teniendo las riendas a pesar del rechazo que su nombre muestra en las encuestas pero, es tal la orfandad dirigencial en ese territorio, que no solo ella sino otras figuras ya deshilachadas como la de Miguel Ángel Pichetto, un viejo navegador de estas aguas, sigue buscando ser un protagonista central.
Mientras políticos como ellos sigan en las marquesinas, Milei puede «seguir durmiendo sin frazadas», cómo decía el genial Carlitos Balá porque él seguirá ganando elecciones.
El Presidente, por su parte, debería dejar de negar la realidad y verla tal cual es para la gente de carne y hueso, sino los números positivos que tiene ahora se le comenzarán a escurrir como agua en un canasto.
Mirar la vida real de la gente. Solo eso.
Parecería sencillo. Pero para personalidades como la del Presidente, ese podría ser un pedido difícil de realizar.






