Lejos de cumplir con la promesa de erradicar de la función pública los hechos de deshonestidad, la gestión Milei se enfrenta a causas judiciales aquí y en el extranjero que ponen en riesgo su idea de perpetuarse en el poder. Aunque lo niegue todo el arco libertario, lo cierto es que cada día se parecen más al kirchnerismo.
DANIEL SALMORAL.- Los hechos de corrupción se acumulan en la puerta del despacho del presidente Javier Milei y también en la de su hermana Karina.
La escandalosa situación en el Senado donde el oficialismo hace oídos sordos al dictamen de la Comisión de Asuntos Constitucionales que rechazó el diploma de la senadora electa de Río Negro Lorena Villaverde; más la causa de corrupción en ANDIS que a medida que avanza compromete a más funcionarios de ese organismo y del Ministerio de Economía, pone en evidencia que lejos de combatir los actos delictivos en la función pública, la gestión libertaria también los comete.
El dantesco espectáculo que protagonizan los senadores de La Libertad Avanza contra sus pares kirchneristas tirándose corruptos por la cabeza (los mileístas le lanzan a Martín Soria y Jorge Capitanich y los K a Lorena Villaverde), exhibe el terrible deterioro en el que han caído los ámbitos legislativos sobre todo el Senado que en algún momento fue considerado el «hogar de los padres de la Patria», donde se están utilizando artimañas de todo tipo para que gente con prontuario pueda ocupar las bancas para así ganar impunidad al menos por seis años, que es el tiempo que dura el mandato senatorial.
El furioso capricho de Karina Milei en apañar a la senadora electa rionegrina que estuvo presa en Estados Unidos por traficar drogas años atrás, hace ver a la sociedad que ella y su hermano, en los hechos, están muy lejos de combatir la corrupción que además de éste caso y ANDIS, suma al que ella más le teme y que es la multimillonaria estafa en dólares con la criptomoneda $LIBRA.
En dos años en los despachos oficiales, la hermana presidencial armó una red de funcionarios que le responden ciegamente y a la que los une la pasión por el dinero fácil que van acopiando, al igual que lo hacia antes Cristina Kirchner y su banda delincuencial.
El Presidente, a todo esto, se hace el desentendido con estas cuestiones «como perro que ha voltiaó la olla», como decimos en el norte, y atribuye lo que la prensa va poniendo al descubierto día tras día con revelaciones devastadoras para el conjunto social como «operaciones kirchneristas» que intentan esmerilar su imagen y la de su gestión.
Más allá de ello, lo cierto es que los hechos de corrupción merodean muy cerca de su figura y de la Secretaria General de la Presidencia, reafirmando la sospecha social del «3%» que se sostiene desde distintos sectores sería lo que Karina recibía por los hechos de compra con sobreprecios de medicamentos para discapacitados en la Agencia Nacional de Discapacidad que dirigía Diego Spagnuolo.
Fatiga social
$LIBRA; ANDIS, los negocios de los primos Martín y «Lule» Menem con Banco Nación con los seguros y ahora lo de la senadora electa rionegrina para que ingrese por la ventana al Senado, tiene a los argentinos fatigados porque se dan cuenta que la deshonestidad sigue instalada en los despachos oficiales, mientras la realidad económica, por encima del entusiasmo oficial por el acuerdo comercial con Estados Unidos sigue castigando, aún cuando el oficialismo hable del «milagro argentino» en materia económica.
La Justicia local, aunque a paso de tortuga, va desenmascarando a funcionarios libertarios que son protagonistas del saqueo a recursos destinados a la discapacidad que, según los códigos del hampa, es «lo más despreciable y perverso» que se podría hacer que es robarle a los más vulnerables de los vulnerables.
«Tienes que ser por demás hijo de puta para robar recursos destinados a ese sector social tan castigado, pero los mileístas Miguel Ángel Calvete, su hija Ornella, el propio Diego Spagnuolo y también Karina, lo estarían haciendo sin ningún remordimiento», son algunos de los comentarios que se publican en redes sociales en estos días.
ignorando esa realidad, el Presidente mira para otro lado y se entusiasma por los apoyos que está logrando el ministro del Interior Diego Santilli para que se apruebe el Presupuesto 2026, a la vez que se prepara para ser la «estrella» en el sorteo de la Copa del Mundo el próximo 5 de diciembre en EE UU adonde volverá a viajar para sacarse otra foto con Trump y ahora además con Gianni Infantino, presidente de FIFA.
Epílogo
En lo que hace a la política interna, la cercanía de varios gobernadores con Casa Rosada adelanta que un nuevo escenario político se estaría conformando y le permitiría al oficialismo mirar con optimismo lo que viene, porque imaginan que podrán implementar las reformas tributaria y laboral que buscan y con las que afirmarían su gestión y pavimentarían el camino a la reelección en 2027.
El kirchnerismo, envuelto en su indecisión sobre si seguir con Cristina o dejarla atrás renovando sus cuadros dirigenciales, contribuye para que la sociedad no vea alternativa a la propuesta libertaria y la siga apoyando como lo viene haciendo ya en dos elecciones nacionales.
Para los Milei lo único que podría hacer caer sus sueños de eternizarse en el poder son estas cuestiones judiciales, sobre todo las que se ventilan en el país del norte, por eso mandaron a negociar secretamente con los afectados por la estafa cripto con la ilusión que así la causa pierda efecto y caiga, para así librarse de lo que sería un serio obstáculo para quedarse «in eternum» con un poder que, tres años atrás, jamás pensaron llegarían a tener.
«La vida te da sorpresas, sorpresas te da la vida…», canta Rubén Blades.
Si se observan las de Javier y Karina Milei, te das cuenta que es cierto…






