Los mismos nombres con las mismas promesas que antes no cumplieron. El anunciado fracaso del amplio frente «nac&pop», se cumplió. Los hermanos Milei muestran que son más de lo mismo. Decepción social.
DANIEL SALMORAL.- Finalmente son nueve las listas de candidatos legislativos nacionales que el 26 de octubre venidero, buscarán ganar las seis bancas que la provincia pone en juego en esta oportunidad.
Luego de idas y vueltas, los nombres que integrarán la boleta única papel por frentes y partidos son estos:
Por La Libertad Avanza: Senadores nacionales Emilia Orozco y Gonzalo Guzmán Coraita; Diputados Gabriela Flores y Carlos Zapata.
Fuerza Patria: Senadores Juan Manuel Urtubey y Nora Giménez; Diputados Emiliano Estrada, Mercedes Figueroa y Carlos Rodas.
Partido de la Victoria: Senadores Sergio Leavy y Laura Cartuccia; Diputados Marcela Jesús y Guido Giacosa.
Primero los Salteños: Senadora Flavia Royón e Ignacio Jarsún; Diputado Bernardo Biella.
Frente de Izquierda y de los Trabajadores: Senadores Claudio del Plá y Daniela Planes; Diputados Andrea Villegas y Carmen Venencia.
Política Obrera: Senadores Julio Quintana y Georgia Romero; Diputados Violeta Gil y Nahuel Riquelme.
Unión Cívica Radical: Senador Natalio Iglesias; Diputada Soledad Farfán.
El Nuevo Más: Senador Marcos Tognolini; Diputado Emilio Fernández.
Renacer: Senador Francisco Solano Martín Rivas Vila y Carina Angela Milano; Diputados Nicolás Ceferino Vedia y Luciana Belén Latorre.
Un rápido repaso, muestra que la mayoría son figuras que desde hace décadas pululan por los despachos ejecutivos y las bancas legislativas, lo que indica que en Salta la renovación dirigencial política no ha llegado.
«Figuritas repetidas», se lee en redes sociales que expresan ciudadanos de a pie que no se explican porqué, muchos de ellos, todavía merodean tras bancas legislativas nacionales, en esta ocasión, cuando todavía no rindieron cuenta de lo que hicieron en ocasiones anteriores.
Esto suma aún más al hartazgo que existe por parte de quienes lo vienen mostrando de manera contundente, no quieren saber nada con los procesos electorales sean estos municipales, provinciales o nacionales, lo que genera todavía más incertidumbre sobre el porcentaje de votantes que pasarán por los lugares de votación.
Para colmo, el armado en algunos de los frentes fue tan traumático que generó comentarios aún más adversos sobre los políticos.
El espantador
Sin dudas el mayor problema se generó en Fuerza Patria, donde el deseado frente único, amplio y nacional y popular se esfumó como agua entre los dedos dada la obsesión del ex gobernador Juan Manuel Urtubey por encabezar la lista de senadores.
Confiado en su rosca previa con dirigentes porteños cercanos a Cristina Kirchner como Wado de Pedro, Nicolás Trota y Sergio Massa, Urtubey confió que la intervención del PJ impusiera su mandato y disciplinara a díscolos quienes, mansamente, debían encolumnarse detrás de él sin mayores objeciones.
Los interventores Sergio Berni y María Luz Alonso cumplieron con las órdenes recibidas desde el domicilio donde Cristina Fernández cumple su prisión, y bajaron línea a la dirigencia K salteña para que obedientemente aceptarán que tendrían que trabajar militantemente para que su otrora enemigo llegue a la banca senatorial.
Algunos lo aceptaron con distintos argumentos, pero otros salieron con los tapones de punta y abandonaron el tinglado político.
El primero fue Sergio «Oso» Leavy, quien se consideró traicionado y por eso presentó su lista propia bajo el sello del Partido de la Victoria.
A Leavy le siguió el Frente Grande quien, a través de su apoderada Elia Fernández, dejó en claro que dejaban el sitio por considerar que «resulta imposible apoyar a un delincuente como Urtubey (Juan Manuel) quien encubrió el crimen de las turistas francesas y nunca rindió cuentas de lo que hizo con los millonarios créditos en dólares que pidió (Fondo de Reparación Histórico y Bicentenario)», expresó de manera contudente.
Horas después, seguía el mismo camino el Partido del Trabajo y del Pueblo, lo cuál daba a conocer su principal referente Verónica Caliva, sumándose así a otra partida, como lo fue también la del Partido Unidad Popular, lo que le restó músculo político a la ahora debilitada tienda urtubeycista.
El dirigente de uno de los partidos que huyó de Fuerza Patria, no ahorró críticas al ex mandatario provincial y lo responsabilizó por lo que pudiera pasar con el resultado electoral en Octubre.
«Fue un verdadero espantador. Su soberbia y egoísmo provocó esta estampida masiva de compañeros y compañeras que sostuvieron que no irían a buscar votos para un traidor como Urtubey (Juan Manuel)», comentaron abiertamente varios de ellos en cafetines políticos.
Olmedo looser
Desde Balcarce 50 por su parte, dejaron en claro en la provincia que Alfredo Olmedo no es el principal referente de La Libertad Avanza, ya que de un tincazo lo bajaron de su anunciada y publicitada candidatura a senador en primer término, pasando a ocupar ese casillero Emilia Orozco.
«Yo seré candidato a gobernador en 2027 por eso debo quedarme a trabajar en la provincia estos dos años», dijo el aceitunero buscando que el patadón que le dieron desde Capital Federal, duela menos.
Lo cierto es que su padrino nacional ahora caído en desgracia y que seguramente será eyectado del poder, Eduardo «Lule» Menem, no movió un músculo para defender a su «amiguis» salteño y lo dejó pataleando en el aire.
Ahora con otro escandalo de corrupción en sus entrañas, habrá que ver cómo reaccionará la sociedad salteña ante estos falsarios de LLA que dijeron que venían a terminar con la corrupción, pero desde las más altas esferas piden y reciben coimas mientras sus militantes y dirigentes festejan que le hayan sacado recursos a los más vulnerables, como lo son discapacitados y jubilados.
Primero Salta
En el espacio saencista, los primeros lugares quedaron en manos de Flavia Royón y Bernardo Biella, entendiendo que son las mejores figuras para llevar adelante la propuesta: «primero los salteños».
De hecho ambos, junto a Ignacio Jarzún segundo candidato a senador, ya recorren la provincia llevando el mensaje que dice que necesitamos que las bancas las ocupen quienes cuiden a la provincia y su gente, para que no lleguen más Orozco, Zapata y Moreno que lo único que hicieron, desde que asumieron, fue perjudicar en demasía a los salteños.
Todos los indicios adelantan que será el propio Gobernador quien acompañe a sus candidatos en la tarea de convencer a los electores de que votar por su lista, es votar en defensa propia.
La bronca
La izquierda por su parte, se ilusiona otra vez con el «voto bronca» que años anteriores les permitió ganar una elección de renovación legislativa en la Capital.
«Mirá lo que pasa con los Milei que también coimean y afanan a lo loco. Son todos iguales por eso la gente se tiene que dar cuenta que su verdadera opción somos nosotros», le dijo a este diarioweb un dirigente del Partido Obrero.
En ese cansancio moral, sobre todo, el trotskismo pone esperanzas.
Epílogo
En el orden nacional, la decepción es hoy una habitante natural en millones de hogares argentinos.
Mucha gente, humilde sobre todo, apostó por Javier Milei y lo votó en 2023 porque creyó cuando decía que vendría a terminar con la corrupción.
Luego de ver la estafa con la criptomoneda y ahora las coimas en la ANDIS, millones de argentinos/as se preguntan por qué los volvieron a «cagar».
«Creímos en este tipo. Nos bancamos su ajuste feroz y ahora vemos que nos volvieron a cagar. Su hermana y su entorno son unos garcas», dicen en la calle en una mezcla de bronca y dolor.
Ellos también refrescan lo de «otra vez sopa».
Alguna vez, cuando adolescente, un intelectual socialista me dio un consejo: «los que abusan de los débiles son cobardes… miserables. Lo serán toda la vida… por eso aléjate y nunca confíes en ellos»…
La descripción de los infames, se acerca mucho a los hermanos Milei...






