De un lado y otro de la política, empieza a ganar espacio la idea de sumar. Tendrán que hacerlo o estarán condenados a perder la elección presidencial de 2027. Por eso los tres ámbitos del PJ con Massa, Kicillof y Máximo se juntaron. Lo mismo hicieron los liberales con Karina Milei y Mauricio Macri. Como alguna vez se dijo, «reunión de pastores, mortandad de ovejas».
DANIEL SALMORAL.- Esta semana quedó en evidencia que la política no escapa a ese dicho popular que dice que cuando es necesario, se debe hacer cualquier cosa para lograr el objetivo.
Esto fue lo que oficialismo y oposición llevaron adelante estos días con el objetivo de asegurar sus chances electorales, aún cuando para ello fuera necesario reunir a «enemigos íntimos» que hasta una semana atrás era inimaginable juntar pero, el temor pudo más, y finalmente se encontraron.
Karina Milei y Mauricio Macri por un lado, y Sergio Massa, Axel Kicillof y Máximo Kirchner por el otro, fueron los protagonistas de reuniones que de sostenerse en el tiempo, podrían cambiar el tablero electoral de 2027.
Los Liberales lo hicieron porque después de la dura derrota en el Senado de la semana pasada, era necesario que superen odios y entripados para conservar el poder después de diciembre del año venidero, caso contrario volverán al llano y repetirán la historia del PRO cuando en 2019, su derrota permitió el regreso del kirchnerismo vestido con la ropa de Alberto Fernández.
Para el peronismo en tanto, la necesidad de la juntada de sus referentes tiene su origen en un hecho esencial, sobrevivir, porque en todos los espacios internos se repite lo mismo: «no podemos seguir a pan y agua otros cuatro años porque corremos el riesgo de morir de inanición», lo que indica que para este espacio volver al poder el año que viene es cuestión de vida o muerte.
Por eso con el argumento de unificar estrategias y acciones para impedir la caída de las PASO, llevaron adelante la reunión en un hotel de Retiro que se extendió por más de tres horas.
Aparte del tridente, participaron también gobernadores y jefes de bloque en el Congreso, y de allí surgió la frase que suena a una clara advertencia a quienes no comulguen con esta postura: “los que apoyen la eliminación de las Primarias, van a dejar en claro que ayudarán a Milei para que tenga 4 años más de este infierno para la gente”, lanzaron, marcando con fuerza la intención de la cumbre dirigencial con una clara premisa hacia el intestino del peronismo en todas sus formas.
Los mandatarios provinciales Ricardo Quintela (La Rioja), Gildo Insfrán (Formosa), Sergio Ziliotto (La Pampa) y Gustavo Melella (Tierra del Fuego) y el senador nacional y jefe político de Santiago del Estero Gerardo Zamora, fueron otros que tomaron parte del convite y salieron entusiasmados con lo que consideran fue un avance importante con la mira puesta en la elección presidencial del año venidero.
Los jefes de las bancadas en el Congreso Germán Martínez en Diputados y José Mayans en Senadores, fueron quienes más optimistas se mostraron con la reunión porque dijeron que a partir de ahora quedarán expuestos quienes se dicen peronistas pero en los hechos actúan como aliados del gobierno liberal.
«Esta será una batalla electoral definitiva porque si el peronismo no vuelve al poder el año que viene, los sectores sociales se terminarán de destruir con este modelo de crueldad que lleva adelante este gobierno que ya sabemos gobierna para los poderosos, abandonando a los más débiles, los vulnerables y la clase media que está desapareciendo», dijeron referentes locales del PJ que celebraron la decisión de iniciar el proceso de reencuentro.
Volver a equivocarse
Por su parte en el ámbito liberal del PRO y LLA, la decisión de Karina Milei que estuvo a cargo del gobierno y las acciones políticas esta semana por la desaparición en todos los escenarios públicos del Presidente, al convocar a una reunión a Mauricio Macri, sorprendió a propios particularmente y dejó al descubierto la preocupación que existe en las filas de LLA que estas ultimas derrotas legislativas se trasladen a otros sectores y comience a dinamitar las chances reeleccionistas.
Es indudable que ese tema genera angustia en la tienda libertaria, de allí que Karina, la más opositora al acercamiento de Macri al gobierno, haya sido quien llamará al ex presidente para comenzar charlas de acercamiento que, de todas maneras aclaran, solo se darán por ahora en los recintos legislativos.
«Tenemos que asegurar la aprobación de proyectos importantes en este tiempo por eso tenemos que hablar con quienes comulguen con este ideario y Mauricio (Macri) y el PRO son los más cercanos, por eso es natural que nos juntemos y hablemos», dijeron desde Casa Rosada, intentando bajar espuma a la reunión que generó demasiados comentarios que seguirán en los días por venir.
Más allá de lo que se diga de manera «oficial», lo cierto es que sin demasiada estridencia segundas líneas de ambos partidos ya vienen charlando, porque saben que si no son capaces de acordar una lista en común no solo perderán la elección presidencial en 2027 sino también la de la provincia de Buenos Aires que en 2023 perdieron a manos del kirchnerismo, porque la dirigencia liberal no fue capaz de dejar de lado egoísmos y concurrir juntos al comicio.
En los días por venir habrá que ver si los encuentros se intensifican o por el contrario las alas más duras de uno y otro lado los boicotean, y hacen que el esfuerzo iniciado se diluya.
Epílogo
Ante estos movimientos en ambos sectores políticos, los gobernadores decidieron esperar para ver como se rearma el tinglado nacional para actuar en consecuencia.
Desde la Jefatura de Gabinete y la Mesa Política, adelantaron que el acercamiento con los gobernadores que se venía dando se mantendrá, por eso destacaron lo que fue la charla con Diego Santilli en Posadas días pasados, donde «el diálogo fue fructífero para todos», dijeron desde el gobierno.
Para la Mesa Política, la relación con los mandatarios cercanos se debe sostener y profundizar para eso ratificaron a Lule Menem y Santilli como los principales interlocutores, pero también adelantaron que Karina comenzará en las semanas entrantes una ronda de visitas al interior para afianzar relaciones.
Para eso, le han pedido particularmente a tres gobernadores que definan si irán a la reelección.
Son Sáenz, Jaldo y Jalil a quienes le piden definiciones concretas para avanzar en acuerdos electorales, lo que motiva el enojo de la dirigencia libertaria en esas provincias que Lule y Santilli ya desactivaron, explicando que la reelección presidencial es superior a cualquier pretensión de la dirigencia provinciana.
Ante estos movimientos en las cúpulas y en el afán de explicarlos, solo queda recordar aquella famosa frase del genial Jorge Luis Borges que dice: «no nos une el amor sino el espanto».
Es lo ideal para explicar este encuentro dirigencial de uno y otro bando, a quien lo único que puede unirlos es sostener y recuperar privilegios personales, más allá del discurso que ya comenzaron a esgrimir.
Como se puede ver, nada nuevo bajo el sol…






