Según la consultora Proyección, la principal preocupación de los argentinos es que el sueldo no alcanza. Cada vez menos gente cree en el venturoso futuro liberal que vende Milei.
DANIEL SALMORAL.- Luego de recortar su caída en el pasado mes de junio, tanto en materia de imagen del Presidente, de aprobación de la gestión y de expectativas económicas, julio vuelve a ser un mal mes para el gobierno ante la opinión pública.
La conclusión surge del estudio nacional realizado por la consultora Proyección el mes de julio.
El episodio de la bandera de Malvinas en el partido ante Inglaterra y las declaraciones tanto de la ministra Alejandra Monteoliva como del presidente Javier Milei incidieron en la baja.
“Hoy Milei empata un balotaje con Kicillof, porque le juega a favor la falta de ordenamiento de la oferta electoral opositora. Pero si el peronismo logra una síntesis política, lo supera”, le dijo a Buenos Aires/12 el sociólogo Santiago Giorgetta, uno de los responsables del trabajo.
El sociólogo también señala que “no hubo un efecto Santilli en la opinión pública”, en el sentido de que el ascenso libertario del dirigente del PRO haya sido leída como buena noticia, más allá del círculo rojo de la política nacional.
Giorgetta también señala como relevante la confirmación de una tendencia por tercer mes consecutivo. “El antimileismo sigue creciendo y supera al antiperonismo. Esto explica la obsesión por eliminar las PASO. La única chance del gobierno, que se mantiene en niveles competitivos, es ganar la primera vuelta”, señala.
Los números
Se trata de un estudio de alcance nacional, sobre una base de 1800 casos, con método de recolección CAWI y un margen de error de 2,3 puntos. En rigor, es una serie o monitor: mide las mismas variables todos los meses, lo que permite establecer tendencias.
El podio de preocupaciones de los argentinos lo ocupan los bajos ingresos (49), la corrupción (41) y los precios y la inflación (34).
El 63 por ciento necesitó algún tipo de ayuda financiera para cubrir sus gastos básicos, frente a apenas un 37 que pudo vivir de sus ingresos.
Ese ordenamiento permite establecer algunas conclusiones. La primera es que Messi, al afirmar que “mucha gente no llega a fin de mes”, tiene una mejor comprensión de la situación que el vocero Adrián Ravier, que intentó desmentirlo. La segunda es que la renuncia de Manuel Adorni no bastó para modificar la percepción de deshonestidad dominante acerca del gobierno.
La promesa de un futuro liberal venturoso, tópico en el que Milei copia a Macri, Cavallo y Martínez de Hoz, parece desinflarse aceleradamente.
Las expectativas económicas negativas, en el ámbito de la familia para dentro de seis meses, llegaron ahora a un nuevo récord de 63,5 puntos. En junio habían bajado a 60,1 pero ahora superaron el techo anterior, que era de 52,5 en el mes de mayo.
Pero las expectativas económicas generales, son un poco más pesimistas. Los que creen que el país estará peor dentro de seis meses son dos tercios contra uno que cree lo contrario (66,5 a 33,5).
Allí también hubo un ligero pero evidente desplazamiento: un mes antes el reparto era 65,5 a 34,5. Lo que pierde el optimismo lo gana el pesimismo, sin escalas ni dudas.
A pesar del derrumbe, tanto de la situación socioeconómica como de las expectativas, el oficialismo permanece competitivo electoralmente.
Medidos por marca política, La Libertad Avanza encabeza las preferencias (35), seguido por el peronismo (34), el PRO (7) y la izquierda (4),
Pero ante la pregunta por los candidatos, el orden cambia.
Milei encabeza (33), con Kicillof pegado (32), pero la tercera es Myriam Bregman (6,9). Una posible candidatura del santafesino Maximiliano Pullaro reuniría 3,7 puntos.
Si la diferencia es mínima y el caudal insuficiente para resolver en primera vuelta, la segunda luce aún más compleja para la fuerza que se identifica con el color violeta. Allí, presidente y gobernador aparecen empatados en 39,9, con 20 puntos por definirse, entre blancos e indecisos.
Los problemas para los habitantes de Balcarce 50 no se detienen ahí. El 37 por ciento votaría a un candidato que no le guste para evitar un triunfo peronista, pero el 40 haría lo mismo para impedir la reelección de Milei. Su techo hoy es más bajo que el de su principal contendiente.
¿Cisnes negros?
En los últimos meses, dos circunstancias inesperadas expusieron el divorcio real entre el discurso y los valores libertarios y el sentir de los argentinos.
En junio, ante el fallecimiento del Indio Solari, el gobierno le negó a la familia la posibilidad de velarlo en el Congreso. La despedida fue organizada por el intendente de Avellaneda, y varios cientos de miles acudieron sin que se registrara un solo incidente. “El que no salta votó a Milei”, fue una de las consignas más repetidas por la multitud, que se coló a través de las pantallas de los canales de noticias.
Tras derrotar a Inglaterra, los jugadores de la Scaloneta le mostraron al mundo una bandera con la leyenda “las islas Malvinas son argentinas”, desafiando la prohibición de FIFA y exponiendo la falta de patriotismo del gobierno nacional, que aceptó esas normas sumisamente.
Días antes, el buque de guerra británico Midway había navegado aguas argentinas sin la correspondiente autorización. La cancillería no había emitido siquiera una nota de protesta. Lo hizo después del partido.
Fuente: Página 12





