DANIEL SALMORAL.- El transporte público del área metropolitana de Salta quedó bajo amenaza de una fuerte afectación luego de que las empresas subconcesionarias intimaran a SAETA a pagar las sumas adeudadas y advirtieran que, sin una regularización inmediata, no podrán continuar cumpliendo las órdenes de servicio vigentes.
El planteo fue formalizado mediante una nota dirigida al presidente de SAETA, Claudio Mohr, con copia al contador Claudio Juri. El documento lleva fecha del 18 de septiembre e ingresó formalmente al organismo este lunes 21, según consta en el sello de recepción.
La deuda acumulada constituye un incumplimiento de los contratos de concesión y fideicomiso, pero además sostienen que la falta de fondos ya las colocó ante una imposibilidad concreta de afrontar los gastos indispensables para mantener los colectivos en circulación.
Deudas de julio, agosto y septiembre
De acuerdo con la presentación, SAETA adeuda parte de la certificación correspondiente a julio, la totalidad de agosto y los importes destinados al combustible de septiembre. Las empresas señalaron que la crisis financiera afecta la compra de combustible, lubricantes, repuestos, cubiertas y elementos de higiene y seguridad, además de las reparaciones y el mantenimiento general de las unidades y de la infraestructura necesaria para prestar el servicio. También denunciaron incumplimientos de obligaciones bancarias y comerciales. “Se ha roto la cadena de pago a los proveedores y a los bancos, ya que tampoco hemos podido cumplir con nuestros acreedores”, expresaron los representantes legales en la nota.
Según las firmas, esta situación provocó además una pérdida de acceso al crédito y un deterioro creciente del vínculo con proveedores, comprometiendo la operación cotidiana del sistema metropolitano.
Un acuerdo que aseguran no se cumplió
Las subconcesionarias recordaron que el 3 de junio de 2026 se firmó un acuerdo mediante el cual SAETA habría asumido el compromiso de regularizar la situación y normalizar los pagos. Sin embargo, sostienen que esas obligaciones no fueron cumplidas y que los reclamos presentados desde entonces tampoco obtuvieron respuestas suficientes. “Nos vemos en la obligación de comunicar que, de no mediar una regularización de la situación antes mencionada, nos veremos imposibilitados de dar cumplimiento a las órdenes de servicio actuales”, señalaron.
La advertencia fija como fecha límite el jueves 24 de septiembre. En caso de que no haya una solución, la afectación alcanzaría tanto a los servicios diurnos como nocturnos. Las compañías remarcaron que no se trataría de una decisión voluntaria de interrumpir la prestación, sino de una imposibilidad material para continuar sosteniendo los costos operativos sin recibir los fondos correspondientes.
La crisis que amenaza los puestos de trabajo
El conflicto incorpora una preocupación adicional: las empresas anticiparon que podrían avanzar con una reducción de sus planteles debido a las “continuas mermas de servicio” notificadas por SAETA.
Según expresaron, esas reducciones las obligarían a iniciar un proceso de ajuste sobre el personal afectado directamente a la prestación, “con las consecuencias laborales que ello implica”. “Lamentamos tener que llegar a esta instancia, la cual es ajena a nuestra voluntad, pero resulta inevitable ante la falta de respuestas”, afirmaron las subconcesionarias.
El reclamo fue firmado por representantes de distintas operadoras del sistema metropolitano, entre ellas El Cóndor, Eduardo Ale, Transal, Alto Molino, Transporte Automotor del Valle y Ahynarca.
Las empresas exigieron el pago de la totalidad de la deuda, la regularización de la operatoria y el respeto de los contratos firmados como condiciones necesarias para garantizar la continuidad del transporte público.
La intimación abre una cuenta regresiva para SAETA y resulta en un disparador de incertidumbre para miles de usuarios del área metropolitana. Si no aparece una respuesta financiera antes del jueves 24, las subconcesionarias aseguran que no estarán en condiciones de mantener los servicios en los términos actuales.
Fuente: Nuevo Diario de Salta





