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El peronismo se aferra a las PASO… – Por: Daniel Salmoral

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Senadores peronistas se mueven para que Milei no consiga los votos para tumbar las Primarias. El santiagueño Zamora bendecido por Cristina, ya pisa fuerte y traumatiza a Kicillof. La «tercera vía» está en marcha.

DANIEL SALMORAL.- El PJ presidido por Cristina Fernández de Kirchner juega todas sus chances en las elecciones del año que viene, a que Javier Milei no consiga en el Congreso que las Primarias, Abiertas, Simultáneas  y Obligatorias (PASO) se posterguen o se eliminan porque con ellas en vigencia, podrá ordenar su espacio interno y evitar así una atomización que en los hechos significaría perder definitivamente las chances de volver a instalar un hombre propio en la Casa Rosada.

Decimos un hombre porque hasta ahora los que asoman como precandidatos son masculinos, mostrando así que con Cristina sin posibilidades de competir, las candidatas femeninas desaparecieron.

Hasta ahora, los nombres que salieron a la superficie como aspirantes a la presidencia son los de Axel Kicillof; Sergio Massa; Gerardo Zamora; Sergio Uñac; Wado de Pedro y Máximo Kirchner, aunque estos tres últimos se considera que serían «candidatos testimoniales del cristinismo», que con la jefa fuera de carrera de manera práctica, no se resignan a estar borrados de las marquesinas electorales.

Quienes pensaban que la candidatura del ahora gobernador de la provincia de Buenos Aires sería aceptada por todo el peronismo y que aglutinaría naturalmente a todos atrás se equivocaron, porque minimizaron a un cristinismo que era lógico imaginar, no se iría a «cuarteles de invierno» mansamente y se encolumnaría detrás de un Kicillof que hoy, para ellos, ya está en la categoría de «enemigo».

Sorprende que quienes se mueven alrededor suyo no le hayan advertido que esto pasaría, porque no hay que ser muy astuto para darse cuenta que las huestes de la expresidenta no se rendirían sin pelear y sin enturbiar la candidatura de quien ya es considerado un «traidor h de p» al que hay que «mancar» somo sea para que no llegue al sillón de Rivadavia.

Kicillof, quien en el encuentro el que convocó en el Hotel Emperador días atrás entendía que reuniéndose con Massa y Máximo alcanzaría para disciplinar la tropa detrás suyo se equivocó, porque se olvidó que Cristina siempre juega a dos o tres banda, porque después de eso salieron a la luz las candidaturas del santiagueño Gerardo Zamora, del sanjuanino Sergio Uñac, del eterno Wado De Pedro y hasta la de su hijo Máximo, enviando con ello un claro mensaje puertas adentro del tinglado político: «No se confundan. Podré estar encerrada, silenciada, con tobillera pero sigo siendo la jefa y sin mi bendición ninguno podrá ser candidato». 

Grito santiagueño

Por eso, el ahora senador Zamora antes de dar ningún indicio de su interés por pelear la Presidencia, se las ingenió para visitar a Cristina en San José 1111 y hacerle ver que él podría ser «su candidato», porque le «vendió» que podría convocar a los gobernadores del norte que hoy están cerca de Milei y además sumar a radicales, recordándole sus orígenes políticos en el partido de la boina blanca.

El mandamás santiagueño logró que la titular del PJ se interesara de su propuesta, que a decir verdad para el kirchnerismo sería una salida porque sabe que más allá de sus intenciones, ni Máximo, ni Uñac ni De Pedro podrían tener posibilidades reales de ganarle a un Milei si llegarían a  segunda vuelta.

Para la ex presidenta y esto lo reconocen desde su propio sector, en verdad lo que le interesa es «enterrar» a Kicillof y seguir teniendo el control supremo de su partido para ser, en caso de un segundo mandato mileísta, la referente obligada con la que el libertario tendría que acordar proyectos legislativos en Diputados y Senadores en caso que, cómo dice Zamora, los gobernadores acuerdistas del Norte Grande abandonen su cercanía con los hermanos Milei y obliguen al segundo gobierno libertario a acordar con ella el tránsito de asuntos legislativos que necesite.

Pero esto, afirman, sería solo una «remota posibilidad» porque están seguros que será el candidato peronista quien coseche en las urnas el descontento y rechazo social a las políticas liberales que Milei viene aplicando desde su llegada a la presidencia en 2023.

Desde allí también adelantan que el objetivo es llegar al balotage porque si eso ocurre, aseguran, accederán a la Presidencia de la Nación nuevamente.

«Es la calle la que dice todos los días que en la elección que viene no se equivocarán votando por otro outsider y que ahora lo harán por alguien con probada experiencia como es el caso del dos veces gobernador y dos veces senador nacional de Santiago del Estero Gerardo Zamora», se entusiasman diciendo en su bunker electoral que de a poco va tomando forma.

Pero para que eso ocurra, es esencial que las «PASO sigan vivas», por lo que la primera parada es impedir que Milei consiga los votos parlamentarios para anularlas.

De allí es que se sabe que tanto Kicillof como Zamora, tienen previsto en las semanas que vienen recorrer el norte argentino para hablar con los mandatarios con ADN peronista como el salteño Gustavo Sáenz, para convencerlos que sus legisladores nacionales no voten en contra de las Primarias.

«Si caen las PASO sinceramente estamos perdidos» reconoció a este diarioweb un dirigente salteño que contó que ya está trabajando en favor de la candidatura del santiagueño Zamora.

Epílogo

Paralelo a estos movimientos, dirigentes de diferentes orígenes políticos también se están moviendo buscando apoyos para lo que sería la eventual candidatura de una «tercera vía», que a nivel nacional va ganando terreno con el paso de los meses.

Desde ese lugar estiman que hacia fin de año ya habrá hechos concretos para comentar, porque que la labor por ahora en el boca a boca es intensa y los indicios son alentadores.

«A nuestro favor tenemos que la gente no quiere volver al pasado; que apoya muchas de las cosas de este modelo pero que es necesario cambiar otras sosteniendo lo logrado como el control inflacionario por ejemplo», afirman, pero dicen además que hay que «terminar con la corrupción definitivamente; atender la cuestión social de manera eficiente; revertir la situación terminal de las PYME; recomponer rutas nacionales en todo el país; devolver valor adquisitivo; arreglar la situación del PAMI, Discapacidad y Jubilaciones; actualizar ingresos y manejar con inteligencia la política exterior», le dijo a este medio un activo constructor de esta nueva propuesta política que se está gestando.

El mileísmo por su parte relativiza todo lo que se hace en la vereda de enfrente y aseguran que a la hora que el votante entre al cuarto oscuro, apostará por la continuidad libertaria y no arriesgará volver al «populismo berreta de los perucas» o a la «cobardía de los tibios».

Cómo puede verse lo que viene en materia política – electoral, será verdaderamente apasionante.