DANIEL SALMORAL.- El populismo nunca fue republicano. Es una involución del orden democrático. Su naturaleza autoritaria se concibe como una “lógica horizontal de la equivalencia”: Individualiza un enemigo común, trazando una línea divisoria entre “ellos” y “nosotros”. Esta designación de un enemigo del pueblo no se apoya solamente en la comprobación de una oposición de intereses o de una contienda por el poder, es sencillamente una dimensión instintiva a la que desprecia. Esa es la postura que persiguen los populismos de derecha y de izquierda
En 1946, el Presidente Juan Domingo Perón ordenó al Congreso la inmediata puesta en marcha del juicio político a los miembros de la Corte Suprema de Justicia.
En 1989, El Presidente Carlos Menem amplió la CSJN de cinco a nueve miembros que pasó a la historia como “la Corte Me nemista”, que justificó y convalidó su ambiciosa y contro vertida «reforma del Estado».
La Senadora Cristina Fernández de Kirchner, en su momento, motorizó desde el Senado reducir el número de miembros de ese cuerpo de nueve a cinco. Ahora, frente a la aceptación del “per saltum”, por unanimidad de sus cinco miembros, ha vuelto a agitar la idea de ampliar la Corte, con nuevos integrantes que tengan mayor empatía hacia el Gobierno, sumado a la reforma judicial y la influencia de la «Comisión Beraldi”
No está sola. Existe una postura contradictoria de todo el arco oficialista. El Presidente, con sus contradicciones recurrentes y su confusión permanente, avala ese avance. Se expresó en contra del aumento del número de miembros de la Corte en campaña electoral, pero termina conformando dicha comisión y promoviendo esa reforma. Interpeló verbalmente al titular de la Corte y no define una posición clara y contundente sobre esta cuestión básica de Estado.
La reciente presentación de un proyecto de resolución exigiendo el juicio político al titular de la Corte, por “mal desempeño” y “eventuales delitos” en el ejercicio de sus funciones, por parte de una Diputada de la Nación perteneciente al bloque kirchnerista, se inscribe dentro de sus precedentes históricos.
El populismo no es amigable con los principios republicanos que se asientan en la división e independencia de los poderes. Rechaza el control institucional que se deben entre sí, constitucionalmente, el Poder Legislativo que traza la norma, el Poder Ejecutivo que debe aplicarla y el Poder Judicial que la interpreta. Ello explica la decisión del gobierno de insistir con Decretos de Necesidad y Urgencia a pesar de la prohibición constitucional; la resistencia a sesionar presencialmente las Cámaras del Congreso y el fastidio que les genera alguna de las recientes decisiones del Poder Judicial, en las que, además del per saltum, una de las Cámaras de Casación, que no le es adicta, confirmó el procesamiento de la actual Vicepresidente, por cohecho en la causa por la cartelización de la obra pública, que se desprende de la investigación de los cuadernos de las coimas.
El populismo participa y alienta democracias mínimas que justifiquen, en etapas de emergencia, sus virajes totalitarios del poder. No han asumido que la democracia consiste sustancialmente en procesar las diferencias mediante negociaciones, conformando acuerdos imprescindibles para gobernar porque nadie tiene la mayoría absoluta (todavía).
Se torna imperioso recordar el artículo 36 de nuestra Constitución Nacional, que condena a quien incurriere en grave delito doloso contra el Estado que conlleve enriquecimiento, asimilando su conducta a un atentado contra la democracia.
El MOVIMIENTO NACIONAL DE LA MILITANCIA RADICAL (M.N.M.R.) que celebró su CONVENCION NACIONAL, en forma virtual, con más de cuatrocientos convencionales de todas las provincias y CABA, debatió por más de seis horas, la actual coyuntura nacional, alentando la búsquedas de consenso in terno, denunciando al gobierno en su voluntad de erosionar los principios republicanos, EXHORTA A TODOS LOS CIUDADANOS:
1.- A PARTICIPAR ACTIVAMENTE EN LOS PARTIDOS POLITICOS PARA REVITALIZARLOS; EN LAS ORGANIZACIONES NO GUBERNAMENTALES PARA MOVILIZARLAS.
2.- A INSTAR AL PODER JUDICIAL, EL DICTADO DE LAS SENTEN CIAS QUE POR DERECHO CORRESPONDA PARA TERMINAR CON LA MANI FIESTA INCERTIDUMBRE DE LOS SOSPECHADOS DE CORRUPCION, FOR TALECIENDO LOS PRINCIPIOS ETICOS.
3.- A EXIGIR A LOS LEGISLADORES, SESIONES PRESENCIALES EN TANTO HAN SIDO EQUIPARADOS COMO SUJETOS ESENCIALES, PARA GARANTIA Y CONTROL DEL ESTADO REPUBLICANO
4.- A RESISTIR Y COMBATIR EL POPULISMO, ACRECENTANDO EL NU MERO DE LEGISLADORES RADICALES EN LAS PROXIMAS ELECCIONES PARA PONERLES FRENO A QUIENES SE EMPECINAN EN EROSIONAR LA REPUBLICA Y LA DEMOCRACIA.
Fuente: Prensa MNMR – COMISION DE ACCION POLITICA





