DANIEL SALMORAL.- El presidente Alberto Fernández firmó el jueves último el DNU 721/2020 en el que establece que los cargos deberán ser ocupados en una proporción no inferior al 1% y desató una euforia en donde aún no se tiene dimensión sobre el cambio de rumbo político.
El DNU marca que “no inferior al 1%” podrá ser cubierto a las mencionadas personas en cualquiera de las modalidades de contratación vigentes del sector público.
Abre puerta que hasta el mismo jueves nadie se imaginaba. El Tribuno salió a buscar testimonios y en todos los casos el DNU recibió la aprobación, lo consideraron como una reparación y ampliatorio de derechos.
“Es una excelente noticia, es un triunfo dentro de tantos años de lucha por trabajo digno”, dijo Luisana Trinidad Viveros que es enfermera profesional y que, sin embargo, no tiene un trabajo registrado. Ella vive y milita en un barrio humilde del sudeste capitalino en donde habilitó una consejería comunitaria sobre salud y violencia. Pisa el barro todos los días. Para ella es un sueño que aún no puede creerlo. Hablamos que ahora tendrá oportunidad por un puesto laboral dentro del Estado y eso que antes era una utopía ahora se está convirtiendo en un sueño; falta para que sea realidad.

Luisana se expresa desde lo más profundo de sus sensaciones y dice: “Yo estudié para llegar a tener un trabajo digno, queremos competir porque tenemos aptitudes como cualquier ser humano. Tener la posibilidad de entrar a trabajar para el Estado es un sueño en el que aún no lo puedo terminar de asimilar”, concluyó Luisana.
Ella pertenece al MTA (Mujeres Trans Argentina), organización que asegura que un 80 por ciento de las mujeres trans se dedica a la prostitución. Con sólo ese dato ya indica la precariedad laboral, social y económica por la que están atravesando y que se acentuó durante la presente pandemia.
Daniela Ruiz es una actriz que vive y milita en las luces de Buenos Aires. “Creo que es un triunfo en esta lucha que emprendieron desde mucho tiempo Lohana Berkins y Diana Sacayán. Es una victoria para todas aquellas compañeras que están en las calles, las indígenas, las marronas, en las rutas; aquellas que están en las trincheras si ningún tipo de protección estatal. El cupo laboral trans firmado constituye una reparación histórica al movimiento trans, es un cambio político contundente y nos abre las puertas al reconocimiento de que ahora podemos comenzar a pensar en un trabajo registrado, en una obra social”, dijo la actriz salteña.

Mucho más política en la definición fue la coordinadora de la Promoción de Empleo para Personas Trans del Ministerio de las Mujeres de la Nación, María Pía Ceballos. La funcionaria dijo que “el DNU de Alberto Fernández es primordial para el reconocimiento y para garantizar la inclusión trans en la sociedad. Es un DNU que comienza a reparar las desigualdades estructurales puesto que acá se discrimina desde la niñez”, dijo Ceballos en un clima de euforia.

“Lo que debemos hacer es seguir trabajando para la inclusión laboral, para erradicar la discriminación y abrir los accesos a los diversos campos laborales. Hubo una histórica expulsión de las cuerpas en todo ámbito estatal y el DNU es amplio porque habla también de educación, de terminalidad y de capacitación”, dijo María Pía Ceballos.
Fuente: El Tribuno





