La gente sigue mal mientras el gobierno está en otra cosa. Su preocupación, conseguir los votos legislativos para vender tierras de manera indiscriminada. Las encuestas muestran un claro rechazo a la gestión libertaria. Los senadores, ignorando las condiciones en que vive la gente, volvieron a aumentar sus millonarias dietas.
DANIEL SALMORAL.- Karina Milei, Diego Santilli, Patricia Bullrich, Lule y Martín Menem, son los encargados del Presidente de garantizar que se consigan los votos en el Senado, para que el proyecto de Ley de Inviolabilidad de la Propiedad Privada consiga los votos necesarios para que sus alcances se empiecen a poner en práctica de manera inmediata.
El proyecto es una iniciativa impulsada por el Poder Ejecutivo que busca limitar las expropiaciones del Estado, flexibilizar la compra de tierras rurales por extranjeros y modificar normas sobre incendios y desalojos que en la práctica significa que cualquier persona física, sea argentina o extranjera pueda adquirir la cantidad de tierra que quiera en el lugar que quiera sin que para ello existan impedimentos legales como ahora para que a la administración libertaria le ingresen dólares frescos para tranquilidad del ministro de Economía Luis «Toto» Caputo, quien otra vez le pidió a los argentinos que saquen los «dólares del colchón» y los blanqueen tranquilos porque nadie les preguntará de donde vienen, mostrando que la voracidad «caputiana» por la guita ajena sigue intacta.
A Milei y Caputo poco les importa si tienen que vender tierras en lugares que comprometan la soberanía y la estratégia para el país, algo que dejó en claro Patricia Bullrich cuando declaró: «el concepto de propiedad lo define nuestra Constitución. Un extranjero que vive en la Argentina tiene los mismos derechos y las mismas responsabilidades que tiene un nacional. Es decir, puede comprar tierras, puede comprar un departamento, puede comprar una fábrica, puede trabajar», dijo la ahora senadora, que con esto busca «arrimar» la bocha con los hermanos M que le desconfían cada paso que da.
Para eso, ella y los otros encargados han salido a la caza de los votos legislativos necesarios utilizando la herramienta de siempre de las viejas castas de pura cepa, que es «garrote o zanahoria». Es decir ayuda y premios para los que acompañen y castigos en todas las formas para quienes no lo hagan, de allí que Santilli volvió a recorrer el espinel de gobernadores para re convencer a cercanos y sumar a algún lejano, para que sus legisladores levanten la mano con la promesa que si acompañan tendrán regalos pero si no lo hacen les lloverán garrotazos.
Hasta el 6 de agosto tienen tiempo de conseguir el objetivo, porque ese día tendría que tratarse en el Senado después que el 16 de julio fracasara el intento oficialista de aprobar el polémico proyecto.
Ravier, el elefante del bazar
Si bien desde el gobierno son optimistas en ese tema, por estas horas insultan en todos los idiomas al vocero presidencial Adrián Ravier después que con absoluta soltura afirmara que el dólar, en los meses que vienen, podría trepar a 1.700 o 1.800 pesos, lo que automáticamente convirtió en inviable el negocio del carry trade, generando la rápida huida de los mercados al billete norteamericano.
Era obvio que eso pasara. Con los antecedentes que existen, es lógico que ante el mínimo rumor de una movida en el precio del dólar todos vayan a esa moneda en «defensa propia».
«El que se quema con leche cuando ve una vaca llora», por eso resulta natural que la corrida se haya iniciado, por lo que habrá que estar atento a lo que ocurra el lunes cuando se abran los mercados financieros en el país.
«La corrida», esas fatídicas palabras están cerca, y Milei y Caputo lo saben por eso ya se habla de una eyección del vocero, aún cuando no ha cumplido un mes en la tarea de comunicar pensamiento y decisiones del Presidente.
El economista Carlos Maslatón, ahora ex amigo de Milei, describió a Ravier con crudeza. «Es muy malo… peor que Adorni. Lo van a rajar. ¿Cómo hace esos comentarios? ¿Pidió permiso para decir eso? Ya lo deben haber llamado: ‘Ravier vos sos pelotudo’. O se lo dijo Milei o se lo dijo Caputo. O Caputo le dijo a Milei ‘mirá lo que dice este imbécil, ¿cómo va a decir eso?», sostuvo en declaraciones del viernes a la tarde, incendiando con sus dichos la Casa Rosada y el Ministerio de Economía.
La realidad callejera
Mientras estos temas ocupan la atención del palacio, en la calle la situación para la gente sigue complicada con el agregado que la esperanza que el Presidente sigue vendiendo pero ya nadie compra, perdió credibilidad de manera contundente.
Las diversas encuestas publicadas en julio muestran un fuerte descontento social con alta desaprobación de la gestión cercana al 68%, lo que indica un marcado cambio en el humor citadino.
La pérdida de poder adquisitivo, los bajos salarios y la pobreza completan las mayores preocupaciones, lo que lleva a que alrededor del 72% de las familias afirmen que «le cuesta mucho llegar a fin de mes», algo que Lionel Messi comentó en pleno mundial y el propio Milei retrucó diciendo que «eso no era cierto».
Lo que vive la gente a diario acarrea caída de expectativas, ya que más del 60% de los encuestados considera que la situación general del país empeoró en el último año y la desaprobación a la gestión ya supera por amplio margen a la aceptación.
Repercusión política
Como es lógico, ya se observa un marcado agotamiento de la paciencia porque sondeos urbanos, rurales y regionales reflejan que sectores importantes de la población sienten que el margen de espera para mejoras económicas se ha reducido drásticamente, llegando a niveles alarmantes para el gobierno.
La falta de trabajo y la continua corrupción libertaria, completan un cuadro fatal para el gobierno, tanto en funcionarios, legisladores, dirigentes y chupamedias.
Epílogo
Ante este cuadro, habrá que observar con atención el tema electoral que como dijimos, pasado el torneo mundial de fútbol busca instalarse en la vivencia diaria de los ciudadanos.
Sobre eso, el trabajo de la consultora QSocial sostiene que el 40% del electorado rechaza tanto al oficialismo como al kirchnerismo y plantea que existe espacio para una alternativa política que rompa la polarización actual mirando las elecciones presidenciales de 2027.
«La avenida del medio está abierta. Depende que aparezca alguien capaz de habitarla antes que la polarización la vuelva a cerrar. Hay demanda concreta. Pero el reloj juega en contra. Sin una oferta que interpele a este segmento, la lógica del voto útil empuja de vuelta a los polos», señala el informe de QSocial.
En hogares humildes en tanto, lejos de estas cuestiones políticas, la preocupación pasa por cosas más simples: cómo hacer para que una garrafa de gas de 10 kilos, la única que pueden comprar al mes, le alcance para no sufrir frio y cocinar, aunque las madres saben que no podrán tener en sus casitas las dos posibilidades: o se calefaccionan o cocinan.
Con bronca, angustia y dolor, ven sin embargo que los senadores nacionales, impunemente, se volvieron a aumentar las dietas y ahora cobrarán $ 12 millones por mes.
«Qué hicieron para merecer esto» se preguntan, porque saben que desde los primeros días de junio no trabajan.
Por eso, cuando una encuestadora indaga a quien votarían el año que viene, la respuesta que reciben pondría colorado al más desenfadado y verborrágico humorista puteador argentino.






