Llegó justo. Milei nunca imaginó que una empresa estatizada sería quien lo ayudara en el peor momento de su gobierno. Adorni sigue quemando la gestión pero resistirá porque sabe que si lo echan será una derrota para los hermanitos M. El peronismo sigue girando detrás de una quimérica unidad. Los libertarios locales enloquecidos por el posible acuerdo político entre su jefe y Sáenz.
DANIEL SALMORAL.- Milei la vio picando frente al arco y no dudó. Metió el gol y salio corriendo a festejar olvidando que hubo muchos que ayudaron para dejarlo en esa posición.
El fallo de la Corte de Apelaciones de Nueva York a favor de la posición argentina en el juicio por YPF que favoreció la país, es sin duda una buena noticia para los argentinos y eso fue lo que el presidente Javier Milei quiso capitalizar como un logro de su gobierno, sin mencionar que para esto pasaron cuatro gobiernos, siete procuradores y dos estudios de prestigiosos abogados internacionales.
Rápido en lo que a oportunismo se refiere, buscó quedarse con el rédito político que llegó en buen momento para él y su gobierno que por estas horas se encuentra tapado de bochornos por el caso $LIBRA y los escandalos del ahora imputado Manuel Adorni, ex vocero y ahora jefe de Gabinete que cada día deja más en evidencia que no es «gente de bien» y está sostenido por pocos alfileres en el gobierno libertario.
El Presidente haciendo gala de reflejos rápidos para sacar ventajas de temas en los que tuvo entre poco y nada que ver, buscó que este momento sea el árbol que impida que la sociedad vea el bosque de corrupción en el que está inmersa su gestión libertaria.
En los días que vienen, las usinas oficialistas y sus periodistas ensobrados buscarán mostrar a su jefe como el héroe que salvó a la Argentina de pagar U$S 18 mil millones, con intereses, por lo que había sido la expropiación a Repsol que según sus palabras, había sido «una cagada que se habían mandado Axel Kicillof y su jefa la presidiaria Cristina Fernández de Kirchner».
Lo de YPF llegó en el momento justo para sacar a los Milei y Adorni de las primeras planas, sospechados ya por la mayoría de la sociedad argentina de ser una banda de «buscapinas» aprovechando la ocasión para hacer negocios personales que le garanticen una ancianidad hedonista.
El abrazo de Milei al CEO de YPF Horacio Marín antes de la cadena nacional, es un indicativo que ahora está tirando por la ventana todos sus libros con críticas a quienes siempre defendieron el Estado.
Ay Adorni
Lo del Jefe de Gabinete es a estas alturas un escándalo que amenaza eyectar a la gestión libertaria de la Casa Rosada de la peor manera.
El ex vocero, al que ahora sus compañeros de Balcarce 50 le llaman «aloe vera» porque cuando más lo investigan más propiedades le encuentran, está resistiendo con uñas y dientes para evitar una salida bochornosa del gobierno, aunque sabe que a estas alturas ya se ha convertido en un apestoso al que hay que mantener a distancia.
Sigue en funciones solo porque Karina Milei sabe que su caída sería un golpe terrible para ella y un triunfo enorme para su enemigo íntimo Santiago Caputo, pero a medida que pasan las horas se hace mas difícil sostenerlo según comentarios reservados que llegaron a los medios de comunicación de parte de sus vecinos de despacho.
«Sostenerlo es más pesado que llevar una vaca en brazos», dijeron algunos de ellos en redes, buscando advertir lo difícil que serán los tiempos que vienen si a pesar de todo la hermanísima sigue diciéndo que hay que sostenerlo como sea.
Mientras tanto en las encuestas los dos temas: el encándalo Adorni y la estafa con la criptomoneda $LIBRA reflejan el hartazgo social que arriba del 60%, le dice al jefe de estado que ya no confían ni en él ni en su gestión.
Esto sumado a la mala situación de la economía que sigue sumando despidos, cierres de fábricas, de negocios, de kioscos junto a la perdida del valor adquisitivo de ingresos y salarios, combinan un combo peligroso que con garras asesinas podrían terminar estrujando a la gestión libertaria que por estas horas, reconoce que ya no tienen la tranquilidad de tiempos pasados donde bastaba mostrar la foto de Cristina Kirchner para ganar votos a favor.
«Son todos iguales. La misma mierda», son las frases que se escuchan en la calle cuando a la gente de a pie se les pregunta por mileistas y kirchneristas.
Para colmo, el Presidente y su ministro de Economía Luis «Toto» Caputo, en pocos días conocerán la inflación de marzo que los adelantos ya dicen que estará por arriba del 3%, haciendo añicos la promesa presidencial de hace dos años atrás cuando aseguraba que para esta época del año en 2026, ya comenzaría con 0.
Otra promesa falsa que se estrelló contra la realidad dejando a la gestión libertaria en el más bajo nivel de credulidad entre la gente de carne y hueso desde que llegaron a los despachos oficiales hace más de dos años.
Sin embargo, el fallo de YPF ha generado expectativas por lo que trascendió que en pocos días Milei volvería a Estados Unidos a «pasar la gorra» y ver si alguna inversión, aunque modesta, podría llegar por estos días al país para bajar temblores y generar cierto halo de optimismo en medio de tantas pálidas.
El Presidente sabe, en su fuero íntimo, que Adorni causa a su gobierno más daño que el Covid pero por ahora escucha a Karina que le dice que si cae Adorni luego siguen ellos, por eso buscarán retenerlo aún cuando saben que entre otras cosas poco felices, tambien el hombre se ha convertido en un «pianta votos».
«Pensar que tenia el pasto hachado para ser jefe de Gobierno de CABA y ahora por angurriento y acelerado, la sacará super bien si no va en cana», dijeron desde el patio interno de LLA.
Epílogo
Mientras tanto en la provincia, los libertarios tampoco transitan lindos tiempos.
Enloquecidos ante la posibilidad que Gustavo Sáenz y Javier Milei sean aliados en la elección venidera, enviaron a los medios a Alfredo Olmedo para que diga que jamás irían con alguien que no sea un «paladar negro» liberal, buscando llevar paz al terreno interno pero a la vez evitar retos del ministro del Interior Diego Santilli, como sucedió la última vez que el funcionario nacional visitó la provincia.
A estas alturas la tropa olmedista está desesperada ya que intuye que se los «pueden fumar», porque saben que reapareció en escena Sergio Massa, quien nunca cortó dialogo con Milei y podría resultar siendo el que termine de cerrar el acuerdo político entre Sáenz y y el libertario.
«Tenemos que evitar cualquier posiblidad de acuerdo entre Javier (Milei) y Gustavo (Sáenz). Tenemos que estar atento a todo y ojo con Royón (Flavia) que está teniendo mucho protagonismo en los últimos días», afirman que habría lanzado Olmedo quien, a pesar que dijo que será el próximo gobernador de la provincia, sabe que esa posibilidad está tan lejana como aquellos días en que corría carreras de autos en Rosario de la Frontera.
Los peronistas por su parte, se debaten entre acercarse a la intervención utubeista o seguir quejándose de Sáenz en soledad.
Saben que la unidad es una quimera, por eso reconocen que cada uno buscará salvar su propia ropa esperando que el temporal amaine y lleguen nuevos escenarios políticos que sean en verdad favorable para ellos.
«Nunca es triste la verdad», dice el Nano Serrat.
Mientras los perucas no acepten esa realidad, seguirán caminado por la ancha avenida del desencuentro, aún cuando saben que no los llevará a ninguna parte…





