El Presidente profundiza su campaña en las provincias y pone en discusión el poder de los mandatarios. Mientras, su ministro del Interior, Lisandro Catalán, intenta recomponer los vínculos con antiguos aliados.
Mientras el ministro del Interior, Lisandro Catalán, intenta recuperar las simpatías de gobernadores hasta ayer aliados, Javier Milei profundiza su gira por territorios donde La Libertad Avanza (LLA) desafiará a esos mismos mandatarios.
Javier Milei, entre el desafío electoral y los gobernadores
Hace casi un mes, luego de caer derrotado por 13 puntos en la provincia de Buenos Aires frente al peronismo, el primer magistrado tomó la decisión de restaurar el Ministerio del Interior -disuelto por él mismo en 2024- como una herramienta para recomponer el vínculo con los distritos. Por entonces, el Gobierno anunció con bombos y platillos la constitución de una «mesa federal» que no pasó de una foto flaca con Alfredo Cornejo (Mendoza), Rogelio Frigerio (Entre Ríos) y Leandro Zdero (Chaco), todos líderes que cerraron acuerdos con LLA en sus terruños. Gusto a poco.
Todos ellos están hoy abiertamente enfrentados a la Casa Rosada y prefieren profundizar su perfil opositor con las elecciones del 26 de octubre en el horizonte próximo. «Ahora faltan 20 días para las elecciones, nadie va a salir corriendo a los pies de Milei», graficaban desde un distrito.
En cualquier caso, los mandatarios ponen el acento en la necesidad de propiciar un diálogo «constructivo», pero lo condicionan hasta después de los comicios. Muchos, en voz baja, temen una avanzada kirchnerista conforme se profundice el resquebrajamiento de la aventura libertaria.
Consciente de las falencias de su espacio tierra adentro, el propio Javier Milei decidió cargarse la campaña al hombro con el objetivo de insuflarle mística a sus postulantes.
Desde hace días, el Presidente lleva adelante una agenda que incluyó paradas en Ushuaia, Mar del Plata, Paraná y Santa Fe y que lo llevará a Mendoza y Santa Cruz este jueves y a Corrientes y Chaco el sábado. El objetivo es visitar los distritos donde trabó acuerdos con los gobernadores y también aquellos que elegirán senadores.
No se limitará, sin embargo, solo a estos. De concretarse, las visitas santacruceña y correntina tendrán como norte hacer pie en territorio administrado por Provincias Unidas, el frente de mandatarios que busca romper la polarización entre el peronismo y los violetas. Precisamente, el espacio se reunirá este jueves en Jujuy, con el radical Carlos Sadir como anfitrión.
Tal como pasó en la última cumbre del espacio, que tuvo lugar en Puerto Madryn. se espera que los líderes disparen munición pesada tanto contra el Gobierno como contra el kirchnerismo, intentando pavimentar un camino propio con miras al 2027. El objetivo de base para octubre es blindar los distritos que comandan e instalar la marca con fuerza.
Para los gobernadores aliados, existía un pacto tácito de brindar apoyos a cambio de que LLA no se presente como una oposición dura en sus terruños.
Pero, contrario a lo que deseaban, predominó la estrategia del tándem Milei – Menem de plantar listas propias en todas las jurisdicciones, en detrimento de la posición de Santiago Caputo, más proclive a acordar con los caciques cercanos.
De hecho, el propio Presidente admitió días atrás que hay jefes provinciales con profundas coincidencias ideológicas con su programa que eligen profundizar las diferencias como estrategia electoral.
En cualquier caso, todos creen que el 27 será tiempo para barajar y dar de nuevo. Esa mañana, cada escudería intentará llevar agua para su molino, ante un mapa que se anticipa multicolor: La Libertad Avanza, el peronismo -con Fuerza Patria y todas sus variantes adentro-, Provincias Unidas y las fuerzas provinciales jugarán su partido en un contexto de fragmentación.
Quien puso en palabras esta situación en las últimas horas fue Gustavo Sáenz. El salteño protagonizó una llamativa secuencia al organizar una guitarreada frente a la Casa Rosada junto al exChalchalero Facundo Saravia, a modo de protesta por la parálisis de la obra pública.
«Tengo la autoridad moral suficiente para venir a reclamar a este Gobierno, porque di la cara, acompañé, ayudé para que haya equilibrio fiscal y pueda llevar adelante un programa de gobierno, pero no me gusta que me mientan, porque no me mienten a mi, les mienten a los salteños”, disparó el mandamás.
La curiosidad del caso es que, licuada y todo, LLA es la única fuerza con un referente claro a nivel nacional. El peronismo se ampara en jefaturas locales mientras la puja, por momentos velada, por momentos explícita, entre Cristina Kirchner y Axel Kicillof reconfigura el tablero.
La UCR, en tanto, se divide entre los gobernadores que cerraron acuerdos con los violetas (Cornejo y Zdero) y los que se plegaron a PU (Valdés, Pullaro y Sadir)
Similar caso ocurre con los PRO Ignacio Torres (Chubut), Rogelio Frigerio (Entre Ríos) y Jorge Macri (CABA), mientras que líderes como Hugo Passalacqua (Misiones), Alberto Weretilneck (Río Negro) y Rolando Figueroa (Neuquén) se amparan en sus sellos vernáculos para la compulsa. Elige tu propia aventura
Por ahora, Nación no logra volver a los días en que la mayoría de los gobernadores se mostraban dispuestos a brindar apoyos. Esa tarea, reservada a Lisandro Catalán, parece postergada, dado que el funcionario está abocado a atajar los penales que surgen de la novela bonaerense, con los cambios en las candidaturas y el debate por el futuro de la boleta en el centro de la escena.
En el medio, la Cámara de Diputados podría provocarle hoy un nuevo revés a Javier Milei en ese sentido, si terminara por tumbar el veto a la ley que contempla un nuevo esquema de redistribución de los Aportes del Tesoro Nacional (ATN), iniciativa de las 24 provincias.
Fuente: Ámbito.com






