Faltan días para que los salteños concurramos a las urnas. El poco interés en el proceso electoral llega a su fin. El resultado que se vaticina, consolidará el poder político de Gustavo Sáenz. Los olmedistas, esperan que el «Gordo Dan» los ayude a evitar una dura derrota. Las amenazas de Javier Milei y su tropa de encarcelar periodistas, ponen en serio peligro a la Democracia.
DANIEL SALMORAL.- A una semana de los comicios provinciales, el clima electoral brilla por su ausencia en una sociedad desmotivada a participar del proceso de selección de legisladores provinciales y municipales, menos aún de convencionales municipales que buscarán actualizar una Carta Municipal que, el 80% de los vecinos, ignoraba que existía y menos aún para que sirve.
Las pocas encuestas que se conocieron no merecieron la confianza de los votantes, que por otra parte tampoco mostraron interés en saber que resultados adelantaban.
Es que de acuerdo a relevamientos realizados desde algunos programas con cronistas que en vivo preguntaban a ocasionales transeúntes si sabían que había elecciones y si concurrirían a sufragar, buena parte dijo que lo ignoraba y quienes lo sabían, mostraron nulo interés en participar bajo este preocupante argumento: «para qué; no vale la pena porque todos son iguales».
Partiendo de ese razonamiento, resulta difícil saber cuantos irán a las urnas pero en base al lánguido interés mostrado en estas semanas anteriores hacia los candidatos, no resulta difícil imaginar que el porcentaje de votantes no será elevado.
En la provincia de Santa Fe semanas atrás inaugurando la temporada electoral en el país, menos del 60% del padrón asistió a los lugares de votación anticipando lo que podría ser un patrón nacional.
Volviendo a Salta, desde los diferentes espacios coinciden en señalar que estos comicios no modificarán el mapa electoral más allá del resultado que surja finalmente el domingo 11 al atardecer.
«Gustavo(Sáenz) continuará teniendo el control político de la provincia como ocurre desde 2019 cuando ganó la gobernación, por lo tanto el lunes 12 todo seguirá igual y pocos nombres y rostros nuevos accederán a las bancas en disputa», sintetizó una dirigente barrial que acompaña al gobernador desde hace por lo menos una década, agregando algo interesante para tener en cuenta hacia lo que viene.
«Esta elección en realidad es una interna entre quienes venimos acompañando a Gustavo. Quienes ganen validarán su pertenencia al espacio y serán los que tendrán la tarea de afianzar su espacio político en la provincia», sostuvo a manera de síntesis.
El resto de los partidos que competirán, no lograron hasta ahora y por eso deberán redoblar esfuerzos en los días de campaña que quedan, para despertar interés en votantes cargados de escepticismo y descreídos de los dirigentes políticos todos.
Algunos de los candidatos contribuyeron a ese estado, porque hacen promesas que no podrán cumplir ya que son competencia de otros poderes provinciales, o directamente del gobierno o parlamento nacional.
Escuchándolos, dejan ver que dirán lo que sea para conseguir los votos que los depositen en las bancas que se disputan, convencidos que «el fin justifica los medios».
Un apoyo «Gordo»
En la tienda de La Libertad Avanza, pergeñaron recurrir al respaldo del gobierno nacional aprovechando que el principal asesor presidencial Santiago Caputo, decidió involucrarse en las campañas electorales del interior del país por eso movilizará su «tropa de tuiteros» que inaugurarán su tarea en la provincia en estos días, cuando el jefe del bloque libertario en la legislatura bonaerense, Agustín Romo y los influencers Daniel Parisini, conocido como “El Gordo Dan” y Mariano Pérez, aterricen en Salta para un encuentro que llevarán adelante en el teatro de la Fundación Salta, que fue organizado por la diputada nacional Emilia Orozco.
Los números de algunas mediciones que trascendieron, adelantan que los candidatos de La Libertad Avanza se ubicarían lejos de los primeros lugares, sobre todo en la capital salteña.

La vieja fórmula de traer figuras porteñas para impulsar a los candidatos locales, hacía mucho que no se hacía pero en el caso de los olmedistas, se entiende que lo hagan para marcar diferencias con los candidatos del Frente Liberal Salteño y Salta Libre, Alberto «Beto» Castillo y Alba Quintar, quienes salieron a disputar el quincho mileísta en la provincia.
La vetusta idea que lleguen dirigentes de otros lados para apuntalar a los candidatos locales, hace rato que dejó de tener efecto pero los olmedistas apuestan a esa estrategia con la intención de quedarse con el «sello del León», mirando la elección nacional de Octubre que viene.
Tampoco al parecer tendrá efecto la «cristinización» del PJ que se hizo meses atrás, cuando la cuestionada figura de Sergio Berni llegó a la sede de calle Zuviría prometiendo «reperonizar» el peronismo. Hasta ahora, los datos de la realidad revelan que esa intención habría «fracasado con todo éxito».
Epilogo
En el plano nacional, el ataque furioso que lleva adelante el presidente Javier Milei contra el periodismo, revela la fragilidad democrática del jefe de Estado que apoya entusiastamente operaciones de censura contra la libertad de expresión, que motorizan personajes oscuros que merodean la Quinta de Olivos y su despacho en la Casa Rosada.
La peligrosa idea de «meter presos» a periodistas que no aplauden como focas sus dichos y haceres, habla que la Democracia está transitando un territorio de cuidado porque si Milei sigue por ese camino, caerá en actitudes no solamente autoritarias extremas sino que tirará por el balcón más de 40 años de vigencia del estado de derecho y pisoteará la Constitución Nacional
Los kirchneristas con Hebe de Bonafini a la cabeza, mandaban a los chicos de las escuelas a escupir afiches de periodistas que denunciaban la corrupción de Cristina Kirchner y su banda.
La mayoría de los votantes libertarios en 2023, lo hicieron con la convicción que esas barbaridades serían desterradas para siempre pero viendo estas actitudes fascistas que el Presidente avala, deben sentirse defraudados y preocupados.
George Orwell, el prolífico intelectual británico definió: «el periodista debe ser abogado del hombre común y fiscal del poder».
No hace falta agregar más…






