DANIEL SALMORAL.- Luego que el gobernador Gustavo Sáenz realizara formalmente la convocatoria a elecciones provinciales para el próximo 4 de julio, la dirigencia política salteña pareció salir de su «modorra covitera», dándose cuenta que en poco más de cinco meses se llevará a cabo el comicio para renovar las bancas provinciales y municipales.
Hasta entonces, solo el PJ y Ahora Patria habían sido los únicos partidos que habían comenzado a mover el avispero político, atendiendo especialmente, en el caso de los peronistas, lo que será el congreso partidario del 6 de febrero quien deberá decidir que método se utilizará para la selección de las candidaturas teniendo en cuenta que las PASO ya fueron suspendidas.
En el caso del partido que lidera el empresario agropecuario, Alfredo Olmedo, pero que en los hechos conduce el diputado provincial, Carlos Zapata, ya ha iniciado una ronda de diálogos con partidos afines con la idea de conformar un frente distinto al «gustavismo» y al «cristinismo» en la provincia.
Por ahora, si bien no hay acuerdos oficiales, se sabe que las conversaciones continúan y que se estaría cerca de lograr un consenso para lo que sería el armado de la lista de candidatos.
«Queremos mostrarnos como una propuesta distinta, alejada de lo que representa el gobernador Sáenz y el Frente de Todos que en verdad es el frente de unos pocos», dice Zapata y agrega que está convencido que buena parte de los salteños optarán por una alternativa que no sea ni sancista ni albertista que, en definitiva asegura, son la misma cosa.
En el peronismo, en tanto, siguen las manifestaciones de la dirigencia de base quienes le exigen a la conducción partidaria y a través de ellos a la CAP (Comisión de Acción Política) que oriente a los congresales para que en el encuentro del 6 de febrero, se inclinen para que las boletas electorales se inscriban nombres surgidos de elecciones internas amplias y sin exclusiones.
«Los que en verdad queremos al partido y nos duele su retroceso electoral en la provincia en estos años pasados, ahora decimos que tienen que dejarnos participar a todos y que a los candidatos los elijan los compañeros/as y no el dedo del capo de turno. Por eso le pedimos al Consejo y al presidente, el compañero Kosiner (Pablo) que acuerden con la CAP para que esto sea posible», era el comentario que dejaba un curtido dirigente capitalino.
Lo cierto es que, por ahora, no se sabe cuál será la metodología que se aplicará. Internas abiertas dicen algunos, cerradas otros y listas de consenso sostienen desde una tercera posición.
En otros ámbitos, como el Frente de Todos, lo primero que hicieron apenas salió la convocatoria fue poner el grito en el cielo hablando de lo inoportuno de desdoblar los comicios atendiendo la situación de la pandemia, cuando en realidad se sabe que su oposición se debe a exclusivas cuestiones de conveniencia política.
A los candidatos kirchneristas salteños, Sáenz ya les ha ganado elecciones en la provincia, por eso saben que las chances de revertir eso serían mayores si juegan en el mismo tiempo que la Nación.
En el planteo de oposición al desdoblamiento, legítimo por cierto, no deja de sorprender que dirigentes que ahora piden elecciones unificadas con las nacionales, sean los mismos que en los doce años del poder urtubeycista hayan hecho silencio de radio cuando el ex gobernador toqueteó el tema electoral provincial a su gusto y paladar mientras tuvo la posibilidad de hacerlo.
No obstante las críticas, un sector del frente motorizado por el director del ENACOM, Gonzalo Quilodrán, ya se mueve por toda la provincia buscando armar listas provinciales y municipales y a saber le va bien porque al menos, en Anta, ya habría consensuado una lista de diputados encabezada por la actual diputada provincial, Bettina Navarro.
Otros legisladores provinciales que llegaron a sus bancas en la boleta electoral del gobernador Sáenz, se comenta que estarían con la idea de conformar un espacio político nuevo, aunque por ahora se dice que no pasaría de ser un deseo.
En el radicalismo, el diputado Héctor Chibán recordó finalmente que es vicepresidente del partido y a través de las redes sociales está haciendo un llamado a los correligionarios/as para «construir un proyecto político colectivo con lealtad, confianza y convicción. Hagamos juntos la Unión Cívica Radical que necesitamos los salteños y las salteñas», sostiene.
El problema es que Chibán al igual que el resto de las autoridades partidarias y salvo honrosas excepciones, abandonaron el partido y ahora, con una elección en ciernes, recién vuelven a acordarse de sus afiliados y los convocan para una lucha en la que, seguramente, los tendrá a ellos como los primeros candidatos para ocupar las bancas legislativas en juego.
El intestino peronista
Si bien todo ha comenzado a moverse ya, habrá que esperar con especial atención que suceda con el peronismo.
Según algunos dirigentes que conforman los espacios que representan a los sectores barriales, populares, se llaman ellos, si no les permiten participar en elecciones internas amplias, van a emigrar en busca de otros horizontes políticos.
«Si otra vez se nos cierran las puertas de la participación democrática nos iremos a otra parte», aseguran con firmeza.
Consultados sobre el significado de esa postura, aclaran que se irán porque no tiene sentido estar donde se les cierra las puertas a las expresiones más genuinas del peronismo.
«Nos iremos y no sabemos si con nuestra salida no ayudaremos a ganar pero si estamos seguros que ayudaremos a perder», dicen con un dejo de bronca.
Este es el escenario político provincial de cara a los comicios provinciales del 4 de julio.
La mayoría de los dirigentes políticos dejaron de dormir la siesta e iniciaron la marcha hacia la campaña electoral.
Todos querrán llegar pero sin las PASO el camino no es sencillo.
Habrá que ver al final de todos los que arrancaron, cuantos son los que finalmente logran llegar a la meta.






