Inicio Destacadas Baja en imputabilidad y reforma laboral: «maquillajes» libertarios. – Por: Daniel Salmoral.

Baja en imputabilidad y reforma laboral: «maquillajes» libertarios. – Por: Daniel Salmoral.

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El Congreso fue todo festejo para La Libertad Avanza. Lograron lo que quería el Presidente generando algarabía plena. Lo tratado desnudó la liviandad con la que el gobierno aborda temas de profunda sensibilidad social, dejando en claro que lo que le importa en verdad son los resultados y lo demás es «bosta de paloma».

DANIEL SALMORAL.- El festejo de los diputados oficialistas cuando se aprobó la baja en la imputabilidad penal para menores a partir de los 14 años, dejó en claro la impotencia de la dirigencia política ante un tema que llega a las entrañas de la sociedad.

El camino que eligieron con la media sanción a esta ley, es el atajo más fácil que encontraron para controlar un flagelo terrible que desde hace mucho tiempo azota a la sociedad argentina.

Para los autores del proyecto y quienes lo apoyaron, queda claro que ese era el camino más fácil que eligieron para sacarse de encima un problema, que necesita un abordaje integral para controlar una situación que ya hace rato se les fue de las manos.

Resulta increíble que este conjunto heterogéneo de dirigentes políticos desde sus bancas, crean que la solución a la inseguridad ciudadana pase por encarcelar a la niñez argentina que cayó en la practica del delito como forma de vida.

Para los libertarios, la idea era bajar la edad de imputabilidad a los 13 años pero terminó aceptando que sea a los 14 como propuso la oposición, como si entre 13 y 14 hubiera alguna diferencia de fondo.

Lo cierto es que los niños/as tendrán ahora que enfrentar responsabilidades de adultos si cometen delitos de cualquier índole, leves o graves, mientras la dirigencia política responsable del cuidado de la sociedad se terminó «lavando las manos» de una forma miserable.

Sería absurdo negar el crecimiento de delitos protagonizados por menores, muchos de ellos aberrantes, pero la consideración temeraria con la que fue abordado el tema por la política argentina resulta verdaderamente vergonzosa.

La realidad deja ver que para el gobierno la cosa pasaba por aprobarla rápido sin profundizar en las causas, sin decir tampoco cómo se llevará a la práctica.

Adónde serán alojados los menores?. En manos de quién quedará su vigilancia?. Habrá programas educativos intensos para buscar su ágil reinserción social o serán abandonados en «depósitos humanos» como ya existe en el caso de los enfermos mentales?.

Son las preguntas que surgieron en medio de la celebración liberal.

Nadie, principalmente el gobierno, nada dijo sobre esta cuestión que con certeza sumará un nuevo problema a los gobernadores que ahora, a su precaria situación económica en las provincias, agregarán un nuevo dolor de cabeza porque es seguro que Nación les dejará la construcción de edificios carcelarios especiales y la atención profesional que requieran a los presupuestos provinciales, para que «se las arreglen como puedan».

La improvisación ante un tema tan delicado, desviste la carencia dirigencial que hoy tiene la sociedad argentina porque sería hipócrita cargarle toda la responsabilidad a este gobierno cuando desde hace décadas la situación viene ganando terreno, mientras los políticos, de todos los espacios, miraban y miran para otro lado.

Reforma «mágica»

Aparte de este, también tuvo media sanción en el Senado a la Reforma Laboral que ya anticipan reconocidos expertos va a generar una «catarata de planteos de inconstitucionalidad» que retrasarán su puesta en vigencia.

El avasallamiento de derechos, como por ejemplo el de los ausentismos por enfermedad del trabajador, ya se advierte que poblarán de demandas los despachos judiciales.

En esto el oficialismo, pero también los opositores dialoguistas, dejaron en evidencia la improvisación y el nulo interés en resolver situaciones importantes llegando al fondo.

«Que se van a generar puestos de trabajo es falso. Esto no es magia. Se requería un debate más amplio y profundo y eso no se dio. Sólo se atendió la urgencia política del gobierno y eso no le servirá a nadie solamente a Milei», expresaron profesionales del derecho y la economía junto a empresarios cuando sobre el tema fueron consultados en diferentes medios de comunicación.

Epílogo

Desde distintos sectores se cuestionó con dureza el tratamiento legislativo que tuvieron, en este primer capítulo, dos cuestiones con profunda llegada al seno de la sociedad toda: cárcel para menores de 14 años y quita de derechos laborales.

Más allá de lo puntual, la coincidencia en la crítica pasa por la liviandad con la que fueron tratados y la forma en que el gobierno de Milei apretó y consiguió apoyos por afuera de su bancada.

Como nunca antes, el «trueque», el «toma y daca», y el «garrote o zanahoria» estuvieron en la superficie todo el tiempo.

Los ministros Diego Santilli y Luis «Toto» Caputo, fueron los encargados de disciplinar gobernadores y legisladores considerados «libre pensadores», que terminaron sumando su apoyo a los deseos presidenciales.

La maniobra, nada novedosa en la política argentina, tiene ahora en La Libertad Avanza a sus nuevos ejecutores y sus dirigentes festejan que les está dando excelentes resultados.

Qué no era que Javier Milei venía a desterrar esta práctica «detestable» como la calificaba cuando estaba en el llano?

Pamplinas. Para pragmáticos como el Presidente lo único que importa son los resultados.

Si había prometido otra cosa, no importa.

«El mes que viene baja la inflación a menos de dos puntos y la gente volverá a estar feliz con Javier (Milei)», comentó un libertario salteño a este diarioweb.

Qué sencillo parece todo para ellos, no?…