El Gobierno selló un doble triunfo histórico. El temario también incluyó el acuerdo UE-Mercosur y el pliego como embajador de Fernando Iglesias.
DANIEL SALMORAL.- En una sesión que marcó un punto de no retorno para la soberanía ambiental y económica del país, el oficialismo logró imponer su agenda extractivista al dar media sanción a la reforma de la Ley de Glaciares y ratificar el acuerdo Mercosur-Unión Europea.
Con los votos justos y un fuerte despliegue de presión sobre las provincias, la Casa Rosada desmanteló la protección de las reservas de agua dulce más importantes de la Argentina para ponerlas al servicio de los intereses mineros transnacionales.
Tras ello, el cierre de la jornada quedó reservado para la Ley de Glaciares.
El proyecto oficialista buscó redefinir las áreas protegidas (el «ambiente periglacial») para facilitar inversiones mineras bajo el marco del RIGI.
Fuente: Perfil





