DANIEL SALMORAL.- En la película “Y…dónde está el piloto?” (Airplane, en su título original), los hermanos Zucker junto a Jim Abrahams, parodiaron la saga de films que comenzó con la clásica Aeropuerto, en la década del 70. Entre otros gags, en el vuelo de ficción se proyectaban películas que mostraban catástrofes aéreas, apelando a una impensada forma de entretenimiento para un viaje en avión. Sin embargo, lo que parecía una parodia más en el repertorio de los autores, en la actualidad se replica masivamente con películas y series que remiten a letales epidemias virales y uso de armas bacteriológicas. Quiere decir que no era tan loco pasar imágenes de accidentes aéreos en un vuelo de pasajeros. Si no es así, ¿cómo podría entenderse el interés de los espectadores por consumir esas historias de ficción casi similares a la realidad de la pandemia que azota a casi todo el planeta? La principal plataforma donde se exhiben es Netflix, aunque los canales de películas también las incluyen profusamente en su programación diaria.
Esta conducta podría parecer paranoica o al menos morbosa, teniendo en cuenta que la pandemia de coronavirus no es un guion cinematográfico sino que está pasando en vivo y en tiempo real. Y si no fuera real, podría pensarse que es una remake adaptada de La Guerra de los Mundos, que imaginó Orson Welles en la década del 40, causando pánico en miles de oyentes que pensaban que la invasión extraterrestre que relataba, estaba ocurriendo. Ahora, las noticias de la pandemia se transmiten las 24 horas en noticieros y toda clase de programas locales e internacionales, que detallan cada contagio y cada muerte por el COVID 19, casi al instante. Expertos, científicos y epidemiólogos de todo el mundo, tratan de hacer docencia con los riesgos del contagio. Otros debaten sobren los daños a la economía que causa la cuarentena, a lo cual suceden imágenes de ciudades desiertas o gente cantando loas desde los balcones al personal sanitario.
Todo esto seguramente será recopilado (en realidad ya se debe estar editando) en documentales que tarde o temprano aparecerán para resumir este desastre mundial. Pese a ello, la gente se engancha con películas como Contagio o Epidemia, como si la información cotidiana no alcanzara.
Este extraño comportamiento, exacerbado por la avidez de no aburrirse durante el encierro forzado, es otra curiosidad que los psicólogos y sociólogos también intentarán descifrar en algún momento. Mientras tanto, como un aporte a ese atractivo que generan las películas y series dedicadas a mostrar el martirio humano causado por virus y bacterias, sugiero la lectura de un artículo de El Cronista, donde sintetiza una decena de ellas para entretenerse con las màs variadas formas de infecciones, mutaciones y trastornos que se puedan imaginar. https://www.cronista.com/clase/trendy/Coronavirus-10-peliculas-sobre-pandemias-y-otros-apocalipsis-20200124-0002.html.
Desde contagios virales mundiales en las ya nombradas Contagio y Epidemia, hasta humanos que se vuelven zombies (Z, Guerra Mundial) pasando por extinciones masivas (Soy Leyenda) o futuros desolados con viajes en el tiempo incluidos (Doce Monos), todo está guardado en la memoria del cine. Y termino aquí porque está por empezar Epidemia, con Dustin Hoffman, Morgan Freeman y Donald Sutherland, y no me la quiero perder.
Fuente: danielsalmoral.com.ar





