Un informe del Instituto Interdisciplinario de Economía Política (IIEP), de la Facultad de Ciencias Económicas de la UBA, reconstruyó la evolución del mercado laboral argentino desde noviembre de 2023 y arrojó un diagnóstico crítico: se perdieron 241.000 puestos de trabajo asalariados formales del sector privado, una caída del 3,8%.
DANIEL SALMORAL.- El estudio, coordinado por los economistas Roxana Maurizio y Luis Beccaria, también advirtió que el salario mínimo acumula una pérdida de poder adquisitivo del 40,5% en el mismo período.
Más pérdida de empleo en Industria y Comercio
Por sector, Industria y Comercio lideran la pérdida de empleo. La Industria acumula caídas en 30 de los últimos 33 meses, con casi 90.000 puestos perdidos desde septiembre de 2023, mientras que el Comercio encadena doce meses consecutivos de retrocesos. La Construcción también profundizó su caída en mayo, ubicándose entre los niveles más bajos desde 2009. La Minería fue la excepción, con un leve repunte mensual, aunque su comparación interanual sigue siendo negativa.
A nivel territorial, el empleo privado cayó en once provincias durante mayo, subió en diez y no registró cambios en tres. Tierra del Fuego, Santa Cruz y Chaco tuvieron las mayores caídas, mientras que San Juan, Catamarca y Neuquén encabezaron los aumentos.
Neuquén, en particular, acumula nueve meses consecutivos de crecimiento y es una de las pocas provincias que hoy supera su nivel de empleo de noviembre de 2023.
En materia salarial, el panorama también es negativo. El salario mínimo, vital y móvil volvió a caer en julio (-0,8%) y acumula una contracción de 40,5% desde noviembre de 2023, lo que lo ubica en un valor inferior al de 2001, previo al colapso de la convertibilidad. Comparado con su máximo histórico de 2011, la caída llega al 67%. La remuneración promedio del sector privado registrado también mostró un comportamiento irregular, con una caída acumulada del 19,8% respecto de su máximo de 2013.
El informe también identificó cambios en la dinámica del mercado laboral: tanto las contrataciones como las desvinculaciones se ubicaron en junio en su nivel más bajo desde mediados de 2024. Dentro de las modalidades de salida, las renuncias siguen siendo mayoritarias, aunque perdieron terreno frente a los despidos sin causa, que ganaron cuatro puntos porcentuales en la comparación interanual.
Fuente: Infobae





