«Estamos laburando como perros. Vamos a dejar el alma en esta campaña. Nunca estuvimos tan comprometidos como ahora porque si gana Milei, toda nuestra lucha de 40 años se va a la mierda», expresó sin pelos en la lengua ante el Portal un peronista barrial de la zona oeste de la ciudad.
DANIEL SALMORAL.- Cuando faltan quince días para las elecciones generales, las encuestas ocupan la escena vaticinando cuál podría ser el resultado cuando se abran las urnas a lo largo y ancho del país.
Luego de las PASO, las diferentes consultoras comenzaron a elevar el clima electoral con sus mediciones – más de 20 – que adelantan que podría pasar finalmente.
Hasta ahora, solamente una habla de la posibilidad de un triunfo en primera vuelta del candidato de La Libertad Avanza, Javier Milei, mientras que las restantes hablan de un inevitable escenario de balotaje entre el libertario y alguno de sus dos principales rivales, aunque la mayoría se inclina a decir que éste será el candidato de Unión por la Patria, Sergio Massa.
Pocas son en verdad las consultoras que le asignan esa posibilidad a la candidata de Juntos por el Cambio, Patricia Bullrich, a la vez todas coinciden en señalar que los candidatos de Hacemos por Nuestro País, Juan Schiaretti y la del Frente de Izquierda y de los Trabajadores, Myriam Bregman, serán solo «participantes pasivos» ya que nunca lograron mostrarse como alternativas ciertas.
Hasta ahora y a pesar de los «errores no forzados» que Milei y su gente provocaron en estas semanas con declaraciones de tenor ofensivo hacia adversarios y sectores sociales, aún lo muestran arriba del podio electoral.
Los ataques irracionales que hizo sobre Bullrich diciendo que «ponía bombas en los jardines de infantes»; lo de los «viejos meones», refiriéndose a economistas mayores que él que cuestionan sus afirmaciones sobre la dolarización; su idea sobre la obra pública en las provincias, sumado a lo que lanzó su candidato a legislador tucumano Ricardo Bussi, cuando dijo que el colectivo LGBTIQ+ «son discapacitados pero hay que respetarlos», lo que le valió una denuncia en el INADI, en cualquier otro país lo hubiera dejado en la banquina de la carrera presidencial pero aquí parece no haber alterado su intención de votarlo, ya que una encuesta indica que el 92% de los que lo hicieron en las PASO volverían a votarlo en la general.
Eso es lo que reflejan las mediciones conocidas, lo que estaría anunciando que «el hombre de la motosierra» podría ser el próximo presidente de los argentinos ya sea en Octubre o Noviembre.
Estos datos funcionaron como disparadores en UxP y JxC, cuya dirigencia y militancia redoblaron su tarea para convencer a los electores del peligro que significaría la llegada de JM a la Casa Rosada y las bondades que tendrían si ganan sus candidatos.
En el teórico escenario que plantean las consultoras, las preguntas que asoman si se cumple el vaticinio de balotaje, son si el rival del libertario es Massa, que harán la dirigencia y los votantes de Juntos por el Cambio.
¿A quién elegirían en una segunda vuelta con su candidata fuera de carrera?
Sin certezas, solo por dichos off de récord de dirigentes del PRO y la UCR, se deduce que los votantes del PRO irían sin traumas a votar por el libertario, más aún si tenemos en cuenta la cercana relación que tiene éste con Mauricio Macri, quien a cada rato tiene que salir a aclarar que su candidata para el 22 de Octubre es su ex ministra de Seguridad.
En el caso de los radicales la cosa no parecería sencilla, ya que hay una parte de ellos que votarían, dicen, «con un broche en la nariz» por Massa y no por el de LLA, ya que recuerdan que el radicalismo en su historia siempre fue oposición a las ideas liberales.
«Nosotros somos social-demócratas y eso lo dejó muy claro Raúl Alfonsín cuando fue presidente. No tenemos nada que ver con ninguna clase de liberalismo», le dijo un dirigente salteño de la UCR a este Portal y amplió recordando que «si el partido está en esta coyuntura complicada ahora, es porque años atrás hicimos una muy mala alianza con el PRO en la tristemente recordada convención de Gualeguaychú».
Por eso no es temerario decir que los más comprometidos con el partido, broche en la nariz de por medio, terminarían votando a Massa en el balotaje.
De ser Bullrich quien llegue a la final con el hombre de LLA, también en UxP habría un voto dividido ya que los kirchneristas adelantaron que nunca votarían por la ex presidenta del PRO porque habla de terminar con ellos, aunque hay un sector esencialmente peronista no K, que la apoyaría a ella antes que hacerlo por Milei.
Además de eso, que ya muestra un panorama complejo pero más que interesante que se abriría en la votación de la segunda vuelta, hay que sumarle quizás el más importante y es el que sigue estando es duda para todos los candidatos.
¿Qué pasará con los más de 11 millones de ciudadanos que no fueron a votar en las PASO?
Todos se preguntan cuantos de eso lo harían ahora y por quién, y eso los llena de dudas e inquietudes.
La elección en Salta
Mientras tanto en la provincia en la lucha por las cuatro bancas legislativas en juego, también la tarea militante creció de manera exponencial, al menos así se nota en el tinglado de Unión por la Patria, ya que ha sido notoria la presencia en diferentes barrios y esto fue contado por los propios vecinos, de funcionarios de primera línea del gobierno provincial quienes juntos a legisladores, dirigentes y sobre todo militantes de base, «rastrillan» la ciudad capital y también las del interior con la idea fija que gane Massa la presidencia y sus candidatos a diputados nacionales, Pablo Outes y Yolanda Vega, lo que significaría a la vez que Salta saldría del mapa que en las Primarias la mostró como una de las provincias en las que Milei más sufragios consiguió.
«Estamos laburando como perros. Vamos a dejar el alma en esta campaña. Nunca estuvimos tan comprometidos como ahora porque si gana Milei, toda nuestra lucha de 40 años se va a la mierda», expresó sin pelos en la lengua ante el Portal un conocido dirigente peronista de la zona oeste de la ciudad.
En el patio de JxC, en estos días recibieron a dirigentes porteños que vinieron a apuntalar a los candidatos nacionales en la provincia.
Martín Tetaz, José Luis Espert y Ricardo López Murphy, todos economistas, dieron charlas sobre la situación económica del país; los riesgos de Milei en la presidencia y la necesidad de terminar con el kirchnerismo «para siempre».
Allí no se resignan a aceptar lo que dicen las encuestas y expresan estar convencidos que Patricia Bullrich llegará a la segunda vuelta y si eso sucede llegará al sillón principal de Balcarce 50.
En la vereda de La Libertad Avanza, en tanto, no hay demasiada novedades.
«Lo único que nos preocupa a nosotros en la provincia es cuidar los votos en las mesas electorales y cuando se abran las urnas. En las PASO se cansaron de rompernos votos en los cuartos oscuros, por eso allí es donde ponemos la mayor atención. En lo que hace a los votantes estamos tranquilos porque los que nos eligieron en la anterior elección volverán a hacerlo ahora y se sumarán más porque después de lo que vimos con Insaurralde (Martín), la gente está indignada y embroncada y no ve las horas de ir a las urnas y poner el voto de Javier (Milei). Te digo que estamos seguros que serán tres las bancas que le sumaremos a Javier desde Salta», fue lo que sostuvo un dirigente «mileisista» salteño ante la consulta sobre que expectativas tienen.
Epilogo
Una campaña sin pasiones, con gran indiferencia por parte de millones de argentinos/as, comienza a recorrer sus tramos finales.
Las imágenes del ex jefe de Gabinete de la provincia de Buenos Aires, Martín Insaurralde, dándose lujos de millonario con dinero público que le falta a ciudadanos hundidos en la pobreza y la indigencia, llenan de dolor y odio a quienes sobreviven en condiciones miserables mientras estos personajes le hacen «pito catalán» desde lujosos yates.
Esta elección que llega, debería ser el comienzo del fin para estos delincuentes comunes, verdaderas lacras disfrazados de dirigentes políticos, que han mandado a la miseria a millones a la vez que hirieron gravemente a la Democracia.

por ejemplo,





