Cargó contra Karina y Santiago. «No cometamos el mismo error del 2023», le pidió al Presidente. El kirchnerismo apuesta a que la distancia entre la LLA y el PRO siga. Villarruel atiende su propia agenda. Maduro cada vez más acorralado.
DANIEL SALMORAL.- Esta vez el pretexto fue el resultado de las elecciones en Venezuela.
Karina Milei volvió a cargar contra con la canciller Diana Mondino y la criticó duramente por haber reconocido el triunfo de Edmundo González Urrutia sobre Nicolás Maduro en las pasadas elecciones venezolanas, sobre las que no hay certeza todavía acerca de quién ganó finalmente, ya que el Comité Nacional Electoral (CNE) todavía no dio a conocer las actas del comicio.
Mondino había dicho que el ganador fue el candidato opositor, y eso generó la bronca de la hermana presidencial y su ladero en el poder, Santiago Caputo, quienes desde hace rato ya le vienen «picando el boleto» a la ministra de Relaciones Exteriores y de esta forma acelerar su salida del gobierno.
Macri sin vueltas
Esta carga contra Mondino, no hace más que reafirmar lo que dijo Mauricio Macri cuando relanzó su partido PRO el pasado jueves y habló de un «entorno negativo» alrededor del presidente Javier Milei y sin nombrarlos, habló claramente de la hermana y el asesor estrella del Presidente.
Lo dicho por Macri sobre ese tema, irritó sobremanera al reducido círculo íntimo mileísta porque les molesta ser señalados como los responsables de que Javier Milei «no se deje ayudar», como indicó el ex presidente.
La semana que pasó exhibió claramente que el dueto Karina-Santiago está afianzando su poder en el gobierno por lo que necesitan desprenderse de figuras que pueden ser obstáculos en su camino de concentrar todo el poder antes de las elecciones de renovación legislativa del año que viene.
Oteando ese escenario, tanto Karina como Caputo sobrino saben que deben aventar cualquier posibilidad de acercamiento entre La Libertad Avanza y el PRO, porque están convencidos que ya no lo necesitan para ganar ampliamente la elección venidera y en consecuencia no tienen por qué compartir el éxito electoral y sobre todo la suma total del poder que están seguros conseguirán.
Macri, en el encuentro con su gente de todo el país, volvió a decir que es necesario encontrar puntos de coincidencia con LLA para que en esta elección que llega no suceda lo que pasó en 2023 cuando por no unificar listas y candidaturas, perdieron la provincia de Buenos Aires a manos de Axel Kicillof y el kirchnerismo.
«No podemos cometer el mismo error otra vez. Sería una locura ir con listas separadas el año que viene. Ahora, es la misma gente la que nos exige que encontremos puntos de acuerdo con los mileístas y vayamos juntos, pero hay en el entorno presidencial quienes no quieren que eso pase porque están pensando más en sus propios intereses que en los del país», aseguran que dijo quienes asistieron al encuentro con el ahora titular formal del PRO.
Los dichos de Mauricio Macri irritaron mucho a quienes le hablan al oído de Milei porque creen que ya tienen todo lo necesario para ganar solos no únicamente la elección de 2025 sino sobre todo la de 2027, y conservar así el gobierno por lo menos por los próximos ocho años, sin necesidad de contar para eso con «socios políticos».
Macri, quien no entendió que una forma de prolongar su gobierno era abriéndolo y eyectando de la gestión a miopes políticos como su exjefe de gabinete Marcos Peña, le está advirtiendo a Milei que no cometa el mismo error y amplíe la base de sustentación abriendo el juego a otras expresiones políticas afines como su PRO.
Por encima de los llamados de atención que no solo el ex presidente sino otros «amigos» como los que apoyaron la ley bases y el paquete fiscal le acercan al Presidente, lo cierto es que quienes deciden en el territorio íntimo, no quieren saber nada y seguirán presionando para alejar lo más que puedan a estos personajes a quienes en verdad ven más como enemigos que como amigos.
Desde la vereda kirchnerista, como es lógico, fogonean para que las diferencias entre liberales se acentúen porque saben que si se dejan de lado, ellos quedarán «colgados de la brocha» para siempre.
Miguel Ángel Pichetto, el viejo zorro peronista, sigue con atención estos movimientos porque de lo que salga va a depender su futuro político personal y el del espacio que conduce.
Al rionegrino, tampoco le conviene la alianza o fusión entre la LLA y el PRO porque la suma de bancas que lograrían el año que viene lo marginaría de las grandes decisiones y ya no sería convocado a la «mesa chica» donde se «corta el bacalao».
Todo esto es lo que ve el ex presidente Macri por eso se esfuerza para que Javier Milei también lo haga, pero se encuentra con la barrera cada vez más alta que levantan el dúo Karina – Santiago y que sabe cada día gana más territorio ante el «laissez-faire» (dejad hacer – dejad pasar) que aplica el Presidente.
Ante eso, esta semana que se inicia será muy importante para ver si el planteo macrista tiene chances de ser escuchado o si se afianza la postura del entorno presidencial que el jefe de Gabinete, Guillermo Francos, descartó que exista.
«No hay entorno. El Presidente es quien toma las decisiones y no hay nadie que asuma esa responsabilidad por él», ha dicho en todas partes el Jefe de Ministros pero en verdad nadie le cree.
«Ver para creer» dice el dicho popular y eso es lo que habrá que hacer para saber si otra vez el kirchnerismo sale triunfante por los errores no forzados que vuelva a materializar el espacio liberal.
Agenda propia
En tanto, Victoria Villarruel, principal enemiga del entorno presidencial, se sabe que está siguiendo su propia agenda y va tejiendo alianzas con dirigentes del interior del país.
«Victoria hace la suya. Tiene todo organizado y con paciencia lo va ejecutando. A decir verdad le importa un huevo lo que haga u opine Karina (Milei). Ella sabe muy bien lo que tiene que hacer y lo está llevando adelante», lanzan desde su entorno y adelantan gestos, no palabras, para esta semana que arranca este domingo, por lo que habrá que prestar atención.
Epílogo
Párrafo final para lo que sucede en Venezuela a una semana del comicio.
Todavía la Comisión Electoral Nacional (CNE) no mostró las actas del escrutinio, generando con ello una situación de extrema gravedad institucional, social y política, con una alarmante secuela de muertos, detenidos, perseguidos y exiliados.
El dictador Nicolás Maduro, niega haber perdido pero no ha mostrado ningún documento que avale su postura, adelantando que seguirá ocupando el Palacio Miraflores sin importarle, hasta ahora al menos, la posición de la mayoría de los países del mundo que le exigen pruebas del triunfo que afirma haber alcanzado y que a la vez pare la represión salvaje que lanzó sobre su pueblo.
Maduro ha dicho que nadie lo moverá de su lugar y la pregunta que todos se hacen, es hasta cuándo podrá resistir, ya que buena parte de los países y gobiernos del mundo le están dando la espalda y reclamando su salida del gobierno.
La exigencia mundial es que reconozca que estas elecciones marcaron su fin, por lo que tendría que sacarle al pueblo venezolano el peso de su espantosa humanidad.
Consejito gratis para el Dictador: Gordo, escuchá al Nano Serrat cuando en «Sinceramente Tuyo» dice: «nunca es triste la verdad, lo que no tiene es remedio»…
Hacelo y asumí que tu terrible tiempo de fraude, violencia y corrupción extrema, ha terminado…






