«Muchas veces no los votamos porque no los conocemos. En este caso es al revés: no los votaremos porque los conocemos mucho», afirman algunos».
DANIEL SALMORAL.- Sondeos realizados en estos días y que los frentes políticos manejaron reservadamente, dan cuenta de un dato revelador: el escaso interés de los salteños por el armado de las listas de candidatos a legisladores nacionales por nuestra provincia, y el anticipo de qué buena parte de ellos no irá a votar el 26 de Octubre próximo.
Si bien los datos reafirman una situación que se viene manifestando a nivel nacional, no deja de llamar la atención el poco entusiasmo que despierta entre la ciudadanía salteña el comicio que llega.
Aquí, como en el resto del país, las horas que quedan hasta el cierre de la presentación de listas serán frenéticas pero solamente para quienes están directamente involucrados porque para el resto, los ciudadanos de a pie o «gente común de carne y hueso», no les mueve nada.
En la provincia son cuatro los frentes y un partido político los que saldrán a buscar los votos en juego, pero lo que se vio en estos días previos respecto a posibles nombres de los que serán finalmente los candidatos, no despiertan entusiasmo entre los potenciales votantes y para eso, de acuerdo a lo manifestado por ellos mismos, no le generan confianza porque hace rato que están ocupando cargos y en ese tiempo hicieron poco y nada en beneficio de quienes ya los votaron en otras oportunidades.
Si repasamos nombres de los posibles candidatos en uno y otro frente y partido que irán a la contienda, todos/as son figuritas repetidas y ese es el principal motivo de indiferencia y rechazo generando un mayor grado de desinterés electoral.
Libertarios
En el caso de los mileístas, lo que afirmó su mandamás territorial Alfredo Olmedo quien es un hecho estará en la boleta de senadores de La Libertad Avanza, contribuyó sobremanera en lo que de espantar votantes se trata.
El viejo dirigente que ahora busca desprenderse de la categoría «casta», a pesar que sus comprovincianos saben que él es uno de sus mayores exponentes, dijo con la «cara llena de risa» que estaba muy contento porque Karina Milei le había «aprobado la lista de posibles candidatos en la provincia que le había acercado».
Resulta absurdo que Olmedo haya reconocido, públicamente, que los nombres que presentará su partido en la provincia los haya elegido la hermana del Presidente, una oportunista que hasta hace dos años atrás no sabía que era la palabra «política» y que lo único que quizás conozca de la provincia de Salta, es que aquí se comen empanadas.
Es triste para la política de la provincia que esa mujer, desde Capital Federal, sea quien elija a los que estarán en la boleta electoral salteña pero, para el «aceitunero riojano», eso «es normal».
Para colmo, la otra referente del espacio, Emilia Orozco, ya dijo que los legisladores libertarios no podrán pensar por si mismo sino limitarse a levantar o bajar las manos en los recintos legislativos, según se les ordene. «No necesitamos libres pensadores», afirmó, con lo que dejó en claro que quienes elijan los salteños, priorizarán votar a favor de Milei como hacen ellos ahora, sin importar que lo hagan contra los intereses de la provincia.
A partir de eso, también dijeron que la campaña electoral aquí como en el resto del país, la harán con la «estampita» presidencial, convencidos que con eso bastará para «arrasar» con los comicios como ya vienen diciendo.
Nada dijeron que le muestre a los votantes salteños que irán al Congreso a defenderlos, limitándose a decir que ciegamente apoyarán a su líder político aún cuando eso signifique hundir más en la pobreza y la desesperación a quienes saldrán, en unos días, a pedirle apoyo nada más que con una foto de Javier Milei.
Kirchneristas
En la otra vereda, peronistas y cristinistas se debaten entre llevar de candidato a senador a Juan Manuel Urtubey o Sergio Leavy.
Urtubey quien picó en punta en lo de salir al ruedo electoral se trata, confía que su «rosca» en este tiempo con figuras cercanas a Cristina Kirchner dé su frutos, y finalmente se quede con la candidatura.
Dirigentes que se encolumnaron tras su figura, dijeron en las últimas horas, aunque en círculos pequeños, que «Juan (Manuel Urtubey) ya fue perdonado por Cristina (Kirchner) por algunos de sus dichos del pasado, por lo que es un hecho que será él el candidato a senador de Fuerza Patria en Salta».
Nadie, mientras esta columna se escribe, podría decir si esos dichos son ciertos o parte de la propaganda de campaña del ex mandatario provincial.
Pero, para reforzar esta idea, la foto que circuló en las ultimas horas es la que lo muestra en un encuentro con dirigentes «cegetistas y sesentaydocistas» salteños, en una exhibición de apoyo para él y también para Emiliano Estrada, quien encabezaría la lista de Fuerza Patria en la categoría diputados.
Del otro lado, pero en el mismo patio, Sergio «Oso» Leavy mostró músculos este viernes con una reunión en la sede del Partido de la Victoria, en la que se reafirmó la decisión de que sea el ahora senador nacional quien vaya por su reelección en nombre del kirchnerismo local.
Ante una entusiasta convocatoria, Leavy puso énfasis al hablar de coherencia. «Siempre estuve en el mismo lugar y apoyando a Cristina», dijo el «Oso», tirando un piedrazo a su rival interno.
Allí, los partidos, agrupaciones y cuadros K que se dieron cita, hicieron saber que están confiados que será Leavy el candidato al final pero de no ser así, hicieron saber que dejarán el frente y saldrán, a través de un partido, a llevar el verdadero mensaje «antimilei» a los salteños.
«El Oso dijo claramente que seguirá siendo opositor al modelo hambreador y de injusticia que promueve Milei. Su coherencia en eso es su mejor mensaje al electorado provincial», dijo una dirigente que salió satisfecha de la reunión política llevada a cabo en calle Córdoba de esta capital y agregó lo más importante: «si no somos respetados en nuestro frente, nos iremos y saldremos con un partido que ya tenemos, para no dejar a los salteños más vulnerables sin una voz como la del Oso Leavy para que los siga defendiendo en el Senado Nacional», afirmó.
Oficialismo
En tanto en las huestes saencistas, se supo que las candidaturas se discutían entre los partidos que conforman el frente «SI – Primero los Salteños», quienes confiaban que los nombres elegidos saldrían finalmente en base a un consenso pleno.
«Quienes sean candidatos, saben a ciencia cierta que su misión, como lo dijo siempre el gobernador Gustavo Sáenz, será ir a cuidar nuestros intereses y no los de otros como ocurre ahora en Diputados con los tres de La Libertad Avanza que siempre votaron en contra», afirmó uno de los posibles integrantes de la boleta oficialista.
Trotskistas
La Izquierda por su parte, ya con candidatos presentados, confía que en base a la desconfianza que generan los otros candidatos puedan volver a repetir la performance electoral de años atrás donde, contra todos los pronósticos, se alzaron con un impensado triunfo que fue noticia nacional.
«Ahora con más convicción, los salteños saben que nuestros legisladores nunca los traicionarán y los defenderán hasta el final de sus mandatos», sostuvieron con énfasis.
Epílogo
«Conociendo algunos nombres de posibles candidatos que trascendieron en estos días, nos damos cuenta que habrá poco y nada para elegir», expresan consultados sobre la elección legislativa de Octubre.
Amplían diciendo que les llama la atención que algunos que ya pasaron por cargos públicos y no hicieron nada para mejorar la vida diaria de la gente, insistan en seguir en las jugosas planillas de sueldos estatales.
«Mucho caradura. Vuelven a pedir el voto cuando todavía no rindieron cuenta de lo que hicieron cuando ya estuvieron», dicen sin medias tintas.
Todo eso, anticipa que la baja en el porcentaje de electores en la provincia, puede llegar a niveles históricos.
«Muchas veces no los votamos porque no los conocemos. En este caso es al revés: no los votaremos porque los conocemos mucho», afirman algunos.
Quedan solo horas para conocer quiénes serán los candidatos.
A partir de eso, dependerá de ellos seducir a los votantes para que los apoyen.
Labor difícil por cierto, consecuencia de promesas hechas e incumplidas, en tantas campañas políticas anteriores.






