Inicio Destacadas Los que siempre ganan: la salvaje extorsión empresarial en SAETA desnudo la...

Los que siempre ganan: la salvaje extorsión empresarial en SAETA desnudo la voracidad de los que lucran sin riego

8
0

Los propietarios de las empresas concesionarias llevaron hasta un límite impensado la presión al Gobierno provincial por más dinero sin atender el corte de subsidios por parte de Nación y que, además, se trata de un servicio público cuya prioridad es la de los salteños de menores recursos.

DANIEL SALMORAL.- Los propietarios de los corredores del sistema de SAETA son los que en la jerga popular “tienen la vaca atada”. No conocen lo que es el riesgo empresario, no pierden nunca, ganan siempre, pase lo que pase:

-Si sube el combustible ellos no sufren, paga SAETA

-Si aumentan los sueldos de los choferes y personal, ellos no dejan de ganar lo mismo, paga SAETA

-Si la Nación deja de enviar el subsidio, que se las arregle SAETA

Siempre en todos los casos ganan, nunca pierden.

Pese a ello llevaron adelante un boicot extorsivo suspendiendo el servicio nocturno que perjudicaba a entre 120 y 140 mil salteños, todos de los sectores más débiles de la sociedad que estudian de noche y otros que trabajan en áreas sensibles como seguridad, salud y actividades económicas clave como la gastronomía entre otras.

Para justificar  la extorsión mintieron que se les adeudaba un 60% de las prestaciones de abril. Tras el paso del presidente de SAETA, Claudio Mohr por la Cámara de Diputados se supo que en realidad solo se trataba de una porción de abril y otra de mayo, esta última con un atraso de pocos días, pero que, en total, en el peor de los casos, representaba de un 25%. Estos datos indignaron a los legisladores de los departamentos afectados por la medida extorsiva de los empresarios. Para muchos, lo que hicieron los concesionarios de los corredores,  en términos educados se llama inescrupulosidad, en términos coloquiales, se convierte en irreproducible.

Los empresarios concesionarios de los corredores de Saeta durante la reunión donde declinaron de la extorsión con los servicios nocturnos

 

En mayo último el sistema necesitó alrededor de $20.000 millones mensuales para funcionar. A pesar del último aumento, la recaudación por venta de boletos apenas llegó a entre $6.000 y $6.500 millones. La Provincia aportó cerca de $10.500 millones. Estos números mas o menos arrojan un déficit mensual de entre $3.500 y $4.000 millones.

Los empresarios no tienen riesgo alguno: cobran $3.800 pesos por kilómetro recorrido aunque los colectivos vayan vacíos, es decir no dependen de la venta de boletos para asegurarse una rentabilidad del 3%, que representan miles de millones de pesos.

El sistema de SAETA en prácticamente único en el país y hasta aquí funcionó con cierta eficiencia y los concesionarios de los corredores siempre “tuvieron la vaca atada”.

Jamás los empresarios se interesaron por buscar mecanismos de alivio al déficit mensual cercano a los $4 mil millones que provocó en SAETA el quite del subsidio nacional junto con el aumento de los costos fijos como los incrementos de sueldos o del combustible, que no pueden ser llevados automáticamente a una suba del boleto frente a las dificultades económicas que ya sufren las familias salteñas de más escasos recursos. “La mía es la mía y que se arregle SAETA” atribuyen muchos que es el lema de la rapacidad empresarial.

El Gobierno provincial reaccionó a la altura de las circunstancias: o se sientan a negociar una solución y terminan con la medida extorsiva o les caerían multas millonarias o rescisiones por incumplimiento de contrato. 

Olieron el peligro de dejar de ganar fortunas sin ningún riesgo empresarial y se rindieron. Fuentes del Gobierno afirman que esto no quedará en la nada.

En el Grand Bourg quedaron algunos interrogantes sobre el rol que en el conflicto jugaron algunas autoridades de SAETA ya que la brutal medida tomada por los empresarios surgió horas después de una reunión. Para no pocos funcionarios del Gobierno algunas autoridades de SAETA actuaron más como voceros de los empresarios que en defensa de la administradora del sistema.

Todavía no está dimensionada la magnitud de la angustia social que generaron ni del costo político que los voraces empresarios le causaron a la gestión provincial. Quizás las sanciones que les puedan aplicar estén estimados en la proporción de ese daño.

Fuente: Profesional FM