Serán 40 días de ayuno, silencio y conversión hasta la Pascua.
DANIEL SALMORAL.- En distintas localidades del mondo se llevan adelante ceremonias propias que refuerzan la devoción popular y subrayan el arraigo cultural del Miércoles de Ceniza.
La Cuaresma de 2026 comienza este miércoles 18 de febrero con la celebración del Miércoles de Ceniza, jornada que marca el inicio de 40 días de preparación espiritual para la Pascua.
Millones de católicos en todo el mundo participarán en este rito que inaugura un tiempo de introspección, penitencia y renovación interior.
Según la Conferencia Episcopal, la Cuaresma es el tiempo litúrgico destinado a preparar la celebración de la Pascua mediante la renovación de las promesas bautismales.
Este proceso se apoya en tres pilares fundamentales: la oración, la limosna y el ayuno, además de fomentar la escucha de la Palabra de Dios, la conversión y la reconciliación.
El término Cuaresma proviene del latín quadragesima, que significa “cuarenta días”.
Hace referencia al periodo que va desde el primer domingo de Cuaresma hasta el inicio del Triduo Pascual, etapa central del calendario cristiano que conmemora la pasión, muerte y resurrección de Jesucristo.
Significado del Miércoles de Ceniza
Durante la liturgia del Miércoles de Ceniza, los fieles reciben la imposición de ceniza en la frente.
El sacerdote pronuncia entonces una de estas dos fórmulas: “Conviértete y cree en el Evangelio” o “Recuerda que polvo eres y en polvo te convertirás”, subrayando el llamado a la conversión y la conciencia de la fragilidad humana.
Para este ritual se utilizan las cenizas obtenidas tras la quema de los ramos bendecidos en el Domingo de Ramos del año anterior. De esta forma, se une de forma simbólica el comienzo y el final de la Cuaresma.
Rito de imposición de la ceniza.
Los ritos del Miércoles de Ceniza tienen su origen en antiguas prácticas penitenciales de la tradición hebrea, donde cubrirse de ceniza y vestir cilicio simbolizaba arrepentimiento.
En el siglo IV, el cristianismo adoptó y consolidó esta costumbre, incorporando penitencias públicas en las que los pecadores graves eran señalados con ceniza y saco. En esa misma época se fijó el inicio de la Cuaresma seis semanas antes del Domingo de Resurrección, aunque al considerarse el domingo como día de descanso incompatible con el ayuno, la imposición de la ceniza se trasladó al miércoles anterior, estableciendo así el Miércoles de Ceniza como comienzo del tiempo cuaresmal.
Con el paso del tiempo, la recepción de la ceniza dejó de estar reservada a penitentes públicos y se extendió a todos los fieles, difundiendo el rito por toda Europa, donde ya en el siglo XI existen registros de bendiciones de cenizas.
Inicialmente, la imposición en forma de cruz estaba destinada solo a las mujeres, mientras que a los hombres se les esparcía la ceniza directamente sobre la cabeza, una diferencia que con el tiempo desapareció.
Qué se debe hacer y qué no durante la Cuaresma
Las normas litúrgicas de este tiempo están recogidas en documentos como la Sacrosanctum Concilium y la Instrucción General del Misal Romano.
Durante la Cuaresma no se canta el Gloria ni el Aleluya, el altar no se adorna con flores —salvo en el Domingo de Laetare y solemnidades— y el color litúrgico predominante es el morado, pudiendo utilizarse el rosado en el cuarto domingo.
En el plano disciplinario, el Código de Derecho Canónico establece que el Miércoles de Ceniza es día de ayuno y abstinencia.
El ayuno es obligatorio para adultos hasta los 59 años, mientras que la abstinencia de carne rige desde los 14 años y se mantiene todos los viernes del año, excepto cuando coinciden con solemnidades.
Fuente: Fuentes informadas





