El Congreso partidario ya tiene su Mesa Directiva, el Tribunal de Disciplina y los nuevos apoderados. Con Julio San Millán en la presidencia, el justicialismo termina de reorganizar su estructura formal en un proceso que consolida al sector alineado con Gustavo Sáenz.
DANIEL SALMORAL.- El Partido Justicialista de Salta completó este fin de semana la conformación de sus órganos de conducción y dio por concluido el proceso de normalización partidaria iniciado tras la intervención.
En un Congreso Extraordinario, la fuerza eligió a las autoridades de la Mesa Directiva de su Congreso, integró el Tribunal de Disciplina y designó a sus nuevos apoderados.
La reorganización se suma a la elección de Julio Argentino San Millán como presidente del partido, resultado que consolidó el predominio del sector cercano al gobernador Gustavo Sáenz.
La asamblea contó con la participación de 75 de los 91 congresistas habilitados, de manera presencial y remota. Con las designaciones, el justicialismo salteño completó la integración de sus estructuras institucionales, luego de un proceso atravesado por disputas políticas y judiciales que enfrentaron a distintos sectores del peronismo provincial.
La Mesa de Conducción del Congreso quedó presidida por Diego Pérez, de Rosario de la Frontera. Lo acompañarán Patricia Hucena, de Orán, como vicepresidenta primera; Rolando “Tata” Guaimás, de San Carlos, como vicepresidente segundo; y Mónica Gabriela Pérez, de Cerrillos, como vicepresidenta tercera.

La Secretaría estará integrada por Daniel Benítez, de General Güemes; Mary López, de Chicoana; Nicolás Taibo, de Rosario de Lerma, y Zulma Vera, del departamento Rivadavia.
En tanto, el Tribunal de Disciplina quedó conformado por María Cristina Garros Martínez, Antonio Lovaglio, Ana Macedo y Laureano Almirón.
La diputada provincial Frida Fonseca y Diego Pérez, secretario administrativo del Senado, fueron designados como apoderados partidarios.
La reconstrucción después de la disputa
En su discurso de apertura, San Millán convocó a mirar hacia adelante y llamó a recuperar a los dirigentes y militantes que se alejaron del partido. “Hay que sumar a todos los compañeros y compañeras que se fueron”, planteó en una señal orientada a reconstruir la unidad interna después de la prolongada disputa por el control del PJ.
El desafío político excede la integración de los órganos partidarios. La nueva conducción deberá trabajar para recomponer la relación con los distintos sectores del peronismo y construir una alternativa electoral con proyección provincial que tiene a Gustavo Sáenz como principal referencia. Esto ocurre en un escenario en el que persisten diferencias sobre el rumbo del justicialismo y, precisamente, su vínculo con el oficialismo salteño.
La normalización había quedado consolidada con la proclamación de las nuevas autoridades, encabezadas por San Millán, y el posterior cierre de la controversia judicial. En agosto, la Cámara Nacional Electoral declaró abstracta la impugnación contra la intervención, al considerar que las autoridades ya habían sido proclamadas y se encontraban en funciones. El tribunal no se pronunció sobre el fondo de los cuestionamientos planteados por el sector de Juan Manuel Urtubey.
Así, el Congreso Extraordinario de este sábado completó la estructura institucional que faltaba y formalizó el cierre de una etapa.
El PJ salteño deja atrás la intervención, pero enfrenta ahora el desafío de convertir la normalización administrativa en una reconstrucción política capaz de contener a un peronismo que llegó a esta instancia dividido.
Fuente: Página 12 Salta





