Milei arranca la segunda etapa de su gobierno estrenando ministro político. El ex justicialista y macrista Diego Santilli fue el elegido y con él espera parar de sufrir en el Congreso y reanudar relaciones con gobernadores «amiguis». Los de a pie en tanto, siguen sufriendo y renegando por haber ido a votar porque se dan cuenta que nada cambiará y seguirán «bajo la lona».
DANIEL SALMORAL.- «Lo conozco mucho y siempre tuve buena relación con él. Tenemos que darle tiempo en la función. Confiamos en su mirada federal», fueron algunos conceptos que el gobernador salteño Gustavo Sáenz lanzó sobre quien será el nuevo ministro del Interior del gobierno de Javier Milei, a horas de juntarse con él en Casa Rosada.
Se refería al CPN Diego Santilli a quién el Presidente designó para que se haga cargo de la cartera política de su gobierno, luego de la salida de Lisandro Catalán quien renunció horas después que Guillermo Francos dejara la Jefatura de Gabinete.
El flamante ministro «casta pura» que todavía no asumió de manera formal pero en los hechos ya está en funciones, comenzó a desarrollar su tarea despertando expectativas entre los mandatarios provinciales y bloques opositores en el Congreso, dado su perfil dialoguista que llevó adelante desde que llegó a la política y en su paso por el PRO principalmente.
La gestión Milei que mostró cambios luego de las elecciones, se sabe que recostará su relación política en la figura de «El Colorado», su «alfil», un hombre de lealtades sucesivas, basándose no solo en su experiencia sino sobre todo en su disposición para mantener canales fluidos con opositores desde sus tiempos en el macrismo.
Ahora, este renovado desafío, lo tendrá con los gobiernos provinciales y los diferentes bloques legislativos en Diputados y Senado, una tarea compleja dada la situación de las provincias a causa del incumplimiento por parte del gobierno nacional de compromisos asumidos desde hace más de un año que nunca se cumplieron, y que ahora los jefes provinciales exigen se concreten antes de reiniciar otra relación política e institucional.
La «santilleta» comenzó este viernes sus operaciones recibiendo en su despacho de Balcarce 50 a los mandatarios de Chubut, Ignacio “Nacho” Torres, y de Catamarca, Raúl Jalil y seguirá este lunes con el sanjuanino Marcelo Orrego, el salteño Gustavo Sáenz y el cordobés, Martín Llaryora, quienes plantearán los problemas que arrastran y que tienen un tema central en común: el abandono de las obras de infraestructura en sus territorios, principalmente el que tiene que ver con el estado de las rutas nacionales que, literalmente, fueron abandonadas por la gestión libertaria desde la llegada de Milei al despacho presidencial.
Aunque con variantes, el conjunto de mandatarios creen necesario darle «otra oportunidad» al gobierno nacional para que cumpla los compromisos asumidos para que el país, desde el interior, pueda avanzar en políticas de desarrollo ignoradas no solo por esta gestión sino también por las de Cristina y Alberto Fernández también.
Quienes no tienen expectativas de cambios favorables para los tiempos que vienen, son los cuatro gobernadores «ultra K» a quienes ni siquiera se les cursó invitación para participar de la reunión que la semana pasada el Presidente mantuvo con ellos.
Axel Kicillof de Buenos Aires, Ricardo Quintela de La Rioja, Gildo Insfrán de Formosa y Gustavo Melella de Tierra del Fuego en lo que constituye un grueso error político por parte la gestión mileísta, son por ahora apartados de los encuentros con el gobierno nacional, un tema del que Santilli se tendrá que ocupar cuanto antes a pesar de las resistencias que eso genere en el círculo más duro que rodea al Jefe de Estado.
En el gobierno entre los funcionarios, ya existe la certeza que será Santilli quién llevará la carga más pesada en lo que hace a las relaciones políticas de la gestión por lo que ya hay algunos que se animan a sostener que el esquema de poder es ahora un cuadrado donde están el Presidente, Karina, Adorni y Santilli, flotando arriba de ellos como una especie de «espada de Damocles», la figura del todopoderoso asesor Santiago Caputo, a quien Milei, en privado, le encargó la tarea de monitorear la marcha del gobierno en lo que hace a gestión y política.
Con el Presupuesto 2026 arriba de la mesa, el ministro político tendrá una ardua tarea en el Congreso donde deberá negociar con la oposición cercana y lejana ese tema en particular, pero además los otros que el Presidente prometió avanzar al FMI y el gobierno de Donald Trump que son las reformas a los regímenes Tributario, Penal y Laboral, para lo que tendrá que encontrar rápidos caminos de comunicación con el nuevo triunviro que conducirá ahora la CGT que, se adelanta, tendría mayor predisposición que «Los Gordos» para sentarse a acordar reformas, a fin de evitar lo que pasó durante el gobierno de Mauricio Macri y las 14 toneladas de piedra que cayeron sobre el Congreso.
«El Colo (Santilli) sabe que esa relación debe ser llevada con mucho cuidado, por eso ya hay líneas tendidas para un encuentro que se gestaría en los próximos días, para por lo menos compartir con ellos unos choripanes y empezar a hablar», trascendió desde el gobierno.
Además, el otro tema que ya tiene en consideración la «santileta» es convencer al Presidente de organizar giras por el interior visitando no solo capitales de provincia sino también el interior profundo, donde existiría la posibilidad, eso pediría el gobernador de Salta, para que Milei, en un hecho histórico, visite las fronteras de los departamentos Orán y San Martín con Bolivia.
En ese marco el presidente Javier Milei y su nuevo ministro político viajarán este jueves a Corrientes para participar de la jornada inaugural del 12° Congreso de Economía del Club de la Libertad, en el que se cruzará con funcionarios locales, empresarios y académicos.
Santilli le habría sugerido que vaya allí con todo su gabinete, como una muestra del acercamiento a las provincias que estaría llegando.
Sobre todo los gobernadores
La agenda política, de acuerdo a lo que se intuye, pasaría sobre todo con un nuevo acercamiento de la gestión mileísta con los gobernadores que estuvieron cerca en un momento, y para eso será fundamental que las dirigencias libertarias territoriales bajen la permanente descalificación que hacen sobre la figura de los mandatarios provinciales con obvios fines electorales mirando ya hacia 2027.
Manuel Adorni, el nuevo jefe de Gabinete, ya ha dicho que se «meterá lo menos posible» en la cuestión política por lo que todo pasará en ese tema por la cartera del Interior, que le reportará directamente a Karina Milei.
En Salta en tanto, el gobernador adelantó que modificará la Ley de Ministerios adecuándola a los tiempos de gestión que vienen, por lo que se deduce que los cambios no serán solo de nombres sino también de funciones en la estructura gubernamental, por lo que habrá que esperar hasta después del 10 de diciembre para que se comiencen a concretar, mientras tanto, dijo Sáenz, seguirá reclamando a Nación por los compromisos incumplidos.
El nuevo proyecto de Presupuesto Provincial que ya fue compartido con diputados, senadores e intendentes y esta semana tomará estado parlamentario, adelantó el Gobernador que se armó conservando el espíritu federal que siempre se tuvo en cuenta desde que llegó a conducir la provincia hace seis años.
Epílogo
La gente de carne y hueso en tanto, mira por TV al Presidente y su hermana otra vez en Estados Unidos y con indiferencia, pero también con angustia y bronca comprende otra vez que ir a votar no le sirvió de nada porque los precios de los alimentos básicos siguen subiendo y su calidad de vida, junto a la de su familia, se sigue yendo por el caño.
Descubre que no le interesa si se fue Francos, Catalán y Werthein y llegaron Adorni, Santilli y Quirno, porque su almacenero de toda la vida ya le dijo que no le podrá seguir fiando porque no da más y está a punto de cerrar.
Saben además que llegará otro fin de año cargado de deudas y necesidades y que el nuevo traerá más dificultades mientras «la casta» sigue con su fiesta.
Se volvió a dar cuenta que vote a quien vote nada cambia, por eso se esconde en su miseria y desesperanza puteando contra todo y todos.
«Que tiste que es ser pobre», dice un dicho popular viejo que sigue vigente.
La gentecita, entre silencios, se pregunta para adentro: «habrá algún político al que le importe esta realidad»?.
Dolido, con resignación y la espalda encorvada, se da cuenta tristemente, que por ahora no…






