Ante un escenario polarizado e incierto a nivel nacional, los gobernadores buscan asegurarse sus distritos. ¿Qué negocia la Rosada con los mandatarios?.
DANIEL SALMORAL.- El último que se sumó al pelotón de gobernadores que anunció que separará la elección de su provincia de la nacional fue el santafesino Maximiliano Pullaro.
El esquema que maneja el mandatario radical contempla al 12 de febrero de 2027 como fecha límite para la presentación de candidaturas, es decir, dentro de apenas 127 días.
El 18 de abril se prevé realizar las PASO locales y el 13 de junio las generales, donde Pullaro buscará reelegir.
El apuro de Pullaro está en línea con lo que empieza a replicarse en otros distritos. Ante un escenario nacional incierto y la fuerte polarización que se perfila para la presidencial, los gobernadores optan por asegurarse sus territorios.
«Todos apostamos a que se discutan únicamente los temas provinciales y a poner en valor la gestión», dice un gobernador. Otro suma: «¿Cómo metés tu mensaje en octubre si el escenario está completamente polarizado?».
En la Casa Rosada, y también en la oposición, proyectan que de 24 provincias al menos 20 desacoplarían su votación local de la nacional.
«Ni nos favorece ni nos perjudica, es un elemento de la realidad que ya está dada que los gobernadores desdoblen», dicen en la mesa política del Gobierno.

La única que por ahora confirmó que irá a las urnas en octubre, es decir, el mismo día que se elija presidente, es Catamarca.
El peronista Ricardo Quintela, de La Rioja, mantendría su elección pegada a la nacional.
Axel Kicillof, en la Provincia, no podría separar por razones legales: las PASO bonaerenses deben realizarse el mismo día que las nacionales. Con lo que si hay primarias a nivel nacional, el gobernador solo podría adelantar con una reforma en la legislación provincial, algo que por la interna en el peronismo no tiene chances de prosperar, según admiten en La Plata.
Con las primarias en agosto no quedaría tiempo para desdoblar la votación bonaerense. «El final del escrutinio definitivo de las PASO terminaría chocando con cualquier fecha que se pudiera elegir para adelantar», explican con pragmatismo en la Gobernación de la Provincia.
El cuarto distrito que hasta ahora no dio señales de anticipar es la Ciudad de Buenos Aires. En la Casa Rosada entienden que de haber un acuerdo electoral, Jorge Macri unificará la votación.
En la Ciudad dicen: «Por ahora la hipótesis de trabajo es que la elección sea el mismo día que la nacional, concurrentes pero con sistema distinto. La elección nacional va con Boleta Única de Papel y en la Ciudad iríamos con la Boleta Única Electrónica».
¿Arranca Neuquén?
Neuquén es la provincia que se encamina a estrenar el calendario electoral. En la oposición neuquina corre con fuerza la versión de que el gobernador Rolando Figueroa llamaría a elecciones el domingo 14 de febrero, después de los feriados de Carnaval y en pleno verano.
Ya está confirmado que el rionegrino Alberto Weretilneck también separará la elección local de la nacional, aunque todavía no oficializó la fecha. En Viedma dicen que será en mayo.
En Chubut Ignacio Torres tampoco fijó la fecha, pero adelantará. Lo mismo harán el entrerriano Rogelio Frigerio, el sanjuanino Marcelo Orrego; el correntino Juan Pablo Valdés, el misionero Hugo Passalacqua -convocaría para mayo o junio-, el jujeño Carlos Sadir y el tucumano Osvaldo Jaldo, quien ya anunció que en su provincia se votará el 9 de mayo. En el peronismo especulan que incluso el pampeano Sergio Ziliotto y el formoseño Gildo Insfrán también desdoblarán.
El radical mendocino Alfredo Cornejo aún no oficializó su esquema, pero también separará la elección provincial de la nacional. El esquema que planea es que en junio sean las PASO locales y en septiembre la general. Cornejo no tiene reelección -posiblemente busque otra vez una banca en el Senado-, pero pretende que su sucesor sea alguien de su esquema: se mencionan a los actuales ministros Tadeo García Zalazar y Natalio Mema. También al intendente de la Ciudad de Mendoza, Ulpiano Suarez.
El que también quiere aterrizar en la gobernación mendocina es el ex radical y actual afiliado libertario Luis Petri. Su eventual candidatura no trabaría un acuerdo macro entre Cornejo y la Casa Rosada, según dicen en Mendoza. Es que en el radicalismo local interpretan que el Gobierno Nacional no estaría en condiciones de desactivar una candidatura del ex ministro de Defensa y actual diputado nacional.

Otro que desdoblará es el salteño Gustavo Sáenz, uno de los principales gobernadores aliados de Javier Milei.
Aún no está oficializada la fecha de la elección, pero fuentes de la provincia dijeron que será en mayo. La excusa formal será que en la provincia se elige con Boleta Electrónica.
Sáenz buscará un nuevo mandato, aunque espera que dirigentes de La Libertad Avanza y el exgobernador Juan Manuel Urtubey, aliado al kirchnerismo, buscarán trabar su candidatura en la Justicia.
Primero irían a la Corte de Justicia de Salta y, de no prosperar con su reclamo, recurrirían a la Corte Suprema. La discusión es desde cuándo se cuenta el primer mandato de Sáenz.
El caso del gobernador salteño es muy particular. Le responden tres diputados nacionales y dos senadoras, claves para que pueda prosperar en el Congreso la reforma electoral que impulsan Javier y Karina Milei y que apunta a la derogación -o suspensión- de las PASO nacionales.
La Rosada especula que con su eliminación se agudizará la pelea en el peronismo, que tendrá problemas para resolver su interna.
Para avanzar con esa reforma, el Poder Ejecutivo discute acuerdos electorales con diferentes gobernadores. Pero no sería parte Sáenz: los libertarios están envalentonados con ganarle la provincia en 2027.
Es más. En un paper que circula de manera reservada en la mesa política se mencionan los nombres de 11 gobernadores que podrían apoyar la reforma electoral. En la lista no figura el salteño, dijeron las fuentes consultadas.
Qué se negocia
Del lado de esos gobernadores dicen que hay voluntad de acordar, pero que cuando buscan avanzar en el formato de esa negociación no encuentran respuesta.
«Lo que pedimos es básicamente que se garantice la reelección de los gobiernos provinciales y algún esquema que permita intercalar candidatos propios con los de La Libertad Avanza en las boletas nacionales de octubre», confía un mandatario provincial. Y agrega: «Te proponen un acuerdo, pero no ofrecen nada. Quieren que sea gratis».
La sospecha que corre en las provincias es que Karina Milei no quiere acelerar un acuerdo con la esperanza de que mejore la economía y pueda negociar desde una posición de mayor fortaleza.
En el Gobierno dicen que no es así, que la hermana del Presidente quiere cerrar, pero que los primos Martín y «Lule» Menem son los que ponen los peros. Advierten, sin embargo, que hay tiempo hasta febrero para avanzar con la reforma electoral. La Justicia, eso sí, reclamó que ocurra antes de que termine este año.

En la mesa política del Gobierno sostienen que la premisa principal del oficialismo es que reelija Javier Milei y que el escenario es diferente al de las elecciones de 2025, cuando La Libertad Avanza buscó asegurarse una suficiente cantidad de legisladores propios en el Congreso para poder sostener los vetos presidenciales.
También dicen que si se toma la decisión política de «acelerar», la reforma saldrá rápidamente.
La oferta que hacen a los gobernadores es despejarles el camino a sus reelecciones y que en la reforma electoral se vuelvan a habilitar las llamadas colectoras para que cada fuerza provincial pueda adherir con sus propios candidatos a legisladores nacionales a la boleta nacional «pura» de La Libertad Avanza que lleve a Javier Milei. El reparto, luego, se haría por sistema D’Hondt.
Por eso muchos gobernadores escuchan la oferta libertaria, pero evitan comprometerse. Temen quedar atados a un acuerdo que la Rosada aún no termina de definir.
Los adelantamientos, por otro lado, también apuntan a agarrar con la guardia baja a las oposiciones provinciales. El diputado nacional de Unión por la Patria por Santa Fe Diego Giuliano cuestionó a Pullaro en declaraciones al streaming Love/ST.
«Al peronismo ni le preguntaron. Cuando se definía un cronograma electoral, históricamente en mi provincia se hacía una ronda de diálogo o al menos una comunicación a los principales partidos políticos. Acá hay una anticipación fuerte, el gobernador quiere estar lo más lejos posible de la elección nacional, pero está muy cerca del Gobierno Nacional», dijo.

Giuliano quien además es presidente del Frente Renovador observó: «Es un anticipo apurado, Pullaro dice que no tiene nadie enfrente y por eso quiere apurar el juego electoral para ver si nos sorprende. Yo creo que no le va a alcanzar. Hicieron el adelantamiento en una habitación de cuatro por cuatro».
Fuente: Clarín





